#BookDeLaSemana Hernán Drago: «El bullying que viví de chico me hizo sufrir pero me convirtió en un hombre fuerte y seguro» – Para Ti
 

#BookDeLaSemana Hernán Drago: "El bullying que viví de chico me hizo sufrir pero me convirtió en un hombre fuerte y seguro"

Cuando tenía 10 años aumentó 10 kilos en poco tiempo y tuvo que dejar de jugar al fútbol porque se agitaba mucho. Sus compañeros de club se burlaron de él y, durante casi 5 años, fue víctima de bullying. Sin embargo, Hernán Drago asegura que aprendió mucho de esa dura experiencia y agradece su presente exitoso: hoy recibe cientos de mensajes por día de personas que le expresan su cariño y agradecen que los hace reír con su participación en  Bienvenidos a bordo, el programa que conduce Guido Kaczka. 
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Humilde, comprometido, responsable… Hernán Drago es de esas personas con las que da gusto trabajar. Organiza sus horarios -que no son fáciles porque tiene una agenda muy apretada- para iniciar la producción fotográfica con total puntualidad y asegura sentirse muy orgulloso de ser el primer hombre que llegó a la portada de Para Ti en 98 años (la revista en versión papel se lanzó el 16 de mayor de 1922; hoy, en la era digital, el Book de la Semana oficia de portada). "Es un honor que se hayan decidido por mí", dice con cierto pudor cuando le contamos que -luego de evaluar a varios candidatos- Drago fue elegido, por voto unánime, de la redacción de Para Ti.

-Estás viviendo un momento muy especial de tu carrera, ¿no? Es como si la gente te hubiera redescubierto a partir de Bienvenidos a bordo, el programa de Guido Kaczka, luego de 30 años de carrera

-Sí, tal cual…es así como lo describís. En el 2020, que fue tan difícil para todos, a mí me pasó algo maravilloso que fue esta posibilidad de reencontrarme con la gente. Lo vivo con mucha felicidad y también, humildemente, con un gran orgullo porque sé el camino que recorrí: a mi nadie me regaló nada. Puedo enumerarte la cantidad de rutas por las que manejé para participar de un desfile en el interior del país y todos los aviones que he tomado para protagonizar una campaña en Perú, Chile o México.

-¿Y nunca habías recibido tanto cariño de la gente?

-La gente siempre ha sido muy cálida conmigo pero no al nivel de ahora: recibo cientos y cientos de mensajes a diario que me emocionan. Llevo 30 años trabajando en el rubro de la moda, la imagen y la comunicación visual pero nunca imaginé lo que estoy viviendo en este momento: el amor de la gente, el afecto que me regala, las demostraciones de cariño que experimento a diario. Son familias y familias que me escriben, personas que me piden videos o una selfie en la calle…. Es muy hermoso, de verdad.

Mirá cómo es una cena ideal para Hernán:

-Tengo la sensación, además, de que el público se amplió: ya no son sólo las mujeres las que te expresan su cariño…

-¡Es un público súper heterogéneo! Mirá, te doy dos ejemplos: ayer me pidieron un saludo para una abuela que cumplía 100 años y es fanática de Bienvenidos a bordo y una mamá que, me esperaba en la puerta del estudio donde grabamos, quería un video para su hijo de 3 años. A lo mejor pensás que exagero (se quiebra un poco al  hablar)… Pero te juro: no encuentro las palabras exactas para agradecerle a la gente todo lo que me da y quiero aprovechar esta entrevista para transmitir toda mi emoción.

-Creo que la gente disfruta de que salgas un poco de la imagen de galán y no dudes en ponerte una peluca y hacer una coreo de Luis Miguel

-Posiblemente sea eso… Yo siento que Bienvenidos a bordo es un programa que le da alegría a la familia -además de importantes premios, claro- y yo intento aportar lo mío con humor y sin miedo al ridículo porque me sumo al objetivo de Guido (Kaczka): divertir a la gente.

Hernán sufrió bullying de niño

-Desde Grupo Atlántida esta semana estamos haciendo campaña con la causa social #StopBullying2021... Leí un posteo tuyo en Instagram en el que contás que sufriste bullying en tu infancia porque eras gordito… ¿Cómo recordás esa etapa de tu vida?

-Fue un periodo muy duro de mi vida. A los 9 o 10 años empecé a engordar… En poco tiempo había aumentado 10 kilos, no podía jugar al fútbol porque me agitaba mucho y, claro, en el club empezaron a burlase de mi. En el colegio también sentía mucha hostilidad y no te puedo mentir: sufrí mucho. Pero le debo mucho a ese gordito que fui porque él fue quien me enseñó lo que es el respeto por el otro y la importancia de no lastimar a nadie.

-¿Cómo respondías vos a ese bullying? ¿Te aislabas? ¿Agredías a los que se burlaban de vos?

