"Entender no siempre alcanza para cambiar": Sandra Pineda explica la clave para romper patrones repetitivos - Revista Para Ti
 

"Entender no siempre alcanza para cambiar": Sandra Pineda explica la clave para romper patrones repetitivos

Psicologa empresarial, psicogenealogísta, acompañante en descodificación biológica, entre otros temas, explica por qué repetimos historias que creemos superadas y cómo el inconsciente familiar condiciona nuestras decisiones, vínculos y emociones.

Hay momentos en los que sentimos que ya hicimos todo: pensamos, analizamos, entendimos nuestra historia… y sin embargo, algo se repite. Cambian los escenarios, las personas, las decisiones, pero el resultado parece el mismo. Como si hubiera una fuerza silenciosa que nos empujara, una y otra vez, al mismo lugar.

En esa sensación —tan íntima como frustrante— se abre una pregunta incómoda pero reveladora: ¿y si no todo lo que vivimos empieza en nosotros? Sandra Pineda es psicóloga empresarial, psicogenealogista, acompañante en descodificación biológica, diplomada en mindfulness, compasión y cnv; y además, creadora y organizadora de la cuarta Cumbre Virtual El Poder de tu Árbol Genealógico.

Ella propone mirar más profundo: hacia las historias no dichas, las emociones no resueltas y las lealtades invisibles que habitan en nuestro árbol familiar.

Porque, tal vez, entender fue solo el primer paso. Y el verdadero cambio empieza cuando nos animamos a mirar más allá.

-Muchas personas sienten que ya trabajaron en sí mismas pero siguen repitiendo historias. ¿Por qué entender no siempre alcanza para cambiar?

-Porque entender ocurre en la mente racional, pero muchas de nuestras decisiones están guiadas por el inconsciente, que tiene una función muy clara: mantenernos a salvo. Si el cambio se percibe como un riesgo —aunque en realidad no lo sea— el sistema va a preferir lo conocido, incluso si eso duele.

Un ejemplo sencillo: como seres humanos, durante mucho tiempo sobrevivimos gracias al grupo. Salir a cazar solo era peligroso, y un bebé sin su familia no sobrevive. Por eso, para el inconsciente, pertenecer es igual a vivir.

Entonces, si hacer algo diferente implica —aunque sea simbólicamente— alejarse de lo conocido o del sistema familiar, puede sentirse como una amenaza. Y ahí es donde, sin darnos cuenta, volvemos a repetir.

Por eso no basta con entender. El cambio ocurre cuando también sentimos que hacerlo distinto es seguro.

-¿Cómo diferenciar entre una decisión personal y un patrón heredado del sistema familiar?

-El patrón heredado suele ser automático: aparece rápido, se siente familiar y suele ser la primera respuesta disponible. Ej. Todos en mi familia son abogados y yo estudio Derecho. En cambio, una decisión más propia suele sentirse distinta: Inicialmente puede generar duda o incomodidad, implica ir en otra dirección, no siempre se siente “natural” al inicio y transitar esta incomodidad es lo que nos ayuda a crear nuestro propio camino. Ej. Familia abogados, yo estudio Artes o Periodismo.

Es común que tomar una decisión diferente se sienta como “ir en contra” o perder seguridad, justamente porque se está saliendo del automatismo.

-Lealtades invisibles: ¿Qué son exactamente y cómo operan en nuestra vida cotidiana?

-Son fidelidades inconscientes al sistema familiar. Funcionan como una forma de pertenecer: repetir, compensar o cargar lo que otros no pudieron resolver. No son conscientes. Operan como una “deuda interna”: “Si yo hago algo diferente, traiciono.”

Operan en automático, y en la medida que nos vamos haciendo conscientes de ellas y queremos hacerlo diferente, notamos que nos cuesta mucho salir de ese patrón.

-¿Podrías dar ejemplos concretos de repeticiones que suelen tener raíz transgeneracional?

-Acá unas de las más comunes:

Relacionales: Personas que eligen el mismo tipo de pareja, diferente cuerpo pero patrones iguales y se ven repitiendo la misma escena una y otra vez con diferentes actores.

Económicas: ciclos de quiebra o dificultad para sostener dinero en fechas similares o imposibilidad de tener más que los padres o ancestros.

Salud: enfermedades iguales o similares que aparecen a la misma edad o en fechas cercanas (síndrome de aniversario).

Eventos vitales: separaciones, muertes o accidentes que se repiten en ciertas edades o momentos del año. Ej mis padres separan cuando tengo 5 años y yo me separo cuando mi hija tiene 5 años.

Además dentro de este concepto de reparaciones debemos tener en cuenta las oposiciones, es decir, cuando hago todo lo opuesto al patrón familiar, padre alcohólico, yo abstemio, pero en realidad no se gestiona la situación sino que se va en contra de ella, sin consciencia, sin dar lugar a lo vivido, mis descendientes podrían repetir esta adicción.

-¿Qué rol ocupa el cuerpo en todo esto? ¿Cómo se manifiesta una historia no resuelta físicamente?

