Después de años atravesando exigencias, mandatos y búsquedas personales, Bárbara Cabrera siente que finalmente llegó a un lugar emocional distinto: más conectado con el disfrute, el amor y la autenticidad.
Desde Cannes —rodeada de flashes, vestidos de gala y el glamour cinematográfico más icónico del mundo— la ex Miss Universo Argentina habló de su presente sentimental, de cómo cambió su relación con el cuerpo y la imagen, de su costado solidario y del sueño que hoy ocupa el centro de su vida: formar una familia.
Lejos de la presión por “encajar” en estándares imposibles, hoy se muestra en una etapa de plenitud, enamorada, enfocada en nuevos desafíos profesionales y con una sensibilidad distinta frente a lo verdaderamente importante.

—¿Qué fue lo primero que pensaste cuando llegaste a Cannes?
—Cuando llegué a Cannes dije: ‘wow, este destino es puro glamour’. Quedé sorprendida por la gente y sus calles. Ya conocíamos Cannes, pero esta fue la primera vez que vinimos durante el Festival de Cine y la experiencia es totalmente diferente.
El impactante clima que se vive durante el Festival de Cannes

—¿Cómo describirías el ambiente que se vive durante el festival?
—La ciudad se viste de gala. Hay vestidos increíbles, joyas, trajes elegantes y muchísimos fotógrafos porque vienen celebridades del cine y de la moda de todo el mundo. Además, hay eventos exclusivos de marcas en hoteles y playas.
Nos alojamos en el mítico Hôtel Martinez Cannes, uno de los hoteles más emblemáticos del festival. Es donde más se vive el espíritu del Festival de Cine por el ambiente glamoroso y porque muchas estrellas internacionales eligen quedarse ahí.

—¿Qué significa para vos representar a Argentina en escenarios internacionales?
—Representar a Argentina para mí es un honor. Cuando fui Miss Universo Argentina en 2022 lo viví intensamente. De alguna manera representás tu cultura y tus raíces. Me gusta que nos conozcan por la calidez de nuestra gente.

Cómo cambió su relación con el cuerpo y la belleza
—Venís del mundo de los certámenes y la moda, ¿cómo cambió tu relación con la imagen con el paso de los años?
—Cuando era más chica y comencé a modelar me preocupaba mucho llegar a las ‘medidas ideales’. Hoy todo cambió. Me enfoco en estar saludable. Sigo una alimentación guiada por nutricionistas, entreno casi todos los días y comencé yoga, una práctica que me permite conectar con mi paz interior. Mi objetivo ya no es ser más flaca, sino ganar músculo, fuerza y sentirme bien conmigo misma.
Mi paso por los certámenes de belleza me hizo pensar en un propósito, más allá de la belleza, y ahí conocí a Margarita Barrientos. Los certámenes de belleza me parecen una gran plataforma que se puede usar para ayudar a otro.

Una historia de amor que nació a primera vista
—Contaste que estás viviendo un gran momento personal con tu pareja, ¿cómo se conocieron?
—Nos conocimos por un amigo en común y fue amor a primera vista. Empezamos compartiendo cenas, charlas y después viajes. Somos inseparables. Disfrutamos muchísimo compartir tiempo juntos y soñamos con formar una familia, tener dos hijos o más.
Él es divino, yo estoy muy enamorada. Nos apoyamos en nuestros respectivos proyectos. Amo acompañarlo en todo. Hoy me ocupo de la parte de Marketing, Eventos y Branding de su grupo de empresas. Eso nos permite pasar más tiempo juntos. Somos un buen equipo.

—Mucha gente todavía te identifica con Miss Universo, pero hoy también trabajás en marketing tecnológico. ¿Cómo fue ese cambio?
—Siempre me llamó la atención el mundo empresarial. Estudié Administración de Negocios Globales y aunque no terminé la carrera, me sirvió muchísimo.
También tuve una marca de ropa propia, aunque descubrí que lo mío estaba más vinculado a la comunicación y la organización de eventos. Lo que más disfruto es el marketing y la creación de experiencias.

“La solidaridad puede generar un movimiento enorme”
—Siempre hablás de la importancia de ayudar. ¿Qué te moviliza personalmente de las acciones solidarias?
—Ayudar hace bien al corazón. Creo que cuando la solidaridad se contagia pueden pasar cosas enormes. Margarita (Barrientos) es una mujer con una fuerza enorme y un ejemplo, porque siempre que se propone ayudar a alguien no para hasta conseguirlo. Con ella viví una experiencia hermosa. Conocí sus comedores, recorrí su centro de ayuda para la mujer y también su centro odontológico.
Tenemos pensado retomar acciones para colaborar con sus comedores y los proyectos que tienen dentro de la Fundación.

—¿Creés que las figuras públicas tienen una responsabilidad social?
—Sí, totalmente. Las personas muchas veces te toman como referente. Creo que la empatía y la solidaridad multiplicadas generan un movimiento muy lindo y eso es lo que me gustaría transmitir.

“Hoy estoy viviendo un momento de plenitud y felicidad”
—¿Qué cosas te emocionan o te atraviesan hoy?
—Hoy estoy en un momento de plenitud, amor y felicidad que me encanta. Mi mayor proyecto es ser madre y formar una familia.
—Después de todo lo vivido, ¿quién es hoy Bárbara Cabrera?
—Hoy Bárbara Cabrera es una mujer feliz, enamorada, familiera, emprendedora y empoderada. Amo disfrutar la vida, compartirla y viajar por el mundo.

