#BookDeLaSemana Malena Guinzburg: «Aunque soy enamoradiza jamás encararía a un hombre que me gusta porque tengo terror al rechazo» – Revista Para Ti
 

#BookDeLaSemana Malena Guinzburg: "Aunque soy enamoradiza jamás encararía a un hombre que me gusta porque tengo terror al rechazo"

A pesar de su desparpajo y esa imagen desprejuiciada que tenemos de Malena Guinzburg asegura que es muy tímida y hasta insegura. Sin embargo, nada de eso se refleja en las fotos -posa con total calma y naturalidad- ni en lo divertida y espontánea que es a la hora de responder cada una de las preguntas del book de Para ti de esta semana. 
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Las fotos del book de la semana de Para Ti  se realizan en la casa de Malena Guinzburg y a ella se la ve feliz y entusiasmada recorriendo cada uno de sus rincones. "¿Sabés qué pasa? Recién en marzo volví a mi casa luego de mudarme 5 veces a lo largo del 2020. ¡Estuve casi un año en obra! Había arrancado con las reformas de mi departamento poco antes de que comience la cuarentena y me mudé a un PH que resultó ser un poco oscuro.... Pero dije: "No pasa nada porque yo estoy en la callle todo el día y vuelvo ya para dormir. Bueno, ahí me tocó empezar el aislamiento", cuenta mientras la maquillan y peinan para la sesión de fotos.

-Asíque eso de aprovechar el tiempo para ordenar cajones, seleccionar ropa para regalar y reciclar muebles no fue parte de tu cuarentena...

-¡Pero no! ¡Si no estaba en mi casa! Me puse a cocinar un poco… Ponele. Como para no deprimirme al cien por ciento pero tengo el peor de los recuerdos de aquellos primeros meses: encerrada y aburrida.

Tiempo de revancha

-Un 2020 difícil, pero un 2021 muy próspero: ya estás instalada en tu departamento, filmaste una película y estás haciendo teatro con Las chicas de la culpa en el Paseo La Plaza.

-Sí, ahora no me puedo quejar. Es verdad. Con la obra Las chicas de la culpa estoy, realmente, feliz. El espectáculo es un derivado de un programa que hacíamos en Telefe y se llamaba La culpa es de Colón. La verdad es que nos iba súper bien pero -por esas decisiones que nunca vamos a entender- dejamos de hacerlo así que, en plena pandemia, con Connie Ballarini, Natalia Carulias y Fernanda Metilli decidimos autogestionarnos: comenzamos con un programa en youtube y después lo adaptamos al formato de teatro.  Estrenamos en enero con una modalidad muy particular: teatro presencial más streaming y la mantenemos igual ahora.

- Me enteré que están agotando entradas desde hace semanas.

-Sííí… ¡Es buenísimo! Yo creo que tiene que ver con que es una propuesta original porque siempre es un show diferente: todos los viernes elegimos un nuevo tema del que hablar. La semana pasada fue sobre trampas y la anterior sobre fantasías, por ejemplo. Improvisamos mucho y es bastante zarpado porque interactuamos con el público y organizamos juegos. No es porque lo hagamos nosotras pero vale la pena verlo (se ríe)

- La película se llama Lennons y trabajás con Gastón Pauls, Luciano Cáceres, Luis Machín y Pachu Peña, entre otros. Es una mezcla rara, ¿no?

- Es que la película es un delirio absoluto hermoso. ¡Muy divertida! De hecho, yo hago de un chabón: Esteban. Explicame eso. Además, en ningún momento se habla de si mi personaje es un hombre o un hombre trans… nada. Transcurre en los años ´80 y la dirige José Cicala.

Fascinación por el cielo

-En tu Instagram hay fotos espectaculares de la Luna y se que estás estudiando astrofotografía con Franco Meconi… ¿Siempre tuviste un interés especial por los cuerpos celestes?