-El cuerpo muchas veces expresa lo que no ha podido ser dicho o elaborado por nosotros o por nuestros antepasados.

Síntomas físicos sin causa clara (por ejemplo una persona que luego de visitar su familia suele tener gripe o malestares digestivos).

Enfermedades en momentos significativos (ej. en el aniversario del fallecimiento de mi padre suelo presentar una erupción cutánea)

Tensiones crónicas. (Desde que falleció mi hijo no he podido volver a dormir).

El cuerpo no “explica”, pero muestra. Es el hilo rojo que nos permite generar hipótesis y aproximarnos a la situación no gestionada y cómo fue vivida a nivel emocional.

-Desde la mirada sistémica, ¿qué pasa cuando alguien ocupa un lugar que no le corresponde dentro de su familia?

-Se genera desorden en el sistema, un desequilibrio, y van a aparecer síntomas o conflictos tanto en esa persona como en el árbol y de diferentes formas, Por ejemplo, si mi padre falleció cuando era adolescente y yo dejo mi lugar de hijo para convertirme en el apoyo económico o emocional de mi madre, me convierto en la “pareja emocional” de ella y esto puede tener diferentes consecuencias como: Ninguno de los dos nos podemos volver a vincular románticamente (estamos ocupados), mi cuerpo y forma de ser puede cambiar para suplir ese lugar (me visto, me veo, actúo como una persona mayor - vejez prematura-) e incluso puedo convertirme en el padre de mis hermanos (proveo, educo, aconsejo como un padre)

-¿Por qué hay conflictos que atraviesan generaciones y terminan impactando en hijos o nietos?

-Porque lo que no se nombra, no se elabora o se excluye, se transmite. Una forma sencilla de entenderlo es pensar en una herida que no se limpia ni se trata. Si no se atiende, no desaparece: se infecta y empieza a afectar otras partes del cuerpo.

En las familias pasa algo similar. Un conflicto que no se nombra, no se comprende o no se procesa —como una pérdida, un trauma o una ruptura— no se cierra. Queda “abierto” en el sistema. Y como el sistema busca equilibrio, eso pendiente encuentra formas de expresarse en las siguientes generaciones: en decisiones, en síntomas, en relaciones o en situaciones que se repiten.

No se transmite como una historia clara, sino como una experiencia que alguien, sin saberlo, termina viviendo.

-¿Se pueden “romper” estos patrones? ¿O la idea es aprender a convivir con ellos de otra manera?

-Más que romperlos, se trata de hacerlos conscientes, darles un lugar, reconocer que alguien sufrió mucho por esa situación y no tuvo los recursos para gestionarla, y luego sí, desde esa nueva consciencia, elegir diferente.

Por ejemplo, una abuela que tiene varias pérdidas de bebés, pero la sociedad le decía: “eso no importa, haga otro” o “pero si ni siquiera lo conoció, ¿por qué le duele?”. Su dolor, sus duelos, no pueden tener un lugar, no le permiten llorar su pérdida, su frustración, su miedo ante un nuevo embarazo, sino debe callarlo, ocultarlo, continuar con su vida.

Todo esto necesita salir y expresarse de alguna forma, y lo hace a través de un descendiente que pueda verlo, que pueda darle lugar, así, cuando este descendiente lo ve, lo reconoce y reconoce el dolor y la injusticia, esto ya no requiere continuar, ya puede estar en paz.

Pero esto solo puede suceder cuando estamos dispuestos a ver más allá de nuestra vida, cuando me permito preguntarme si esto también puede tener una memoria transgeneracional.

-¿Cuál es el momento en que una persona suele darse cuenta de que “esto no es solo mío”?

-Cuando la intensidad y las emociones de lo vivido no coincide con la historia personal (ejemplo, tener un ataque de ansiedad al enterarme que estoy embarazada, incluso cuando estaba buscando un hijo), las situaciones se repiten sin explicación clara (he hecho mucho y aún así se repite), aparece una sensación de carga o destino (“es la cruz que tengo que cargar”) o se reconocen patrones al conocer la historia familiar (ej. mis ancestros enviudaron jóvenes y mi pareja acaba de fallecer)

-¿Hay algo que te haya sorprendido o conmovido especialmente en tu trabajo con personas?

-Siempre me sorprenderá el cambio profundo que ocurre en una persona que se mira y comprende su historia en un contexto más amplio. Lo puedes notar en su mirada, en sus elecciones, en su palabra. Aparece más compasión, menos juicio, y una sensación de alivio al entender, como si fuera más liviano por la vida.

-¿Qué le dirías a alguien que siente que siempre le pasa lo mismo y ya perdió la esperanza de cambiarlo?

-Que tal vez no ha mirado toda la dimensión de lo que le ocurre. Cuando se amplía la mirada hacia la historia familiar, aparecen nuevas comprensiones y, con ellas, nuevas posibilidades. Cuando me lo permiten suelo hacer preguntas claves que dejen a la persona reflexionando sobre el tema.

-¿Hay señales de que estamos repitiendo un patrón?

-Sí, algunas muy claras:

“Esto ya me pasó antes” (con distintas personas o contextos).

