Así es Ohana, la espectacular mansión de Jennifer Aniston en Bel Air
 

Ohana: así es la espectacular mansión que Jennifer Aniston diseñó en Bel Air y se convirtió en su máximo refugio

Ohana: así es la espectacular mansión que Jennifer Aniston diseñó en Bel Air y se convirtió en su máximo refugio
La actriz de Friends abrió las puertas de su intimidad a través de sus redes y reveló su faceta menos conocida. Madera noble, inspiración asiática y el truco de un hogar pensado para ser vivido y no para exhibirse.
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Jennifer Aniston decoró ella misma su increíble mansión en Bel Air, llamada Ohana. Conocé los detalles de su estilo modernista y cálido.

Desde que abrió su cuenta de Instagram, Jennifer Aniston transformó la pantalla de sus seguidores en una ventana directa a su cotidianeidad. A través de posteos espontáneos, sobre todo consolidados en las épocas de confinamiento, la actriz empezó a compartir desde las travesuras de sus adorados perros y sus exigentes rutinas de gimnasia, hasta los suplementos y tratamientos beauty que forman parte de su día a día. Sin embargo, lo que verdaderamente capturó la atención de los fanáticos del diseño fue el escenario de fondo: los rincones de su impresionante mansión en el exclusivo barrio residencial de Bel Air, en Los Ángeles, una propiedad de los años '60 que ella misma se encargó de remodelar y decorar para convertirla en su verdadero santuario.

Bautizada por la propia actriz con el nombre de Ohana —una palabra hawaiana que evoca los conceptos de familia, comunidad y pertenencia—, la residencia es un manifiesto de su identidad. Lejos de concebir su hogar como un museo frío para la exhibición, Jennifer buscó dar vida a un refugio donde relajarse, recibir a sus seres queridos y encontrar paz. Esta profunda vocación por el interiorismo es una pasión declarada de la estrella de Hollywood, quien en recientes entrevistas confesó que se involucra personalmente en cada detalle, encontrando en el diseño una calma, control y alegría comparables a los que experimenta en un set de filmación.

Madera, piedra y el sillón "Polar Bear": el living que equilibra el lujo con la calidez

Si te imaginás la casa de una estrella de Hollywood como un lugar frío y ostentoso, el living de Jennifer te desarma el prejuicio al primer vistazo. Diseñada originalmente en la década de 1960 por el célebre arquitecto californiano Hal Levitt, la propiedad destaca por sus líneas puras y una fuerte conexión con la naturaleza. Aniston, trabajando codo a codo con el reconocido interiorista Stephen Shadley, asumió el desafío de modernizar la estructura sin traicionar esa esencia sensorial. El resultado es un living donde los materiales nobles como la madera, la piedra y el mármol transmiten una solidez única.

Jennifer Aniston y una casa para ser vivida, disfrutada, habitada en todos sus rincones.

En este espacio conviven de manera armónica piezas icónicas de diseño con hallazgos vintage y obras de arte contemporáneo sobre alfombras de texturas suaves. El gran protagonista es el famoso sofá Polar Bear, flanqueado por sillones de Jacques Adnet y decisiones audaces que invitan a quedarse. "Si no hubiese sido actriz, seguramente habría elegido dedicarme al interiorismo", expresó Jennifer Aniston en varias oportunidades, y basta ver cómo integró una barra de tragos tallada directamente en la pared, iluminada por un aplique de vidrio industrial reciclado, para comprobar que se toma el diseño muy en serio.

Jennifer Aniston y una casa para ser vivida, disfrutada, habitada en todos sus rincones.

Una cocina de líneas limpias y el refugio íntimo de la suite principal

La cocina es otra de las zonas que la actriz suele mostrar en sus redes y que refleja a la perfección su búsqueda de una sofisticación práctica. Lejos de los excesos visuales, el ambiente se organiza a partir de una imponente isla central y mesadas oscuras, todo enmarcado en un mobiliario de líneas limpias que prioriza la funcionalidad diaria sin perder elegancia. Es el lugar donde prepara sus rutinas matutinas y el punto de partida de una casa pensada para el disfrute real.

Una cocina modernista y de líneas simples

Por su parte, la suite principal fue concebida como un templo de descanso absoluto y lujo sereno. La cama se eleva sobre una imponente plataforma de madera de nogal, un recurso que le otorga un rol central al mueble sin necesidad de recurrir a adornos recargados. La iluminación del cuarto queda a cargo de unas lámparas monumentales diseñadas por James Mont, piezas que funcionan como verdaderas esculturas luminosas y terminan de consolidar una atmósfera íntima, pensada exclusivamente para el bienestar personal.

La suite principal de la mansión de Jennifer Aniston

Una piscina con cascada y jardines de inspiración asiática

El verdadero impacto arquitectónico de la propiedad estalla al salir al exterior. La piscina de travertino, completamente rediseñada durante las reformas, cuenta con una cascada que la recorre de extremo a extremo, transformándose en una obra escultórica. Mientras que de día refleja las palmeras y el cielo de California, de noche se convierte en un espejo de agua iluminado que regala una de las postales más imponentes de la mansión.

Jennifer Aniston y una casa para ser vivida, disfrutada, habitada en todos sus rincones.

Los jardines que rodean la casa refuerzan este lazo con el entorno exterior a través de un diseño de clara inspiración asiática, repleto de terrazas, senderos de piedra y pequeños rincones diseñados para la contemplación. Gracias a los inmensos ventanales de la estructura original de Levitt, el afuera y el adentro se fusionan de forma constante. Jennifer Aniston asegura que “disfruta del proceso” completo de concepción de una vivienda, y en Ohana demostró que su pasión por el diseño no es un hobby pasajero, sino una extensión de su sensibilidad.

Jennifer Aniston y una casa para ser vivida, disfrutada, habitada en todos sus rincones.

La mansión de Bel Air es la prueba de que el verdadero lujo actual no pasa por la opulencia, sino por la capacidad de crear espacios que tengan alma, coherencia estética e historia. Al abrir las puertas de Ohana, Jennifer Aniston no solo compartió sus rincones preferidos, sino que dejó en claro cuál es su verdadera filosofía de vida: rodearse de belleza, calidez y un espacio propio al que siempre se quiera regresar.

 
   

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