En medio de un presente atravesado por la maternidad y nuevos proyectos, Oriana Sabatini regresó a la Argentina y habló con total sinceridad sobre su nueva vida. En un móvil con Puro Show, la artista se refirió a su presente personal, su rol como madre y los planes a futuro junto a Paulo Dybala.
La llegada de Gia, nacida a principios de marzo en Roma, marcó un antes y un después en su vida. Lejos de romantizar el proceso, Oriana compartió cómo atraviesa esta etapa con honestidad: “Una revolución de todo tipo, estoy muy cansada. Pero bueno, es hermoso. Tenés un mini ser humano ahí súper virgen en todo sentido, que está descubriendo el mundo y hacerlo con ella es hermoso”.
La decisión de no exponer a su hija
Durante la entrevista, una de las preguntas inevitables giró en torno a por qué no muestran el rostro de su hija en redes sociales. Sin vueltas, la actriz explicó los motivos detrás de esta elección.
“En realidad lo hicimos más por una decisión de que es un ser humano tan chiquitito que me da impresión que la gente lo vea”, expresó, dejando en claro que se trata de una postura vinculada al cuidado y la intimidad.
En esa misma línea, profundizó sobre la exposición y el vínculo con los demás: “¿Viste que cuando tenés un bebé todo el mundo como que se acerca así? Pero incluso la gente cercana a uno. No sé, no me imagino que la gente no cercana a mí la mire”.
Oriana también destacó el acompañamiento de su entorno más cercano, en especial el de Catherine Fulop, quien atraviesa esta nueva etapa como abuela.
“Increíble, no podría hacerlo sin ella”, aseguró con emoción. Sin embargo, también dejó en claro la importancia de construir su propio camino en la maternidad: “Me re respeta, yo le he dicho ‘También dejame ser, quiero ver, equivocarme, probar... Esta es mi experiencia, la quiero vivir yo’”.
Una etapa de cambios y aprendizajes
Entre viajes, proyectos laborales y una vida repartida entre distintos países, Oriana transita un momento de transformación profunda. La maternidad, lejos de ser solo un nuevo rol, aparece como una experiencia que redefine prioridades y decisiones.
En ese contexto, su postura respecto a la exposición de Gia refleja una mirada consciente sobre los límites entre lo público y lo privado. Una elección que en tiempos de sobreexposición también invita a repensar el lugar de la intimidad.



