Frente al imponente Duomo de Milán, con la luz de la tarde marcando el ritmo de la ciudad, Valeria Mazza aparece sonriente junto a su marido, Alejandro Gravier. Como cada temporada, la supermodelo argentina vuelve a convertirse en una de las presencias más esperadas de la Semana de la Moda de Milán, consolidando su vínculo histórico con las grandes capitales del diseño internacional.
Milán al mediodía: elegancia total en blanco absoluto
Frente a la emblemática catedral milanesa, la supermodelo eligió un estilismo en clave total white ideal para recorrer las calles italianas. El equipo está protagonizado por un tapado largo de líneas puras y solapas marcadas que se complementa con pantalones sastreros rectos.

Como detalles de contraste sutil, suma anteojos de sol oscuros y zapatos bajos destalonados con estampado animal print que aportan un guiño de tendencia sin perder sobriedad. A su lado, Alejandro Gravier acompaña con un elegante traje azul marino, camisa blanca, corbata oscura y mocasines de charol con herrajes.

El front row de Emporio Armani: sastrería fluida y sofisticación nocturna
Adentro del Armani/Teatro —el espacio concebido por Tadao Ando—, la presentación de la colección Primavera-Verano 2027 titulada “Traces of Time” reunió a referentes globales de la industria. En sintonía con la propuesta de Silvana Armani y Leo Dell’Orco, que explora las huellas del tiempo sobre los materiales a través de texturas arrugadas y superficies intervenidas, Valeria se inclinó por un sofisticado traje sastrero azul de acabado satinado.

El conjunto se compone de un saco cruzado de líneas limpias y pantalones anchos de caída fluida, acompañados por una sutil blusa interior clara y una cartera de mano estructurada en tono oscuro.

El paso por Blumarine: romanticismo oscuro y siluetas teatrales
Para asistir al desfile de Blumarine, la impronta cambió hacia un registro de fuerte dramatismo visual. Valeria deslumbró con un diseño negro de hombros descubiertos, mangas tres cuartos y una falda estructurada con superposiciones de volados texturados y paneles translúcidos de gasa que juegan con las transparencias y el movimiento.


Completó el estilismo con stilettos clásicos de líneas delicadas, una cartera de mano rígida y anteojos de sol, posando frente al característico fondo fucsia de la firma.




