Clásica por su arquitectura y contemporánea por sus decisiones de diseño, esta cocina reciclada demuestra cómo un uso estratégico del color puede cambiar por completo la percepción de un ambiente.
El proyecto de Bouré Studio combina memoria, funcionalidad y una de las tendencias deco del momento.
El color renueva la historia de una cocina

Renovar una casa con más de un siglo de historia implica mucho más que actualizar materiales y distribución. También supone encontrar el equilibrio entre la memoria del lugar y las nuevas formas de habitarlo.
Ese fue el punto de partida de Bouré Studio, que convirtió la cocina de una vivienda familiar de 1900 en un espacio contemporáneo donde el color se transforma en el gran protagonista.

El proyecto forma parte de una reforma integral desarrollada por etapas, una estrategia que permitió que la familia continuara viviendo en la casa mientras avanzaba la obra.
El desafío consistió en actualizar la estructura y la lógica espacial sin borrar la identidad de una vivienda cargada de recuerdos y valor afectivo. La propuesta buscó respetar esa historia al mismo tiempo que acompañaba una nueva etapa familiar.
La receta de diseño de una cocina clásica y contemporánea

El equipo de Bouré Studio —integrado por Elina Dibarboure, Laura Sarasino y Agostina García— decidió conservar el carácter clásico de la casa e incorporar una energía renovada capaz de reflejar la personalidad de sus nuevos habitantes.
El concepto que organizó todo el proyecto fue "complementarios", una idea que sintetiza el diálogo entre lo antiguo y lo nuevo, la historia y la modernidad, así como también las distintas personalidades de la pareja, que encuentran en el diseño un punto de equilibrio.
En el proyecto, se destaca una singular apuesta al color que se expresa con especial énfasis e impacto en la columna –estructural y decorativa- de la cocina.
Unexpected red: el detalle de deco y color que ¡cambia todo!

Entre las decisiones más llamativas aparece un recurso que hoy gana protagonismo en el mundo de la decoración: el Unexpected Red o "Rojo inesperado".
El estudio tomó como inspiración esta teoría decorativa, que propone incorporar detalles en color rojo en lugares donde no suelen aparecer.
El objetivo es generar un efecto sorpresa, crear un punto focal y aportar un acento visual capaz de transformar la percepción del espacio.
Según explican desde el estudio, la incorporación de este elemento logró exactamente ese efecto: introducir un gesto inesperado que aporta dinamismo y personalidad sin alterar la armonía general del proyecto.

El rojo de la columna se complementa a juego con las banquetas y detalles naturales en color rojo, más el mix con tonos complementarios.
Materiales e ingredientes de una cocina reciclada
La cocina reúne una cuidada combinación de materiales y equipamiento que acompañan el concepto general de la reforma.
Entre las piezas elegidas se destacan la lámpara lineal de Clic, las sillas de The Pink Chair, los spots de DA Iluminación, las mesadas Purastone Terrazo White y un mobiliario realizado con laqueado, varillado curvo en madera Kiri y melamina EGGER.
Completan la propuesta los pisos Ilva Matrix, la grifería Peirano, la bacha Johnson Acero y los azulejos de Syria Cerámicos.
Con una intervención respetuosa y una apuesta cromática precisa, Bouré Studio demuestra que reciclar una casa histórica no significa renunciar a la contemporaneidad. Por el contrario, cuando el proyecto encuentra el equilibrio entre pasado y presente, el resultado consigue que ambos lenguajes se potencien y convivan de manera natural.
Fotos: gentileza Bouré Studio / Anabella Sor