A más de dos años de su ruptura, Emilia Attias abrió su corazón en Hay amor, el ciclo de Hispa conducido por Nacho Elizalde. Allí, la actriz habló sobre cómo atravesó su separación del Turco Naim y cuáles fueron los desencuentros que la llevaron a tomar la decisión de ponerle un punto final a la relación.
La expareja confirmó su separación a mediados de mayo de 2024, después de casi dos décadas juntos y una hija en común. La noticia sorprendió a sus seguidores y, durante un tiempo, generó distintas especulaciones acerca de los motivos que habían llevado al final de la relación.
Con el paso del tiempo y una mirada más reflexiva sobre lo ocurrido, Emilia decidió contar cómo vivió ese proceso y qué situaciones fueron determinantes para ella.
La actriz reconoció que existían diferentes desencuentros y dificultades de comunicación que habían generado un desequilibrio dentro de la pareja.

“Primero es todo el trabajo de decir: ‘Esto pasa’. Hasta que vas encontrando que tus necesidades no las entiende la otra persona. Y no estoy siendo… no lo estoy condenando por eso, porque me parece que tenía toda la intención de querer entenderme y no lo lograba. Y él hacía reclamos que yo tampoco lograba entender”, recordó.
Con una mirada madura y sin intención de generar polémicas, Emilia dejó en claro que se trató de una situación compartida y que ambos atravesaron dificultades para comprender las necesidades del otro.
Sin embargo, explicó que la decisión de separarse no fue impulsiva. Por el contrario, llevó tiempo, reflexión y varios intentos por recomponer el vínculo.
“No son decisiones que me las tomo a la ligera y le di un montón de prioridad. Hice todo de mí, hasta entender que no había punto de avance para ninguno de los dos y yo era la única que lo estaba viendo. Y tenía una hija que me estaba mirando”, explicó, en referencia a Gina.
El rol de Gina en la separación de Emilia Attias y el Turco Naim
Durante la entrevista, Emilia también habló sobre la importancia que tuvo su hija en el momento de tomar la decisión de separarse.
La actriz explicó que no se trató de permanecer juntos por Gina, sino justamente de evitar que la niña creciera observando una dinámica familiar marcada por el enojo y el distanciamiento. “No fue ‘no me separo por ella’. Al revés. Ella está viendo esta dinámica de padres distantes, enojados todo el tiempo. De hecho, yo no le puedo mostrar que esto es el amor”, expresó.

En ese sentido, Emilia señaló que uno de sus principales objetivos fue evitar que su hija incorporara una idea equivocada sobre las relaciones de pareja. “Imaginate si llega a pensar que nos quedamos por ella, ¡la carga que es!”, reflexionó.
Actualmente, Gina tiene 9 años y sus padres mantienen un vínculo como familia más allá de haber decidido continuar sus caminos por separado. Para Emilia, ponerle un punto final a la relación también significó tomar una decisión pensando en el bienestar de su hija y en el ejemplo que quería transmitirle.
A más de dos años de la separación, la actriz pudo hablar sobre aquella etapa desde un lugar más sereno y con una mirada superadora sobre lo vivido.


