#BookDeLaSemana, Luis el Tucu López: «Sabrina me flasheó desde el primer momento en que la vi» – Revista Para Ti
 

#BookDeLaSemana, Luis el Tucu López: "Sabrina me flasheó desde el primer momento en que la vi"

Locutor, actor y también carpintero: el Tucu López podría definirse como un hombre muy versátil y curioso "amo aprender cosas nuevas", confiesa. Enamoradísimo de Sabrina Rojas -a quien conoció en una función de Sex- asegura que confia en que la relación crezca, se consolide y en algún momento logren formar una familia y hasta tener un hijo. 
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Luis “El Tucu” López llega a la locación donde se realizará el Book de la Semana de Para Ti con mucha energía y cierta curiosidad por cómo serán las fotos, qué look elegimos para el hombre que suele mostrarse su torso desnudo en la obra "Sex, viví tu experiencia", todos los fines de semana y la charla arranca con una confesión inesperada: "Hace tres años que no entreno. Sólo me alimento muy bien y tengo una genética privilegiada. Soy el hombre menos metrosexual del mundo: tengo millones de cremas en casa que jamás uso porque me cuelgo. No sé nada de moda asi que, cada vez que me visto para un evento, pido asesoramiento porque no sé combinar nada. Sospecho que tenían otra imagen de mí", concluye entre risas.

-Para empezar te imaginaba 2 o 3 horas en el gimnasio por día, mínimo.

-Te juro que no. Además, no me daría el tiempo: soy un fanático del trabajo, tengo dos programas diarios más el teatro. Cuando escucho que hay hombres que hacen tratamientos estéticos medio que me quedo: es algo que no se me pasa por la cabeza.

-¿Nada de tiempo libre?

-Muy poco, lamentablemente. Por eso, justamente, tengo una lista enorme de actividades pendientes: quiero aprender trapecio, anillas, acrobacia y también hacer un curso de buceo. A mí me gusta mucho la carpintería y abrí un taller de maderas en el que realizo trabajos pero hace 3 meses que no lo piso porque tengo 2 horas libres por día. Literal.

-¿Ese taller de maderas te ayuda a relajarte? ¿Es un momento de desconexión para vos?

-Sí, es un espacio que me conecta conmigo, con mi esencia. Parece una boludez pero ponerte a lijar, encerar o cortar milimétricamente una madera me hace bien a la cabeza. Cuando creo y diseño un proyecto siento mucho placer y estoy como en mi mundo privado e íntimo.

Un debut de alto impacto

-Hablemos de "Sex", ¿cómo recibiste la propuesta de participar en la obra de José María Muscari?

-Me llegó de una forma muy particular: yo estaba a punto de viajar a China -literal- con mi socio y, mientras buscaba pasajes, me llega un llamado de (José María) Muscari, con quien había trabajado en Medios locos, un programa que conducía Maju Lozano en América, y pegamos muy buena onda. Cuando el programa terminó, dijimos: "Tenemos que volver a trabajar juntos". Y bueno, se dio casi 8 años después.

-¿La propuesta te interesó de inmediato o dudaste un poco?

-Es que el llamado fue muy a lo Muscari, sólo me dijo: "Estoy viajando a Nueva York tras una obra en la que tenés que estar vos sí o sí". Cuando me contó que la obra se llamaba Sex me quedé mudo. Obvio que él notó mi miedo y enseguida me dijo: "No importa el argumento del espectáculo: es para vos. Confiá en mí".

-Entiendo que volvió de Nueva York y te reuniste con él…

-Exacto. Y tampoco en ese momento supo explicarme bien de qué se trataba la obra (se ríe) porque así es Muscari: el contenido se va armando un poco en los ensayos y ese concepto siempre resulta efectivo así que todo el elenco confió en lo que nos proponía y creo que hicimos bien: hace dos años y medio que la obra agota funciones y sobrevivimos hasta en plena pandemia.

-¿Qué tal es el elenco? ¿Se llevan bien?