-No, nunca respondí con violencia. ¿Sabés que hacía? Me reía de las burlas, como si no me molestara lo que decían.  Se nota que ya había entendido que el círculo funciona así: cuando los “cancheros” que te agreden descubren que sus palabras te duelen, se ceban y aumentan la presión, se ensañan aún más con vos porque disfrutan del dolor que te generan. Pero, claro, a la noche, llegaba a casa y lloraba mucho, sin parar. También iba a la heladera y comía. O separaba dulces y los escondía en mi habitación para comerlos cuando estuviera solo y mis padres no pudieran verme. O sea: la situación empeoraba.

-¿Tus padres sabían que estabas sufriendo bullying?

-Ellos habían notado mi sobrepeso, me llevaron al nutricionista y se ocuparon de ese tema que era muy importante, claro. Pero no tenían idea de lo que pasaba en el colegio y en el club porque yo no se los contaba.

-¿Y cuándo cambió la situación?

-A los 15 años hice un click y dije: "Hernán vos tenés que ser feliz". Porque eso era, básicamente, lo que yo sentía: una gran infelicidad. En ese momento inicié un ritual que repito en el día de hoy cuando tengo un problema: busco lápiz y papel y escribo “problema”, abro una llave con la palabra “solución” y comienzo a anotar posibles formas de resolver la situación. Una de esas ideas era empezar a realizar ejercicio: comencé por caminar 10 cuadras y fui aumentando, de a poco, hasta que llegué a trotar y luego a correr varios kilómetros. Me motivó mucho bajar algunos kilos y me anoté en un gimnasio. No te digo que fue fácil, ¿eh? Quiero que quede eso claro: fue un gran esfuerzo.

-¿Y cómo te manejabas con la comida en ese momento? ¿Seguías comiendo a escondidas?

-No, ese fue precisamente el otro gran esfuerzo: achicar las porciones de los platos, ordenarme con los horarios de desayuno, almuerzo, merienda y cena y, obvio, dejar de darme atracones con dulces.

-¿Sentís que el bullying afectó tu autoestima?

-Claro que sí: el bullying destruye a la persona que lo padece. En mi caso, las burlas que sufrí durante 5 años, habían golpeado tanto mi autoestima que hasta llegaron a cambiar mi personalidad: yo siempre fui una persona extrovertida y, de a poco, me fui aislando, dejé de salir y de ver a mis amigos. Pero también debo decir que, haber pasado por esa situación, me convirtió en un hombre fuerte y seguro. Me ayudó a comprender quién soy y a entender que, 10 kilos más o menos, los abdominales marcados o un poco de panza no me cambia: yo se quien fui, quien soy y quien seré. Yo a ese niño gordito le debo mucho por eso no reniego de él, todo lo contrario: es mi orgullo.

-Sé que das charlas motivacionales sobre el tema bullying… ¿Cuál es el conflicto que más te plantea la gente?

-Bueno, con el tema sobrepeso existe un conflicto muy concreto que son las excusas para no bajar de peso y la imposibilidad de salir de ese lugar de confort. Me dicen: “No hago ejercicio porque trabajo 10 horas por día” y yo lo entiendo pero les digo: “Vas a tener que trabajar o dormir menos. O sea: entiendo que no puedas acotar tu horario laboral pero, entonces, es hora de levantarte más temprano para entrenar o hacerlo de noche. También les aclaro que esa “zona de confort” es falsa porque nadie se siente bien cuando tiene sobrepeso, sin hablar de que no es saludable.

-Supongo que esas personas te toman como un gran ejemplo de vida…

-La mayoría conoce mi pasado porque yo no lo escondo y me gusta ayudar a la gente, motivarlos a cambiar. También soy sincero con ellos: no me resultó fácil bajar de peso, tuve que sortear grandes dificultades pero les aseguro que el final del camino es muy gratificante. La clave es tener constancia y convicción. También les aclaro que no es necesario llegar mis resultados porque, insisto, nadie es más o menos por tener los abdominales marcados. ¡Yo disfruto de entrenar y por eso lo hago! Pero lo importante es intentar cambiar, pensar en qué queremos para nuestra vida y tratar de lograrlo, iniciar ese camino ya vale la pena.

-Pero la realidad es que ahora vos estás en forma y sos un verdadero sex symbol… ¿Te cuidás mucho? ¿Sos el clásico metrosexual?

-Noooo… Cero. No soy ni el clásico metrosexual ni uno distinto (se ríe). Es decir: me cuido, si, pero sin exagerar. Como sano, entreno pero me doy mis gustos porque creo que eso es clave. No se puede vivir a dieta. Lo que sí intento siempre es equilibrar: el día en que me doy un gusto compenso comiendo más sano y entrenando un poco más. Yo entreno hasta cuando estoy de vacaciones porque siento que me hace bien. No sólo al cuerpo, también a la cabeza.

Un padre compinche pero también exigente

-Tenés dos hijos: Lola (15) y Luka (18) … ¿Cómo es tu relación con ellos? ¿Sos un papá muy exigente y de poner límites?

