Cómo detectar un hematoma subdural, el edema por el que fue operado Diego Maradona… ¿Podemos darnos cuenta? – Para Ti
 

Cómo detectar un hematoma subdural, el edema por el que fue operado Diego Maradona... ¿Podemos darnos cuenta?

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Fue inesperado el hallazgo del hematoma subdural de Diego Maradona. Y eso provocó cierta incertidumbre en la población. ¿Es posible que yo tenga uno y no me haya dado cuenta? La Dra. Gabriela Ferretti, médica neuróloga, nos habla del tema.

Los hematomas subdurales pueden ser peligrosos. Foto: 123 RF.

Para comprender de qué se trata el hematoma subdural, es sencillo si conocemos la estructura anatómica de la cabeza. Desde afuera hacia el centro, la primera capa esta constituida por el cuero cabelludo, luego los huesos del cráneo, posteriormente las meninges que están formadas por tres capas: la duramadre -más superficial-, la piamadre y la aracnoides. Cuando un hematoma se sitúa por debajo de la duramadre es que hablamos de “hematoma subdural”. La estructura contigua más profunda es el cerebro.

Una vez que podemos comprender dónde se aloja la sangre acumulada, podremos deducir su importancia y los alcances de esta patología.

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En primer termino, entendemos que este hematoma está por fuera del cerebro, aunque se encuentre dentro de la cabeza. Si bien la hemorragia no transcurre por el tejido cerebral, puede comprimirlo y, como el cráneo es una cavidad que no puede dilatarse, la relación entre la cantidad de sangre acumulada y la velocidad con que se formó por un lado y el volumen cerebral de cada persona serán la variables que le pondrán el termómetro a la situación.

Respecto a qué es lo que produce ese hematoma, en personas sanas, el traumatismo de cráneo es la principal causa. A mayor violencia del golpe, mayor posibilidad de que se produzca y se diagnostique rápidamente. Algunas condiciones propias de cada persona generarán susceptibilidad a la enfermedad: ser bebés o ancianos, personas con alteraciones en la coagulación de la sangre producida por una enfermedad o porque tomen anticoagulantes y el alcoholismo crónico son algunas de ellas.

Ahora bien, si el hematoma se desarrolla rápidamente luego del golpe, es que hablamos del hematoma subdural agudo, mientras que en ocasiones, ante un golpe en la cabeza que puede pasar inadvertido o ser desestimado por la persona, al cabo de varias semanas o incluso meses, este hematoma va aumentando de tamaño hasta que es diagnosticado como hematoma subdural crónico.  

Detección de un hematoma subdural

Los síntomas del hematoma subdural son diversos y dependerá de qué parte del cerebro se vea comprimida en forma directa o indirecta. En los casos agudos, el diagnóstico es mas sencillo porque el antecedente traumático suele ser claro. Algo diferente ocurre con el crónico, donde los síntomas pueden ser solapados y vagos y en algunos casos, incluso, asintomáticos y se arriba al diagnostico por un hallazgo de una imagen de tomografía computada. Confusión mental, letargia, alteración del habla, disminución de fuerza de un hemicuerpo, convulsiones y trastornos sensitivos pueden ser algunas formas de presentación.

El tratamiento dependerá del cuadro clínico y en muchos casos se requiere de una intervención quirúrgica para drenar la sangre acumulada. Si bien se trata de una neurocirugía, es importante destacar que lo que se evacua es una colección líquida que se encuentra por fuera del cerebro, por lo que se trata de una técnica sencilla.

Como podemos analizar, el abanico de posibilidades luego de un golpe en la cabeza que genera hematoma es muy amplio. Desde casos fatales por hemorragias incompatibles con la vida, hasta hematomas que se desarrollan lentamente y no dejan discapacidad.

Las secuelas son pasibles de rehabilitación y la indicación de la misma dependerá de la función comprometida. Kinesiólogos, foniatras, terapistas ocupacionales y médicos fisiatras y neurólogos son el equipo necesario para que, trabajando interdisciplinariamente, asuman el tratamiento.

Los casos muy graves, inicialmente requerirán tratamiento en instituciones para tal fin, y otros casos son pasibles de indicación de internación domiciliaria. Este tipo de atención, que se aplica si las condiciones del hogar y la familia lo permiten, reduce los riesgos de infecciones intrahospitalarias, la tasa de reinternaciones y permite un uso más eficiente de las camas en sanatorios, por lo que en este contexto, se valora más que nunca.

Fuente: La Dra. Gabriela Ferretti es Divulgadora Científica de Grupo Medihome, Médica Neuróloga (M.N. 81.108)

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