Imaginate cortar una porción de un postre suave y ver ese contraste perfecto entre el relleno cremoso y una capa dorada de dulce de membrillo sobre galletitas crocantes. Sentarte a la tarde con el mate listo, cortar una porción bien fría y disfrutar de esa textura que se deshace en la boca, combinando lo mejor de nuestra tradición con la pastelería actual. Este cheesecake vigilante es la excusa perfecta para reunir a la familia alrededor de la mesa este fin de semana y redescubrir un clásico que nunca falla.
La propuesta llega de la mano de la cocinera Carolina Zelikson, quien compartió en su cuenta de Instagram esta receta inspirada en una versión de Andrés Simón, ideal para resolver una merienda especial con ingredientes que seguro tenés en casa o encontrás en el almacén del barrio.
Ingredientes
- 300 g de galletitas de vainilla
- 150 g de manteca El Puente
- 500 g de dulce de membrillo Dulces Serra
- 30 a 40 ml de agua o jugo de limón
- 550 g de queso crema
- 80 g de azúcar
- 4 huevos
- 80 g de crema de leche El Puente
- 5 g de esencia de vainilla
- 1/2 cucharadita de sal fina
Preparación paso a paso
- Triturá las galletitas de vainilla con una procesadora o un palo de amasar dentro de una bolsita, y mezclalas con la manteca derretida hasta formar una base húmeda con consistencia de arena mojada.
- Colocá la preparación en un molde para torta, presioná bien con la base de una cuchara o un vaso para compactarla y llevala a un horno precalentado durante unos minutos hasta que empiece a tomar apenas color.
- Cortá el dulce de membrillo en cubos medianos y pisalo con un tenedor en un plato profundo hasta obtener una textura suave y manejable. Si notás que está muy firme, agregá un chorrito de agua o de jugo de limón para ablandarlo.
- Distribuí el dulce de membrillo pisado de manera uniforme sobre la base de galletitas que ya está cocida y asentada.
- En un bowl grande, mezclá el queso crema, la crema de leche, el azúcar, los huevos, la esencia de vainilla y la media cucharadita de sal fina. Batí suavemente hasta obtener una preparación lisa, homogénea y bien cremosa.
- Volcá la mezcla con cuidado sobre la capa de dulce de membrillo y llevá el molde a un horno bajo, precalentado a 160 °C, durante unos 60 minutos. Vas a notar que los bordes están firmes pero el centro debe quedar apenas tembloroso al moverlo.
- Retirá del horno, dejá enfriar a temperatura ambiente y después llevala a la heladera por unas horas hasta que esté bien frío y tome cuerpo.
- Serví y disfrutá de este clásico vigilante en su versión de cheesecake más tentadora.