-Sí, siempre fui como muy fanática del cielo. Desde chiquita. A ver…. ¿Viste la típica frase: "¡Que linda está la noche hoy!" que alguien dice y listo? Bueno, vos me comentás eso a mí y yo me puedo colgar media hora mirando a la Luna en vez de seguir charlando. De hecho, recuerdo mucho un campamento que hice, de niña, cerca del volcán Lanín porque nunca más vi el cielo tan despejado como en ese momento.

-¿Volviste a ese lugar ahora, ya de grande?

-No, pero quiero hacerlo. Lo que sí hice fue ir al desierto de Atacama, en Chile, que es famoso porque aseguran que es el mejor lugar para observar el cielo y bueno: a mí me llovió todos los días. Cosas que pasan.

-Entiendo que todo este te llevó a comprar un telescopio y estudiar atrofrotografía.

-Yo ya tenía un telescopio que me había regalo mi amigo Pablo Fábregas pero quería uno profesional así que sumé otro, compré una buena cámara y empecé a tomar clases con Franco que tiene una cuenta [email protected] espectacular. Pero te aclaro: recién empiezo... ¡Me falta muchísimo! Estoy como en la etapa de sumar y restar, para que te des una idea del nivel que manejo. Pero estoy feliz porque el cielo, para mí, tiene algo tan hipnótico y conmovedor que disfruto a pleno de dedicarle gran parte de mi tiempo.

Tímida y enamoradiza

-Hablemos de hombres….

-¡Hablemos! Arranco aclarando que no estoy en pareja.

-¿Sos enamoradiza?

-Muy. Y he sufrido mucho por eso. Yo hacía un monólogo donde lo explicaba bien: pasaba la noche con un hombre y al otro día ya me imaginaba comiendo vitel toné con él en Navidad.

-¿Seguís igual de romántica?

-Noooo… Mejoré mucho. Creo que producto de varios fracasos y años de terapia, claro.

-Y si alguien te gusta… ¿Sos de encarar o esperás a que él tome la iniciativa?

-Soy timidona -aunque no parezca- y le tengo terror al rechazo asi que jamás encararía un hombre.

-¿Y cómo te llevás con las aplicaciones de citas?

-Y… las tuve que aceptar: no me quedó otra. ¡A pesar de mi timidez! Porque te aseguro que es muy incómoda la charla esa de: "¡Ah! ¿Sos vos? ¿Pero la real? Yo amaba mucho a tu papa y blablaba". Pero bueno, llegó la pandemia y dije: "Le voy a dar otra oportunidad a la app" y volví a armar mi perfil. Igual, admito que tenemos una relación: amor, odio con ella. Entro, arranco, estoy un tiempo y después me voy y bloqueo todo. Es una relación complicada la nuestra.

-¿Y te atrae un tipo de hombre en particular o sos de gusto amplio?

-Mirá, preferentemente quiero que tenga todos los dientes… ¡Especialmente los de adelante! El resto se puede negociar (se ríe). Hablando en serio y aunque suene súper trillado  -me siento una vedette posando desnuda y diciendo: "Lo hago por mis hijos"- lo que más me seduce de un hombre es el humor y la inteligencia. Es más, no concibo una pareja sin humor: si me aburro no la puedo caretear de ninguna manera. Si, además, logro admirarlo… ¡Mejor! Eso ya es como ideal. Pero físicamente no tengo un patrón en particular.

Malena y la televisión argentina

-Te veo twittear mucho sobre La Voz Argentina… ¿Sos fan del programa?

-A ver: soy fan de mirar televisión y twittear al mismo tiempo. Creo que existe una cofradía en esa red social que adora el plan de comentar el programa, analizar a los participantes, evaluar las decisiones del jurado e indignarse cuando no eligen a los que, consideramos, cantaron bien.

-¿Cuál es tu jurado preferido?

-Tengo dos: Lali y La Sole. Ojo, a (Ricardo) Montaner lo banco por Iluminada y eterna y Castillo azul…. ¡Son canciones que amo con locura! Pero en serio, ¿eh? No es que estoy siendo irónica. De hecho, me gustaría pasar un día entero con la familia Montaner pero listo: después me voy. Esa cosa intensa que tienen de estar todos juntos, amontonados, no es para mí.

