Si estás buscando una receta práctica, rica y diferente para sumar a tu menú semanal, estas albóndigas de pollo con ricota son una excelente opción. La ricota les aporta una textura súper tierna y jugosa, mientras que el pollo las convierte en una alternativa más liviana que las tradicionales. Además, se preparan con ingredientes simples y combinan con infinidad de guarniciones.

Ingredientes para las albóndigas de pollo:
- 500 g de pollo picado
- 200 g de ricota bien escurrida
- 1 huevo
- 50 g de queso parmesano rallado
- 3 cucharadas de avena fina o pan rallado integral
- 1 diente de ajo rallado
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- Ralladura de 1 limón
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra
Opcionales
- Tomillo fresco
- Orégano
- Chili flakes
Preparación de las albóndigas de pollo:
- Paso 1: En un bowl colocá el pollo picado, la ricota, el huevo, el queso parmesano, la avena, el ajo rallado, el perejil, la ralladura de limón, sal y pimienta. Mezclá con una cuchara o con las manos hasta integrar todos los ingredientes. Tip: no amases demasiado la preparación para que las albóndigas queden tiernas y esponjosas.
- Paso 2: Tapá el bowl y llevá la preparación a la heladera durante unos 20 minutos. Este paso permite que la mezcla tome consistencia y hace mucho más fácil formar las albóndigas.
- Paso 3: Con las manos apenas humedecidas, armá bolitas del tamaño de una nuez grande. Procurá que todas tengan un tamaño similar para que la cocción sea pareja.
- Paso 4: Calentá una sartén con el aceite de oliva y cociná las albóndigas durante 2 o 3 minutos por cada lado, hasta que se forme una costra dorada.
- Paso 5: Pasalas a una fuente apta para horno y cocinalas en horno precalentado a 190 °C durante aproximadamente 10 minutos. Así lograrás unas albóndigas doradas por fuera y muy jugosas por dentro.
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Tips y variaciones para potenciar la receta
- Escurrí muy bien la ricota antes de incorporarla para evitar que la mezcla quede demasiado húmeda.
- No trabajes en exceso la preparación: cuanto menos la manipules, más tiernas quedarán las albóndigas.
- La ralladura de limón aporta un toque fresco que realza el sabor del pollo sin invadir el plato.
- Si querés sumar más sabor, agregá tomillo fresco, orégano o una pizca de chili flakes.
- También podés prepararlas con anticipación y conservarlas en la heladera antes de cocinarlas o congelarlas ya armadas.



