Nicole Neumann compartió en sus redes sociales la odisea que atravesó durante más de un año para renovar el DNI de una de sus hijas. Aunque realizó el trámite tres veces, el documento nunca llegó a sus manos y, cuando finalmente logró que se lo enviaran, vivió una nueva frustración con la entrega.
Entre reclamos, respuestas contradictorias y dificultades para comunicarse con atención al cliente, la modelo terminó haciendo un descargo sobre los obstáculos que enfrenta para resolver cuestiones cotidianas.
Nicole Neumann hizo tres veces el trámite del DNI de su hija
Según contó en un video que publicó en sus redes sociales, todo comenzó el año pasado, cuando estaba por viajar y decidió renovar tanto el pasaporte como el DNI de una de sus hijas.
“Ya el año pasado, yéndome de viaje, le renuevo el pasaporte, el DNI a una de mis hijas. Bárbaro. Nunca llegó. Nunca llegó”, relató.
Cuando volvió para reclamar, la respuesta que recibió la hizo dudar de lo que recordaba. “Me miraron con cara de: ‘Señora, está loca’”, contó.
La situación llegó a hacerla pensar que quizás había confundido los trámites. “Dije: ‘Listo, habré flasheado que hice el DNI’. Hice solo el pasaporte, pero ya empezás a dudar de vos misma, ¿viste?”, explicó.
Sin embargo, al año siguiente, cuando intentó realizar nuevamente el trámite en Aeroparque, recibió una confirmación que le permitió despejar las dudas: el documento ya había sido gestionado.
“‘Pero ya se tramitó este DNI’. ‘Ah’, le digo, ‘gracias, no estaba loca’. Sí, pero me lo negaron y nunca me llegó”, recordó.
El documento fue enviado, pero tampoco llegó
Después de aquella confirmación, Nicole inició el trámite por tercera vez. En esta oportunidad, el DNI fue despachado dentro de las 96 horas que le habían prometido, pero la entrega volvió a convertirse en un problema.
Según su relato, un repartidor ingresó al barrio privado donde vive, dio una vuelta y se retiró sin dejar el documento. La modelo contó que estaba a pocas cuadras de la entrada cuando le avisaron que la moto ya se había ido.

“Entró, dio una vuelta por el barrio, se las tomó, nunca me dejó el DNI y encima me deja una constancia de que lo tengo que ir a buscar”, se quejó.
A eso se sumó la explicación que figuraba en el comprobante de entrega: que no había podido concretarse porque la persona que debía recibirlo no estaba habilitada.
Nicole rechazó esa justificación y aseguró que había dejado la autorización con el código QR en su casa todos los días desde el lunes, justamente para que pudieran recibir el documento aunque ella no estuviera.
“No, nunca llegaste a casa, chabón. No, no deliremos”, lanzó con indignación.
El reclamo de Nicole Neumann por la falta de respuestas
La modelo también contó que intentó comunicarse con la entidad para solucionar el inconveniente, pero no logró obtener una respuesta concreta. Según describió, las opciones telefónicas la derivaban a otros canales y la comunicación terminaba cortándose.
“Te dicen: ‘No, porque la opción tanto, si no comuníquese por WhatsApp’, no sé qué, tac, te cortan. Listo, no me atendió nadie, bárbaro”, relató.
Tampoco encontró una solución por WhatsApp, donde se topó con respuestas automáticas que no contemplaban su situación.
“Te responde esa cosa con cuatro opciones chotas que obvio que ninguna es la que te está pasando a vos”, dijo.
Cansada de las idas y vueltas, reclamó que el documento llegara en las siguientes horas y advirtió que su paciencia estaba llegando al límite: “Más vale que vuelvan en veinticuatro, cuarenta y ocho, setenta y dos o noventa y seis horas o no lo sé, porque si no, no sé en qué me voy a convertir”.

La dificultad para resolver los trámites cotidianos
El episodio del DNI no fue el único que Nicole mencionó en su descargo. También contó que todavía no había podido retirar los resultados de sus estudios médicos anuales, pese a que habían pasado tres o cuatro meses desde que se los realizó.
“Te llega por mail. Maravilloso. No te la dan más en vivo, ¿no? Mail, bárbaro. Todavía no tuve tiempo de pasar a reclamar el resultado del estudio”, explicó.
A partir de esas experiencias, la modelo reflexionó sobre las dificultades de compatibilizar las responsabilidades diarias con trámites que, en principio, deberían resolverse de manera sencilla.
“Uno trata de hacer todo, de poner todo, de cumplir con todo, la vida, los cuatro hijos. ¿Podemos hacer que las cosas funcionen?”, preguntó.
Finalmente, hizo un llamado para que cada persona, desde su lugar de trabajo, contribuya a que las gestiones cotidianas sean más simples. “Por favor, cada uno desde su lado, desde su rubro, porque si no es muy difícil cumplir, hacer, tener todo. Por favor, qué impotencia. ¡Ayuda! Dios”, expresó.

