Si pasás tiempo en TikTok o Instagram, seguramente ya viste videos de mujeres que, después de aplicarse crema corporal, suman una capa de vaselina o algún bálsamo espeso antes de dormir. La técnica tiene nombre propio: body slugging y promete una piel más hidratada, suave y luminosa al despertar.
Aunque parece una novedad, la realidad es que se trata de un hábito que muchas personas practican desde hace años, especialmente en invierno o cuando la piel atraviesa períodos de extrema sequedad.
Qué es el body slugging y por qué se volvió viral
El término proviene de la palabra inglesa slug (babosa) y hace referencia al aspecto brillante que queda sobre la piel tras aplicar una capa oclusiva. La idea es sencilla: primero se utiliza una crema hidratante y, luego, se sella esa hidratación con un producto más denso, como vaselina, bálsamos nutritivos o aceites espesos.
El objetivo no es aportar más agua a la piel, sino evitar que la hidratación se evapore durante la noche.
Por eso muchas fanáticas de esta técnica aseguran que se despiertan con la piel mucho más flexible, confortable y luminosa.
Cómo hacer body slugging correctamente
Para que la técnica funcione, el orden es fundamental.
- Ducharse y secar suavemente la piel.
- Aplicar una crema corporal hidratante.
- Esperar unos minutos hasta que se absorba.
- Colocar una fina capa de vaselina, bálsamo o producto oclusivo sobre las zonas más secas.
No hace falta cubrir todo el cuerpo. De hecho, suele funcionar mejor en áreas específicas como:
- Codos.
- Rodillas.
- Talones.
- Manos.
- Cutículas.
- Piernas muy secas.
Los beneficios del body slugging
La popularidad de esta técnica no es casual.
Entre sus principales ventajas se destacan:
- Ayuda a mantener la hidratación por más tiempo.
- Mejora la sensación de tirantez.
- Deja la piel más suave y elástica.
- Favorece la recuperación de zonas resecas.
- Aporta un aspecto más luminoso y saludable.
Es especialmente útil durante los meses fríos, después de largas exposiciones al sol o cuando la piel se encuentra sensibilizada.
No todo tiene que ser vaselina
Aunque la vaselina es el producto más asociado al slugging, no es la única opción.
También pueden utilizarse:
- Bálsamos nutritivos.
- Manteca de karité.
- Manteca de cacao.
- Aceite de coco.
- Aceite de almendras.
- Productos con escualano.
- Cremas enriquecidas con ceramidas.
La ventaja de estas alternativas es que, además de sellar la hidratación, aportan ingredientes que ayudan a mejorar la barrera cutánea.
¿Es para todo el mundo?
La respuesta es no. El body slugging suele ser ideal para pieles secas, maduras o deshidratadas, pero puede resultar demasiado pesado para quienes tienen tendencia a brotes corporales o granitos en espalda, pecho o glúteos.
Tampoco es necesario realizarlo todos los días. En la mayoría de los casos alcanza con incorporarlo una o dos veces por semana o recurrir a él cuando la piel necesita un extra de nutrición.
El secreto está en sellar, no en exagerar
Como sucede con muchas tendencias virales de belleza, el éxito del body slugging depende más de la constancia que de la cantidad de producto utilizada.
Una capa fina sobre una buena crema hidratante suele ser suficiente para notar resultados. Porque, al final, el verdadero secreto de una piel luminosa no está en sumar pasos infinitos a la rutina, sino en ayudarla a conservar mejor su hidratación natural.