-Súper. Es más, te diría que es un grupo tan unido, divertido y talentoso que es muy motivante trabajar en Sex. ¡Más para un "pelele" como yo que recién comienza en la actuación! De hecho, con Diego (Ramos) suelo tener largas charlas y escucho cada uno de sus consejos porque lo admiro, tiene una extensa trayectoria y me llena de orgullo poder trabajar con él. Nosotros, además, estamos en la obra desde el minuto cero. Llevamos más de dos años trabajando de noche, con una gran exigencia física y todo eso hay que aprender a llevarlo para que no altere el resto de tu vida.

-¿Esperabas que tuvieran tanto éxito?

-No, la verdad es que no me lo esperaba… ¡Para nada! Siento que hoy Sex se convirtió en un fenómeno cultural súper instalado y eso no pasa muy seguido en el teatro. Así que lo estoy disfrutando a pleno.

-Elegiste debutar en teatro con un show muy arriesgado-

-¡Totalmente! Y me fue bien, por suerte. Igual, yo a cada experiencia laboral la tomo como una oportunidad de aprendizaje. Así que si acepto una propuesta y fracasa, lo acepto y sigo adelante. Eso lo traslado a todos los ámbitos de mi vida: cuando empecé a estudiar carpintería porque era una actividad que siempre me había gustado, no imaginé que iba a abrir un taller para diseñar mis propias piezas pero lo hice. Me gusta poner en práctica lo que aprendo.

La conquista que se dio en etapas

-¿Es verdad que a Sabrina Rojas la conociste el día en que fue a ver Sex?

-Sí, tal cual. Ella estaba con sus amigas y hay un momento de la obra en que Diego y yo nos acercamos a la gente para que nos aceiten: él encaró directo hacia el grupo de Sabri y obvio que quedé impactado con ella. Imaginate que vi esos ojos de otro planeta y dije: "Ah, perdón: ¿De dónde salió este ser humano tan bello, por Diossssss?". Lo confieso: Sabrina me flasheó desde el primer momento en que la vi. Es más, terminó la obra, conseguí su teléfono y esa misma noche le escribí.

El video de esta nota fue grabado con un moto g100.

-¿Podemos saber qué decía el mensaje que le enviaste?

-Nooooo… ¡Eso ya queda dentro de nuestra más estricta intimidad!

-Sabrina nos contó que en la primera cita le cocinaste un pollo riquísimo...

-Claro, “el pollo de la pasión”… ¡Un éxito! Pero voy a corregir a Sabri: eso lo cociné en el segundo encuentro. En la primera cita preparé otro plato -que, por suerte también le gustó- y así comenzó esta conquista que fue por etapas.

-Estabas decidido a enamorarla a cualquier precio…

-Es que, desde esa primera vez en que la vi -hasta cuando tuve oportunidad de charlar a solas con ella y conocerla un poco más- supe que Sabrina iba a ser alguien importante en mi vida. No sé cómo explicarlo bien pero siempre entendí que lo nuestro no sería sólo un buen momento, una linda noche: había algo más que nos unía y mi único deseo era que el vínculo creciera.

-¿Qué fue lo que más te sorprendió de ella en aquella primera cita?

-Yo creo que me enamoró que fuera una mujer tan sencilla y terrenal, además tiene un gran sentido del humor, claro. Sabri es la mujer menos pretenciosa del mundo y se copa con todos los planes que yo le propongo. Es optimista, divertida, tiene una energía increíble que la convierte en una hermosa compañera. Siento que puedo contarle todo y siempre me va a apoyar asi que estoy muy agradecido de que ella me haya permitido entrar en su vida… Es un ser humano muy especial.

-¿Sos romántico?

 -¿Sabés que sí? Muy. Yo sé que muchas personas que no me conocen, me ven y piensan: "Uff… este boludo, todo marcado y musculoso, debe tener cero onda" y te juro que no es así (se ríe). Ojo, entiendo el prejuicio, ¿eh? ¡A lo mejor yo pensaría lo mismo de mí! Pero soy un hombre muy romántico y extremadamente sensible: me emociono muy fácil.  

-¿Y te cuesta expresar tus sentimientos?