-O sea que si tuvieras que elegir tu equipo te debatirías entre Lali y La Sole….

-¡Qué dificil sería! A Lali la quiero desde siempre y a La Sole me la he cruzado poco pero me cae muy bien y el otro día twittee que quería ir a emborracharme con ella y me respondió: "Cuando quieras". Espero que cumpla con la promesa.

-¿Sos de mirar televisión de aire en general?

-Ahora ya no pero, de chiquita, sí. Miré todas las telenovelas que te imagines: Amándote, Estrellita mía, Celeste siempre Celeste, La extraña dama. Igual, mi actriz favorita de todos los tiempos es Graciela Borges.

En lucha contra la esclavitud de la imagen

-Sos una mujer relajada con el paso del tiempo, ¿te llevás bien con la llegada de las primeras arrugas y canas?

-Yo suelo decir que la ventaja de no haber sido un minón de adolescente es que, de grande, casi no notás los cambios físicos. Y es una realidad: no es que tenía el culo en la nuca y ahora se me cayó. Lo que sí admito es que el tema dieta es un gran karma en mi vida: algo que me persigue desde siempre porque tengo tendencia a engordar y no me queda otra que cuidarme.

-¿Seguís una dieta muy estricta?

-No, no, estoy mucho más relajada con ese tema. Pero tampoco te voy a mentir: me gustaría decirte que ya no me importa estar flaca y tener la belleza hegemónica que exige la sociedad pero no es así. Todavía me interesa verme bien. Y, aunque es cierto que ya no hago un régimen estricto ni vivo pendiente de las calorías, no estoy lo suficientemente deconstruída como para decirte con sinceridad: "Me da igual engordar y como lo que se me da la gana".

-¿Sentís que el paradigma de la belleza hegemónica está cambiando?

-¡Totalmente y lo celebro! Yo veo a las adolescentes de hoy, caminar con sus minis y tops ajustados sin preocuparse por su peso o sus medidas -como hago yo – y las aplaudo y admiro. Pero, lamentablemente, pertenezco a una generación complicada a la que le cagaron la vida con el tema la imagen.

Un padre exigente pero incondicional

-No quiero parecer uno de tus candidato de Tinder pero siento que tenemos cerrar la entrevista, al menos, nombrando a tu papá…

-(Se ríe) ¡Pero claro! Ya estoy resignada a que me pregunten por él pero, te aclaro, no es algo que me enoje: sólo me fastidia cuando, en una entrevista, todo gira en torno a ese tema. Yo amo y admiro a mi papá: es un orgullo hablar de él siempre.

-¿Extrañás algo en particular de él?

-Lo extraño a él, completo: querría abrazarlo y charlar, contarle de mi trabajo. Siento que estaría muy contento con el recorrido que hice porque yo fui una joven muy  conflictuada con el tema laboral -durante años trabajaba en producción pero lo que quería era actuar- y él vivió muy de cerca todas mis inseguridades.

-¿Lo imaginás haciéndote críticas constructivas o sería de esos papás que aman todo lo que hacen sus hijos y pierden cierta objetividad?

-Sería una mezcla de esos dos padres porque era un hombre muy exigente -con él mismo y con su entorno- pero también un papá incondicional. Así que creo que estaría feliz descubriendo que vivo de lo que amo y lo disfruto a pleno pero sería objetivo y no dudaría en darme su opinión. De hecho, creo que una de las cosas que más me apena de no tenerlo hoy es eso: me hubiera gustado que sepa como evolucioné y armé mi carrera.

Producción: Marité Rizzo

Fotos: Chris Beliera

Armado de tapa, gif y retoque digital: Gustavo Ramírez

Edición de video: Cristian Calvani

Maquillaje: Rocío Lagos (@rocolagos).

Peinado: Guillermoo Parra para Mala peluquería.

Ropa: Salsipuedes, Portsaid y Converse

 

 

Más información en parati.com.ar

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