Seguramente tenés en tu rutina diaria un suero con vitamina C para dar luminosidad o tomás algún comprimido por las mañanas para reforzar las defensas. Sin embargo, en el último congreso internacional de medicina estética realizado en el Centro de Convenciones Buenos Aires (CEC), las miradas se desviaron hacia una forma de administración diferente que gana cada vez más espacio en los consultorios: la vía endovenosa.
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Esta tendencia, explican especialistas, lejos de ser una moda pasajera, se posiciona como una estrategia integral de bienestar que busca trabajar desde el interior del organismo. La propuesta plantea llevar los conocidos beneficios de este antioxidante directamente al torrente sanguíneo para potenciar sus efectos en la piel y el cuerpo.
Qué pasa en el cuerpo cuando la vitamina C ingresa por suero
A diferencia de lo que ocurre con las cremas o la suplementación por vía oral, afirman, la administración intravenosa modifica por completo la capacidad de absorción del organismo. Cuando consumís un comprimido, el sistema digestivo actúa como un filtro natural; en cambio, el suero permite que casi el 100% de la vitamina C ingrese de forma directa al sistema circulatorio.
Esta asimilación total logra niveles plasmáticos significativamente más altos en la sangre y en los tejidos. La Dra. Karina Saizar (MP 114685) señala que la técnica actúa como un antiage muy potente al generar un freno molecular a la senescencia celular y brindar protección a las células madre. De esta manera, el tratamiento optimiza la calidad de la piel y de la pared endotelial, lo que ayuda a proteger los vasos sanguíneos.
Cómo es una sesión y qué se siente durante la aplicación
La sesión en el consultorio es sencilla y dura aproximadamente 60 minutos. Te recostás y un profesional de la salud o personal capacitado te administra la vitamina C diluida en un suero fisiológico a través de una vena. Actualmente existe una marca alemana aprobada por ANMAT, libre de conservantes y estabilizantes, que presenta una muy buena tolerancia durante todo el proceso.
Respecto a las cantidades, Saizar detalla que habitualmente se utilizan dosis de 7,5 gramos. La especialista aclara que no se trata de megadosis, ya que ese tipo de cargas más elevadas se reservan exclusivamente para pacientes oncológicos que están realizando quimioterapia. La frecuencia recomendada suele ser de una aplicación mensual, siempre adaptada a las necesidades y a la evaluación médica de cada persona.
Cuáles son los efectos reales en la piel y el bienestar integral
Los resultados de esta asimilación directa se manifiestan de manera progresiva tanto a nivel estético como en la energía cotidiana. Al combatir los radicales libres y estimular la producción de colágeno, vas a notar una reducción visible en las líneas de expresión, una textura cutánea más homogénea y una atenuación de manchas como el melasma, logrando una piel más luminosa.
Pero el impacto va más allá de la superficie. La especialista explica que se observa una clara mejoría en los procesos postquirúrgicos, en cuadros de cansancio y en la falta de energía. Además, la vitamina C endovenosa funciona como un importante inmunomodulador que mantiene la inflamación dentro de límites saludables, reduce el estrés oxidativo y mejora el umbral del dolor, disminuyendo distintas molestias físicas.
El tratamiento está indicado especialmente para mayores de 30 años que presenten signos de envejecimiento prematuro, exposición a factores de estrés ambiental o que requieran una recuperación de sus tejidos.

