El aroma a cítricos recién rallados que invade la cocina cuando el horno empieza a trabajar tiene un poder reconfortante inmediato. Hay tardes en las que dan ganas de acompañar un té, un mate o un café con algo casero, crujiente por fuera y suave por dentro, pero sin complicarse con preparaciones largas ni técnicas complejas. En esos momentos, recurrir a recetas de pocos ingredientes y ejecuciones simples es la mejor decisión para resolver la merienda.
Esta propuesta que comparte Gina Soto (@ginasotog) pone en el centro de la escena a la nuez molida, un ingrediente que aporta una textura untuosa y un sabor profundo, en combinación perfecta con el perfume fresco de la naranja. Al prescindir por completo de las harinas tradicionales, se consolida como una opción sabrosa y naturalmente libre de gluten, ideal para sumar a la mesa cuando se busca una textura crocante y un dorado impecable.
Ingredientes
- 450 g de nueces molidas (o harina de nuez)
- 70 g de claras de huevo
- Ralladura (zeste) de naranja
- 190 g de azúcar impalpable (más un extra para espolvorear)
Preparación paso a paso
- Armar la masa: En un bol amplio, integrar las nueces molidas, las claras de huevo, la ralladura de naranja y el azúcar impalpable. Mezclar bien todos los ingredientes hasta lograr una masa homogénea.
- Llevar al frío: Guardar la masa en la heladera y dejar reposar durante 30 minutos para que tome firmeza y sea fácil de manipular.
- Formar las galletitas: Retirar la preparación de la heladera y, con la ayuda de una cuchara, tomar porciones para formar bolitas con las manos.
- Espolvorear: Pasar las bolitas por azúcar impalpable hasta cubrir la superficie.
- Acondicionar la placa: Colocar las esferas sobre una placa para horno cubierta previamente con papel manteca, dejando espacio entre cada una.
- Hornear: Llevar a horno precalentado a 180 °C y hornear durante 10 minutos. Retirar cuando estén ligeramente doradas y dejar enfriar antes de servir.

