Hay muebles que elegimos por su función y otros que nos hacen detener la mirada. Una veta, un borde irregular, una textura que invita a acercar la mano. En esas piezas, la identidad del material tiene tanto protagonismo como el diseño.
Las dos mesas ratonas de madera quemada de Lunativo, presentes en el espacio de Para Ti Deco en Casa FOA 2026, tienen algo de esa fuerza. Realizadas en ciprés, juntas forman una gran mesa y aportan una presencia orgánica al ambiente: sus formas y texturas encuentran un lugar entre las distintas capas de la propuesta.

Detrás de ellas está Hernán Cibils, quien entiende el oficio como un diálogo con la materia. A veces comienza con una idea definida; otras, el encuentro con un tablón lo lleva a cambiar de rumbo. Observar, probar y reconocer cuándo intervenir son parte de esa búsqueda.
En esta entrevista con Para Ti Deco, comparte cómo nació Lunativo, qué hay detrás de sus piezas y por qué, al elegir un mueble de autor, la primera conexión debería ser personal.
Lunativo: un nombre inventado y una búsqueda propia
—¿Cómo nació Lunativo y qué significa para ustedes hacer “carpintería de autor”? ¿Qué distingue a sus piezas?
—Lunativo nació de un proceso de búsqueda de algo original y nuevo, algo nunca escuchado antes. Quisimos inventar una palabra y eso fue lo que hicimos.
Al igual que en muchas de las piezas, buscamos novedad, originalidad y calidad. Después, una astróloga me compartió una interpretación del nombre que lo vinculaba con la madera a través de la luna, la madre y el hogar.

Las mesas de ciprés del espacio de Para Ti Deco
—Para el espacio de Para Ti Deco en Casa FOA aportaron dos mesas ratonas de madera quemada. ¿Cómo eligieron esas piezas y qué buscaron sumar a la propuesta del ambiente?
—Esas dos mesas, que juntas forman una gran mesa, están hechas en ciprés.
Muchas veces lo que más deslumbra es la forma y la textura de la madera, sobre todo cuando son piezas más orgánicas, menos intervenidas, más crudas.
Cuando encontré esos tablones, no hubo que hacer mucho más que ponerles dos patas. Ya son una bomba por sí solos.
De ahí surgieron el resultado y la propuesta para el espacio: esas mesas desarticulan, pero también terminan de componer el ambiente.

Madera quemada: un proceso de observación y precisión
—La madera quemada tiene una textura y una presencia muy particulares. ¿Cómo es el proceso de trabajo y qué les permite expresar esta técnica?
—El proceso es muy libre al comienzo. Se puede trabajar con fuego o con soplete: cada técnica logra resultados distintos.
Con la práctica, la combinación de las distintas formas de quemar permite obtener diversos y mejores resultados. Una de las claves es ser muy observador y meticuloso. No da todo lo mismo: si te salteás pasos o detalles, los vas a ver y pagar al final del proceso.
Esta técnica permite contemplar la madera en un estado de mucha suavidad. También encuentro esa cualidad en la madera gastada por el frotamiento del ganado.

Cuando la madera cambia el rumbo del diseño
—Cuando diseñás un mueble, ¿cuánto te guía la idea inicial y cuánto te va sugiriendo la propia madera, con sus vetas, marcas e imperfecciones?
—Hay trabajos de los unos y de los otros. Muchas veces estoy con una idea rectora, pero, al ir descubriendo la madera, decido frenar y encarar para otro lado por lo que esa pieza va sugiriendo.
Muchas veces hago encargos dos veces porque la primera versión toma otro rumbo.
Cómo elegir una pieza de autor para tu casa

—Para alguien que quiere incorporar una pieza de autor, ¿qué recomendás mirar al elegirla y cómo integrarla con los muebles que ya tiene?
—Lo primero que tiene que suceder es que la pieza te llame y te conmueva, que te movilice de alguna manera.
Creo que todas las piezas de autor son combinables con cualquier cosa y en cualquier lugar, justamente porque tienen un carácter muy distinto al de la decoración tradicional de espacios.
Pueden armonizar y aflojar ese ambiente.