Reacciones emocionales desproporcionadas (“mi cuerpo responde más de lo que entiendo”).

Sensación de destino o inevitabilidad.

Bloqueos persistentes a pesar de haber intentado cambiarlos.

Coincidencias de fechas, edades o eventos en la historia familiar.

-¿Por dónde empezar sin abrumarse?

-Lo más importante es tener una demanda clara, no es entrar a revisar tu historia familiar por chisme o curiosidad, entramos desde el respeto que merecen las vidas e historias de nuestros ancestros. Así que lo primero es definir qué es lo que quieres revisar en tu vida? No en los otros, no es mirar por qué todos han tenido cáncer, sino que parte de mi experiencia: me encontraron un nódulo, qué paso antes en mi familia? Por qué no puedo tener un vínculo de pareja? Por qué no puedo tener hijos? Por qué no puedo tener estabilidad económica? Todos parten de mí, de lo que quiero resolver.

A partir de allí podemos seguir ese hilo temático para revisar lo cercano frente a ese tema: padres, tíos, abuelos. Observando hechos concretos (fechas, eventos, relaciones), no interpretaciones.

Y una recomendación importante: se trata de avanzar poco a poco, sin querer entender todo al mismo tiempo.

-¿Qué preguntas clave deberíamos hacernos sobre nuestra historia familiar?

-De nuevo partimos del tema que queremos revisar.

¿Qué historias se repiten en mi familia sobre este tema?

¿Quiénes fueron excluidos, olvidados o no nombrados en relación a esta sitaución?

¿Qué eventos marcaron un antes y un después?

¿Hay fechas o datos que se repiten (nacimientos, muertes, accidentes, nombres)?

¿Qué lugar ocupo yo dentro del sistema?

¿A quién podría estar siendo leal sin darme cuenta?

-¿Qué errores comunes ves en quienes empiezan a trabajar lo transgeneracional?

-No partir de un tema. Querer encontrar explicaciones rápidas o “culpables” y en ocasiones solo llegan hasta ese punto y no les interesa profundizar más, solo buscaban un “chivo expiatorio”.

Sobreinterpretar sin datos reales. Mirar solo lo negativo del árbol. Creer que todo es transgeneracional y no personal. Intentar “arreglar” a la familia en lugar de comprender el lugar propio.

-¿Cómo nace la Cumbre “El poder de tu árbol genealógico”?

-Cuando yo pude conocer todos estos temas y entender muchas situaciones personales y familiares, sentí que este aprendizaje era de una riqueza infinita y que todas las personas deberían conocer al respecto, lo hice desde el amor y la certeza de que era algo muy sanador para muchas personas, jamás pensé que lograra tanta audiencia y que llegara tan lejos, pero ese era su objetivo desde el inicio, solo pensaba “esto debe llegar a más personas”.

-¿Qué la diferencia de otros espacios de desarrollo personal?

-La integración. No es una sola voz, sino un diálogo entre enfoques, he incluido diversas miradas y voces para que cada persona pueda tomar aquello que le resuena. Creo que no se trata de qué escuela o enfoque tiene la razón, sino con quien y con qué resuena más mi situación actual, qué me hace sentido, por eso los ponentes son tan variados y de tantos países.

-¿Qué tipo de transformación real puede esperar alguien que participe?

-En general mayor claridad sobre su historia, comprensión de patrones y herramientas para relacionarse de una manera diferente con lo que vive. En particular, hay personas que han tenido un antes y un después en su vida luego de una conferencia, así que todo puede pasar. Tal vez una frase clave es todo lo que necesitas para llegar a esa comprensión interna que te faltaba.

-¿Para quién es esta experiencia y para quién no?

-Es para personas abiertas a explorar su historia con profundidad, personas que tal vez ya hicieron mucho y no han encontrado solución, también para psicólogos, terapeutas, coaches, consteladores, incluso médicos que quieren explorar o aprender nuevas miradas. No se requiere ninguna formación, pues cada quien podrá experimentar e integrar aquello que requiere.

No es para quien busca soluciones rápidas o respuestas mágicas.

-Entonces, ¿se puede cambiar el destino familiar?

-Sí, cuando ponemos consciencia y dejamos de sumar silencios y no eleaborados, cuando sumamos comprensión y no juicio, cuando nos abrimos a ver diferente la situación y no desde el egoísmo, cuando estoy dispuesto a hacer cambios por mi y por mis descendientes.

-¿Qué es lo primero que mirarías en un árbol genealógico?

-Los dobles genealógicos, algo que pueden aprender desde ya si se inscriben a nuestros boletines de correo, allí tengo una conferencia gratuita para diagramar su árbol y conocer sus dobles en https://cumbrearbolgenealogico.com/

Si te interesa bucear, indagar en este tema, referentes en transgeneracional y psicogenealogía disertarán en la IV CUMBRE EL PODER DE TU ÁRBOL GENEALÓGICO, los dos últimos fines de semana del mes de mayo. Más info en redes: @elpoderdetuarbol

 
 

Más Para Ti

 

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig