El rubio noventoso vuelve esta temporada en versiones más naturales: dorado, vainilla, beige y arena son los tonos que ganan protagonismo.
En los últimos años, el rubio atravesó diferentes etapas: desde los tonos muy fríos hasta versiones extremadamente claras y de aspecto casi artificial. Ahora el rumbo parece cambiar y la tendencia apunta hacia otra idea de belleza: un color luminoso, cuidado y natural.
Para la próxima temporada primavera-verano, el rubio noventoso vuelve a ganar terreno, aunque con una actualización. La apuesta está en tonos que aporten brillo y dimensión sin que el color se convierta en el único protagonista del look.
El rubio noventoso vuelve, pero más natural
La nueva versión del rubio se aleja de los tonos extremadamente fríos y artificiales. Según los expertos, la búsqueda actual apunta a colores que se vean luminosos, cuidados y naturales.
“Estamos viendo una vuelta a la naturalidad porque las clientas buscan verse favorecidas y elegantes sin sentir que el color las lleva a ellas”, explican.
Dentro de esta tendencia aparecen los tonos dorados, vainilla, beige y arena, que recuperan una estética muy asociada al rubio de los años 90, pero con una terminación más actual.

Dorado, vainilla y arena: los tonos que vienen
De esta paleta nace la popularidad incipiente del rubio dorado, un tono que en realidad nunca desapareció por completo y que ahora vuelve a ocupar un lugar destacado.
Una de sus características es que puede aportar brillo, profundidad y movimiento al rostro. Además, según los expertos, “envejece mejor, requiere menos mantenimiento y se siente más auténtico”.
Aunque para conseguirlo es necesario recurrir a la decoloración, la diferencia está en el matiz final: la idea es evitar que el resultado se vea excesivamente artificial y buscar una tonalidad que dialogue con la colorimetría de cada persona.
Cómo elegir el rubio que va con vos
El tono ideal no depende solamente de la tendencia. También es importante considerar el subtono de la piel.

Las pieles cálidas, que suelen presentar matices dorados o amarillos, pueden verse favorecidas por tonos como el rubio miel o caramelo. En pieles más frías, la propuesta es optar por un dorado más suave para conseguir un contraste armonioso.

Por eso, antes de definir el color, es recomendable que consultes con un especialista en coloración. La elección del matiz puede cambiar completamente el resultado final.
El visagismo también entra en juego
Los expertos sostienen que el análisis personalizado es fundamental. “El estudio del visagismo es vital porque permite ajustar el nuevo color a cada persona”, explica.
Desde esta mirada, no existe un único rubio perfecto. Como señala el especialista, “el rubio perfecto no es el más claro, sino el que mejor se adapta al tono de piel, facciones, gustos y estilo”.
La tendencia, entonces, no propone copiar un color de los 90 de manera literal. Se trata de recuperar esa estética y adaptarla a cada persona para conseguir un rubio más luminoso, natural y personal.
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