Si tenés berenjenas en casa y no sabés qué preparar, estas milanesas de berenjena son una excelente opción. Se hacen con ingredientes simples, rinden mucho y quedan crocantes por fuera y suaves por dentro.
Además, se pueden cocinar tanto al horno como en sartén y acompañar con ensalada, puré, arroz o incluso usar como base para preparar una versión a la napolitana.
Ingredientes
- 2 berenjenas grandes
- 2 huevos
- 1 taza y media de pan rallado
- 2 cucharadas de queso rallado, opcional
- 1 cucharadita de orégano
- 1 diente de ajo picado o ajo en polvo
- Sal y pimienta
- Aceite, cantidad necesaria
Paso a paso
1. Cortar las berenjenas. Lavar bien las berenjenas y cortarlas a lo largo o en rodajas de aproximadamente 1 centímetro de grosor.
2. Sacarles el amargor. Colocarlas en una fuente, agregarles un poco de sal y dejarlas reposar unos 15 a 20 minutos. Después, secarlas con papel de cocina o un repasador limpio.
3. Preparar el huevo. Batir los huevos con sal, pimienta, ajo y orégano.
4. Preparar el empanado. Mezclar el pan rallado con el queso rallado. Esto les dará más sabor y ayudará a que queden bien doradas.
5. Empanar las berenjenas. Pasar cada rodaja primero por el huevo y luego por el pan rallado, presionando suavemente para que el empanado se adhiera bien.
6. Cocinarlas. Para hacerlas al horno, colocarlas en una placa apenas aceitada y cocinar a horno fuerte durante unos 20 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción. También se pueden cocinar en sartén con un poco de aceite hasta que estén doradas de ambos lados.
Cómo hacer milanesas de berenjena a la napolitana
Para una cena más completa, cuando las milanesas estén casi listas agregales una cucharada de salsa de tomate, una feta de queso y un poquito de orégano.
Volvelas a llevar al horno durante unos minutos hasta que el queso se derrita. Quedan ideales para acompañar con puré de papas o una ensalada.
Tips para que queden bien crocantes
No cortes las berenjenas demasiado finitas porque pueden romperse durante la cocción.
Para lograr una capa más crocante, podés hacer doble empanado: pasarlas por huevo, pan rallado, nuevamente por huevo y otra vez por pan rallado.
También podés sumar semillas, avena fina o un poco de polenta al pan rallado para darle más textura.
Tip económico: si te sobran, guardalas en la heladera y al día siguiente calentarlas en el horno o la sartén. También quedan muy ricas dentro de un sándwich con tomate y queso.


