Marta Fort participó de Lo de Pampita, el ciclo de entrevistas de Infobae, y compartió una profunda reflexión sobre su historia personal, los vínculos afectivos y la manera en que construyó su concepto de familia a lo largo de los años.
La influencer y empresaria de 22 años habló con sinceridad sobre haber nacido mediante subrogación de vientre y aseguró que nunca vivió esa situación como una ausencia o una carencia emocional.
Nacida el 25 de febrero de 2004 en Los Ángeles, California, Marta llegó al mundo junto a su hermano mellizo, Felipe Fort, a través de un proceso de gestación por sustitución impulsado por su padre, Ricardo Fort. La noticia tuvo una enorme repercusión mediática en aquel momento debido a la popularidad del empresario y figura del espectáculo, quien falleció en 2013.
Marta y Felipe crecieron junto a Ricardo Fort y Gustavo Martínez, pareja del empresario durante muchos años y quien quedó a cargo de ambos tras la muerte del mediático.
Marta Fort y su mirada sobre los vínculos familiares
Consultada por Pampita sobre qué significó para ella haber nacido mediante subrogación de vientre, Marta respondió con total naturalidad.
“Yo lo viví siempre con naturalidad. Me crié con un montón de gente que no es de sangre mía. Marisa, Gustavo...”, expresó, en referencia a la niñera que los acompañó desde pequeños y a Gustavo Martínez.
La joven explicó que nunca sintió la falta de una madre biológica porque encontró afecto y contención en las personas que formaron parte de su crianza.
“Entonces nunca sentí esto de ‘Ay, no tengo una mamá. Ay, me falta una mamá de sangre’. No, porque tengo un montón de relaciones con gente que no es de mi sangre y hasta me llevo mejor con gente que no es de mi sangre que con personas que sí lo son”, aseguró.

Con sus palabras, dejó en claro que para ella los lazos afectivos trascienden los vínculos biológicos y que el amor se construye a partir de la presencia y el acompañamiento cotidiano.
Por qué no quiere conocer a la donante
Durante la entrevista, Marta también reveló que no tiene interés en conocer la identidad de la mujer que donó el material genético para su nacimiento, a pesar de que podría acceder a cierta información.
“Me puedo hacer una idea del físico de la donante. Ni siquiera se llama mamá porque legalmente no la tengo. Pero no me interesa ver la foto”, afirmó.
Según explicó, nunca sintió curiosidad por ese aspecto de su historia porque encuentra en sí misma muchos rasgos de Ricardo Fort. “Y menos yo, porque siento que más allá de ser rubia y tener ojos claros, tengo la voz de mi papá, el cuerpo de mi papá, la cara de mi papá”, sostuvo.
Incluso señaló entre risas que, en el caso de Felipe, podría resultar más lógico tener interés en conocer esos datos, ya que considera que él podría haber heredado más características de la donante.
Cómo es hoy su relación con Felipe Fort
Marta también habló sobre el vínculo con su hermano mellizo y reconoció que atravesaron distintas etapas a lo largo de los años.
“Hubo un momento en que no nos podíamos ni ver, pero nos complotábamos para hacer algún tipo de travesura”, recordó entre risas. Sin embargo, explicó que la relación mejoró notablemente cuando dejaron de convivir.
“Desde que me mudé sola, nos hizo muy bien ese espacio. Extrañarnos y no vernos todos los días fortaleció el vínculo. Ahora me llama de vez en cuando para tomar un café”, contó.

La empresaria destacó que las experiencias difíciles que compartieron, marcadas por pérdidas familiares y momentos complejos, también contribuyeron a consolidar una relación más madura.
“Aun así, él sabe que puede contar conmigo y yo con él cuando alguno necesite algo”, concluyó, reafirmando el fuerte lazo que los une.