-¡Para nada! Yo a Sabri le digo todo el tiempo lo que siento por ella, no me guardo nada. Vivo diciéndole que es hermosa, por ejemplo… ¡Ya le debe resultar insoportable escucharme!

Detalles que suman

-En una historia de Instagram de Sabrina mostró una torta casera que le habías hecho y era su favorita.

-Bueno, ahí está: ese tipo de gestos románticos me gusta tener con ella. Un día me contó de su infancia en Mendoza, de la torta Quaker que hacía su abuela y que ella amaba -era la misma que yo comía en Tucumán de chiquito- asi que busqué la receta, la hice y se la llevé. Es una torta simple y austera, nada del otro mundo, pero si te trae un recuerdo de tu infancia vale oro, ¿no?

-¿Vos tenés lindos recuerdos de tu infancia?

-Espectaculares. Yo soy muy familiero, por eso disfruto tanto de viajar a Tucumán y estar con mi gente. Cuando era chiquito, mi papá nos llevaba a todos mis primos y a mi de campamento y se ocupa de armar búsquedas del tesoro, cocinaba para todos, armaba un fogón. Es decir que era un adulto muy interesado por lo lúdico, amaba a los niños y yo soy parecido a él: nada me divierte más que jugar con los hijos de mis amigos y mis sobrinos.

-Todavía no conociste a Esperanza y Fausto, los hijos de Sabrina, ¿querés que te los presente?

-Sí, claro, pero esa decisión es sólo de ella y yo la respeto 100%. Ya hablamos del tema, obvio, y me genera mucha ansiedad, expectativa y alegría dar ese paso y no me asusta para nada porque suelo tener muy buen vínculo con los chicos así que espero que, en este caso, no falle.  Yo soy el típico que en un casamiento, en vez de estar bailando, se queda en el jardín o la terraza jugando con los chicos o haciéndoles trucos de magia, por ejemplo.

¿Una futura familia ensamblada?

-¿Te imaginás conviviendo con Sabrina?

-Tengo miedo que ella no tolere mi desorden: soy un desastre. Y lo padezco, ¿eh? Es decir, me encantaría cambiar, pasar a ser súper ordenado pero, hasta el momento, no logré la transformación. Más allá de eso, creo que todo se dará cuando corresponda y convivir sí es un paso muy grande que antes deberíamos charlar mucho, analizar y estar los dos súper convencidos.

-Sería empezar una vida en familia

-Tal cual. Es así. Porque no es una decisión que sólo nos afectaría a nosotros, también cambiaría por completo la vida de Esperanza y Fausto. ¡Ah! Y no nos olvidemos de los dos perros (se ríe). Por eso  creo que lo mejor es ir paso a paso y en total armonía, que es como viene creciendo y consolidándose nuestra relación. Yo siento que lo venimos manejando muy bien, por ahora, y todo fluye sin conflictos.

-¿Cómo imaginás tu vida en 10 años?

-Obviamente me imagino con Sabrina porque quiero que esta relación dure para siempre y formar una familia con ella.

-¿Te gustaría ser papá?

-Síi, claro: ¡Me encantaría! Pero bueno, es un paso súper power porque Sabri tiene dos hijos y yo ninguno. Me re imagino la familia ensamblada formada por Sabri, Esperanza, Fausto, Ranzio (el perro de los chicos), Elvis (el mío), unito y yo.

-¿Unito sería el bebé de ustedes?

-Claro, porque no aspiro a tener más de un hijo (suelta una carcajada).

Fotos: @chrisbeliera

Estilismo: @alegarcia360

Maquillaje: @elyflecha.mkp para @sebastiancorreaestudiocon productos @givenchybeauty

Peinado: @elyflecha.mkp para @sebastiancorreaestudiocon productos @schwarzkopfpro.arg

Asistente de fotografía: @verolorizio

Armado de tapa, gif y retoque digital: Gustavo Ramírez

Edición de videos: Cristian Calvani

Agradecemos al Savoy Hotel Buenos Aires

Ropa: Giesso, @jitric_jc, Terrible Enfant y Lacoste

Más información en parati.com.ar

Vínculo copiado al portapapeles.

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