Protección solar para el pelo: por qué conviene empezar a usarla antes del verano
 

¿Es necesaria la protección solar para el pelo? Por qué conviene empezar a cuidarlo antes de los días de calor

¿Es necesaria la protección solar para el pelo? Por qué conviene empezar a cuidarlo antes de los días de calor
Aunque solemos acordarnos del protector solar capilar recién cuando estamos en la playa, especialistas advierten sobre la importancia de preparar la fibra y el cuero cabelludo antes de que los rayos UV se vuelvan más intensos.
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Un sombrero olvidado en el perchero, el viento primaveral que despeina y ese sol que empieza a picar un poco más cerca de la cabeza. A medida que va pasando el invierno y nos preparamos para el aumento paulatino de las temperaturas, la rutina de cuidado de la piel suele renovarse de inmediato, pero el pelo suele quedar relegado al mismo lugar de siempre: el olvido.

Sin embargo, la radiación ultravioleta, sumada a la contaminación urbana, el viento y las primeras escapadas al aire libre, impacta de manera directa sobre la salud capilar mucho antes de que arranque la temporada alta de vacaciones. Entender cómo funciona esta agresión y cómo prevenirla es el primer paso para llegar a los meses de calor con una fibra fuerte y sana.

El impacto del estrés oxidativo en el cuero cabelludo y la fibra

A medida que los rayos del sol comienzan a caer con mayor fuerza, la exposición a la radiación ultravioleta se incrementa, desencadenando lo que en cosmética se conoce como estrés oxidativo. Este proceso acelera el envejecimiento prematuro no solo de la piel, sino también de la estructura capilar.

"El pelo, igual que la piel del resto del cuerpo, también sufre las agresiones externas del día a día. Ya sea por el frío, el viento, el sol o la contaminación, afectan directamente tanto a la fibra capilar como al cuero cabelludo", explica Ana Martínez, especialista en cuidado capilar.

La radiación UV degrada proteínas esenciales de la hebra, como la queratina, lo que provoca una pérdida progresiva de hidratación, brillo y elasticidad. Si no se protege con anticipación, las consecuencias se vuelven evidentes semanas después: hebras secas, opacas, ásperas, con mayor encrespamiento y tendencia a romperse con facilidad.

Además, la especialista remarca que el secreto de un pelo deslumbrante reside en mimar el origen donde se nutre cada hebra. "Por eso, además de cuidar y proteger el pelo, también debemos prestar mucha atención al cuero cabelludo, incluso a veces con más conciencia, ya que cualquier daño que sufra se verá reflejado directamente en la salud y el aspecto del pelo. Un cuero cabelludo sano es la base para tener un pelo fuerte, brillante y saludable", sostiene Martínez.

Qué protector solar capilar elegir según el tipo de pelo

El mercado de la cosmética capilar ofrece distintas texturas para incorporar la protección solar sin alterar el acabado visual. La clave está en elegir la fórmula adecuada para responder a las necesidades específicas de cada tipo de pelo sin perder volumen ni soltura.

  • Pelo grueso, seco o con rulos: Tolera mejor las fórmulas con textura en aceite o cremas más nutritivas, que ayudan a retener la humedad dentro de la fibra mientras bloquean el daño solar.
  • Pelo fino o graso: Requiere protectores en formato spray o brumas ultralivianas para evitar que las hebras se apelmacen o queden pesadas.

En cuanto al modo de uso, la constancia es fundamental. La experta señala que el protector solar capilar debe aplicarse de raíz a puntas y reponerse a lo largo del día, especialmente si hay exposición directa prolongada o si nos mojamos en la pileta o el mar.

Ingredientes clave y hábitos sencillos de prevención

Al momento de buscar un producto en la góndola de belleza, conviene revisar las fórmulas. Los activos más recomendados por la especialista incluyen filtros UV, aceites protectores, vitamina E, antioxidantes, pantenol y queratina, ideales para resguardar y reparar la fibra frente a la agresión ambiental.

Más allá del producto cosmético, incorporar pequeños gestos diarios marca la diferencia para evitar quemaduras y sequedad extrema:

  • Sumar accesorios: El uso de gorras, sombreros o pañuelos ofrece un escudo físico indispensable durante las horas de sol más intenso.
  • Enjuagar tras el agua con sal o cloro: Aclarar el pelo con agua dulce después de la pileta o el mar ayuda a eliminar residuos químicos y salinos que potencian el daño solar.
  • Mover la raya del peinado: Evitar llevar una raya muy marcada en la misma posición durante muchas horas seguidas previene las dolorosas quemaduras solares en la piel del cuero cabelludo.
 
   

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