Las empanadas caseras siempre son una excelente opción para reunir a la familia o disfrutar con amigos. Esta versión de vacío y provoleta lleva un paso extra de cocción lenta que hace toda la diferencia: la carne queda tan tierna que se desmenuza sola y, combinada con un sofrito bien condimentado y el toque irresistible de la provoleta, da como resultado un relleno lleno de sabor.
Ingredientes
- 1 kg de vacío
- Chimichurri, cantidad necesaria
- Un chorro de vino
- 1 kg de cebollas
- 1 morrón rojo
- Sal, pimienta, pimentón, ají molido, perejil, orégano, comino y ajo en polvo, a gusto
- 20 tapas de empanadas (aproximadamente)
- Una provoleta
- Aceite para la fuente

Preparación
Paso 1: Colocá el vacío en una fuente para horno. Pincelalo de ambos lados con abundante chimichurri y agregá un chorro de vino.
Paso 2: Cubrí la fuente con papel aluminio y cociná el vacío en horno precalentado a 160° durante aproximadamente 1 hora y 45 minutos, hasta que la carne quede bien tierna.
Paso 3: Retirá el vacío del horno y, cuando esté tibio, desmenuzalo con ayuda de dos tenedores.
Paso 4: Mientras tanto, cortá las cebollas y el morrón en cubos pequeños. Rehogalos en una sartén con un poco de aceite hasta que estén bien tiernos.
Paso 5: Incorporá sal, pimienta, pimentón, ají molido, perejil, orégano, comino y ajo en polvo. Mezclá bien para que los vegetales absorban todos los sabores.
Paso 6: Sumá el vacío desmenuzado al sofrito y mezclá hasta integrar todos los ingredientes.
Paso 7: Dejá enfriar completamente el relleno y llevá la preparación a la heladera durante toda la noche.
Paso 8: Al día siguiente, cortá la provoleta en pequeños cubos.
Paso 9: Rellená cada tapa de empanada con una porción de vacío y agregá un cubito de provoleta en el centro.
Paso 10: Cerrá las empanadas, hacé el repulgue o sellalas con un tenedor y acomodalas sobre una fuente previamente aceitada.
Paso 11: Cocinalas en horno precalentado a 180 °C durante unos 35 minutos o hasta que estén bien doradas.


