Fernando Confessore: la tormenta que cambió su vida
 

Fernando Confessore quería ser piloto, pero una tormenta lo cambió todo: la historia que contó Santiago Do Rego

El histórico meteorólogo de TN murió a los 58 años y Santiago Do Rego lo recordó entre lágrimas. En medio del homenaje, contó cómo una inundación que vivió Fernando Confessore a los 16 años lo llevó a descubrir su vocación y cambió el rumbo de su vida.
News
Google Logo

Seguí a Para Ti en
Google

News

La muerte de Fernando Confessore, el histórico meteorólogo de TN, generó una profunda conmoción entre sus compañeros y en el público que lo acompañó durante casi tres décadas en televisión. Tenía 58 años y falleció este viernes tras sufrir una descompensación en su casa.

En medio del dolor, Santiago Do Rego lo recordó con emoción y compartió una historia que su colega solía contar con orgullo: cómo una tormenta que inundó Buenos Aires cambió para siempre el rumbo de su vida.

Do Rego llegó al estudio visiblemente conmovido. Apenas tomó el micrófono, reconoció que había pasado la mañana llorando y que cada abrazo y cada mensaje de sus compañeros lo emocionaban todavía más. “Lo queremos mucho a Confe”, expresó al recordar a quien definió como un profesional excepcional, de sólida trayectoria y con una enorme pasión por su trabajo.

El periodista también destacó la importancia que tenía la tarea de Confessore en la rutina de quienes lo escuchaban cada mañana: anticipar si iba a llover, si habría sol o qué convenía ponerse para salir de casa. Una labor cotidiana que el meteorólogo llevaba adelante con compromiso y que, detrás de cámara, compartía con el humor y la complicidad que caracterizaban al equipo.

La tormenta de 1985 que cambió la vida de Fernando Confessore

Antes de convertirse en uno de los rostros más reconocidos del pronóstico del tiempo en la televisión argentina, Fernando Confessore soñaba con ser piloto. Le apasionaban los aviones y su futuro parecía estar ligado a la aviación. Sin embargo, cuando tenía apenas 16 años, una experiencia inesperada lo llevó a descubrir otra vocación.

El 31 de mayo de 1985, Buenos Aires atravesó un temporal extraordinario que provocó inundaciones y dejó graves consecuencias. Confessore volvía del colegio cuando se encontró con el agua a la altura de las rodillas en una calle que nunca había visto inundada de esa manera.

fernando confessore
Fernando Confessore con su esposa en su juventud.

En medio de aquella escena, miró hacia el cielo y comprendió que quería dedicarse a entender los fenómenos meteorológicos. Así lo recordaba el propio Confessore, según relató Do Rego: “Yo me quiero dedicar a esto”.

La decisión también estuvo acompañada por una motivación que marcaría su carrera. El joven quería comprender qué había sucedido y, sobre todo, encontrar una manera de comunicarlo para que otras personas pudieran estar preparadas ante situaciones similares.

“Tengo que contar a la gente qué es lo que pasa para que estén preparados si pasa algo así”, era la idea que, según su compañero, resumía el propósito que había encontrado aquel día.

Una trayectoria dedicada a explicar el tiempo

Con el paso de los años, aquella vocación se convirtió en una carrera profesional. Confessore trabajó en el Servicio Meteorológico Nacional y, en diciembre de 1995, ingresó a ARTEAR. Desde entonces, su voz y sus explicaciones formaron parte de la historia de TN y de la rutina de miles de personas que buscaban saber qué tiempo iba a hacer antes de empezar el día.

Su trabajo no se limitaba a anticipar las condiciones meteorológicas: también buscaba acercar una disciplina compleja al público general. En 2006 publicó junto a Mauricio Saldívar el libro Meteorología para todos, con el objetivo de hacer más accesibles los conocimientos sobre el clima.

fernando confessore
Confessore con su esposa y una de sus hijas.

Para Santiago Do Rego, Confessore era mucho más que un compañero de trabajo. Lo recordó como un profesional riguroso, que llegaba una hora antes para preparar el pronóstico y que después encontraba tiempo para compartir risas con el equipo. “Siempre llegaba una hora antes, preparaba su pronóstico, hacía su laburo y después nos divertíamos. Nos divertíamos mucho, mucho, mucho”, contó.

La historia de aquel adolescente que quedó sorprendido por una inundación y encontró su destino mirando el cielo resume una parte esencial de su vida: la curiosidad por comprender lo que sucede en la naturaleza y la voluntad de transmitir ese conocimiento a los demás.

A los 58 años, Fernando Confessore deja una trayectoria de casi tres décadas en televisión y el recuerdo de una vocación que nació en medio de una tormenta y se convirtió en una forma de acompañar, informar y preparar a quienes lo escuchaban.

 
   

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig