Se acerca el Día de la Madre y encontrar el menú perfecto para agasajar a mamá requiere una propuesta dulce que sea tan especial como fácil de realizar. Si querés lucirte con un postre sofisticado, lleno de aromas tentadores y con una presentación que enamora a primera vista, esta preparación se va a convertir en la estrella de la mesa familiar.
Ingredientes
Para los duraznos asados:
- 6 duraznos cortados por la mitad (sin carozo)
- 2 cucharadas de miel
- 1 cucharada de canela en polvo
- 50 g de manteca
Para el crumble:
- 1 taza de harina
- ¾ de taza de azúcar rubia
- 1 cucharada de canela en polvo
- 1 pizca de sal
- 100 g de manteca derretida
- 1 cucharada de esencia de vainilla
Para servir:
- Helado de crema americana a gusto

Preparación
Paso 1: En un bowl amplio, mezclá la harina junto con el azúcar, la canela y la sal. Agregá la manteca derretida y la esencia de vainilla, integrando con una espátula hasta formar un arenado o migas irregulares.
Paso 2: Llevá la preparación del crumble al congelador durante 15 minutos para que se enfríe bien. Luego, distribuila sobre una placa para horno y horneala a 200°C durante 20 minutos hasta que quede bien dorada y crocante. Reservá.
Paso 3: En una sartén amplia a fuego medio, derretí la manteca junto con la miel y la canela.
Paso 4: Colocá las mitades de durazno con la parte plana boca abajo. Cociná a fuego medio-bajo durante 8 a 10 minutos hasta que la fruta esté tierna y ligeramente caramelizada. Dalas la vuelta con cuidado y cociná por 3 a 5 minutos más.
Paso 5: Para el emplatado, armá un colchón generoso del crumble en el fondo del plato o copa de postre. Acomodá encima dos mitades de durazno tibias, volcá un hilo del jugo caramelizado de la sartén por encima y coroná con una gran bocha de helado de crema americana. Serví de inmediato para disfrutar del contraste térmico.


