Cuando empieza la reunión y ya hay algo para tomar en la mesa, siempre hace falta un bocado rico para acompañar. Estos pochoclos de salame y queso cumplen ese papel a la perfección: salen del horno bien doraditos, con una textura crocante por fuera y un interior lleno de sabor que invita a seguir comiendo.
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La receta combina pocos ingredientes y una preparación sencilla. Después de un breve descanso de la masa, solo queda formar pequeñas porciones y hornearlas hasta que tomen un color dorado. El resultado es un snack casero ideal para compartir.
Ingredientes
- 250 g de queso Reggianito rallado
- 200 g de salame en fetas
- 250 g de harina leudante
- 150 cm³ de crema de leche
- Sal a gusto
Preparación paso a paso
- Colocá la harina leudante en un bowl y agregá en el centro el queso rallado, el salame y la sal.
- Incorporá la crema de leche de a poco, ya que la cantidad puede variar según la harina. Si la masa queda seca, agregá un poco más de crema. Si queda muy húmeda, sumá un poco más de harina.
- Dejá descansar la masa durante 15 minutos.
- Formá rollitos, como si fueras a preparar ñoquis, y cortalos en porciones pequeñas o del tamaño que prefieras.
- Distribuí las porciones sobre una placa cubierta con papel manteca.
- Cociná en horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 10 minutos, o hasta que estén bien dorados.
Foto y receta: IG (la_chef_lapin)