-Síi, lo soy pero sin exagerar… ¡O al menos eso creo! A ver: ellos conocen mi historia de vida y todo lo que te conté antes. Así que, sobre ese tema en particular, fui muy claro y les dije: si me entero que se burlan de alguien o se ríen de una persona por su condición física, no sólo me voy a enojar mucho sino que también van a lograr decepcionarme.  Otro tema con el que soy bastante estricto es con el tema drogas: yo no probé jamás la marihuana, ni una pastilla… nada de nada. Y espero lo mismo de ellos.

-¿Nunca te ofrecieron drogas a lo largo de tu carrera?

-Seguramente sí pero yo no acepté. Porque la gente que te dice: “Vas a ver que te divertís más si tomás tal cosa” está equivocada y me da mucha pena que necesite sustancias tóxicas para disfrutar de una comida, una salida o una fiesta. ¡Yo me divierto mucho sin tomar absolutamente nada!

-¿Y qué actividades te gusta compartir con ellos?

-Bueno, mi hijo varón cocina muy bien así que a la tardecita/noche solemos tomar mate los 3 mientras él cocina y charlamos. Creo que soy un papá muy compinche porque disfruto enormemente de estar con ellos. Les hago de remise: los llevo y traigo a donde quieran y necesiten, charlamos, salimos a comer… Con Luka juego al fútbol y entreno y con Lola vamos a tomar un helado y miramos series. Comparto todo lo que puedo y me dejan porque, claro, ya son adolescentes.

Hernán y el amor

-Bueno, Hernán, llegó el momento de la verdad y la pregunta que todas nos hacemos: ¿Estás saliendo con Celeste Muriega?

-No, no estamos saliendo.

-Sin embargo, ayer (24 de marzo) la periodista Karina Iavicoli confirmó en el programa Nosotros a la mañana que están en pareja…

-Sí, lo sé y lo lamento mucho porque Karina me consultó si estaba saliendo con Celeste -como hacés vos ahora- y le contesté lo mismo que a vos. No entiendo porque ayer dio esa información que es falsa pero en estos días le voy a escribir o voy a hablar con ella porque no me gusta que mientan sobre mí.

-¿Y cómo surgió el rumor de que eran novios?

-La verdad es que no sé… Celeste participa de Bienvenidos a bordo y pegamos muy buena onda desde el principio. De hecho, es verdad que la llevé varias veces hasta su casa y me quedé a cenar, charlamos mucho y siempre nos divertimos. Somos dos adultos -libres y sin pareja- que tenemos derecho a compartir un rato juntos sin darle explicaciones a nadie porque no tenemos nada que ocultar pero no estamos en pareja.

-Ahora que sabemos que estás soltero… Contanos cómo es la mujer de tus sueños: ¿Qué características tiene que tener para enamorarte?

-No tengo un estereotipo físico ni grandes exigencias con una mujer pero necesito, ante todo, que sea una buena persona y comparta los mismos gustos y valores que tengo yo. ¿A qué me refiero? Tiene que ser sencilla y trabajadora y me gustaría que ame viajar y disfrutar de la naturaleza para poder compartir escapadas al aire libre. De hecho, yo sueño con vivir en Bariloche así que lo ideal sería que le guste el sur de la Argentina (se ríe)

-¿Es un sueño que algún día creés que vas a poder concretar?

-¡Yo creo que sí! ¿Por qué no? Yo me visualizo allí, frente a un lago, con mi caña de pescar y un mate, muy tranquilo. De hecho, una asignatura pendiente que tengo en mi vida es aprender a tocar la guitarra y creo que, en breve, voy a tomar clases porque así me imagino en Bariloche: pescando y tocando la guitarra.

-Es decir que mujeres muy citadinas deberían abstenerse de intentar seducirte…

-(Se rie) Bueno, no sé si tanto pero la naturaleza es muy importante en mi vida y querría compartir ese gusto con ella. Y un dato que no te dije y, tal vez, te parezca raro pero para mi es súper importante: no podría estar con una mujer que sea impuntual porque siento que, llegar tarde, es una falta de respeto hacia el otro.

-¡Dato para tener en cuenta! ¿Tenés alguna otra asignatura pendiente además de aprender a tocar la guitarra?

-¡Ninguna más! Como te dije al principio de esta nota: yo hoy tengo un presente maravilloso y siento que soy un ganador de la vida. Mirame aquí, ahora, siendo el book de la semana de Para Ti. Por primera vez en 98 años eligen a un hombre, podría haber sido cualquier otro, y se inclinan por mí...¿Cómo no voy a estar feliz y agradecido?

Te invitamos a ser parte de esta experiencia utilizando en las redes #Principios2021, #StopBullying2021 #HaceteFuerteDenuncia.

Fotos: Christian Beliera

Producción: Alejandro García

Maquillaje y peinado: @leti.mua para @malapeluqueria

Ropa: Detroit. Perramus. Giesso

Borceguíes: Fausto Milano.

Más información en parati.com.ar

Vínculo copiado al portapapeles.

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