Las tendencias beauty ya no cambian cada temporada: ahora evolucionan casi al ritmo de TikTok. Y entre todas las que conquistaron las redes sociales, hay dos que siguen enfrentándose por el primer puesto: el Latte Makeup y el Strawberry Makeup.
Aunque ambos buscan una piel luminosa y un maquillaje natural, la propuesta de cada uno es completamente diferente. Mientras uno se inspira en los tonos del café con leche y transmite sofisticación, el otro apuesta por una apariencia fresca, romántica y ligeramente sonrojada. La pregunta es inevitable: ¿cuál domina hoy?
Mirá También

Soft goth glam: el make up de Olivia Wald que confirma la tendencia beauty más sexy del momento
Qué es el Latte Makeup
El Latte Makeup nació inspirado en los colores del café, el chocolate, el caramelo y los tonos tierra. Popularizado por maquilladores e influencers internacionales, rápidamente se convirtió en una de las tendencias favoritas gracias a su elegancia y versatilidad.

La propuesta gira alrededor de sombras marrones, bronzers cálidos, labios nude y una piel luminosa con acabado satinado. Todo busca crear un efecto uniforme donde los tonos cálidos son protagonistas.
El resultado es sofisticado, natural y muy fácil de adaptar tanto para el día como para la noche.

Qué es el Strawberry Makeup
El Strawberry Makeup representa el lado opuesto. Inspirado en el color de las frutillas y en el rubor natural que aparece después de caminar al aire libre, este maquillaje apuesta por mejillas rosadas, labios jugosos y una piel extremadamente fresca.
La idea es recrear una apariencia saludable, juvenil y casi sin esfuerzo. Los rubores en tonos rosa o cereza suave ocupan el centro de la escena, mientras que el iluminador y los glosses ayudan a potenciar ese efecto de piel radiante.

Es un maquillaje delicado que transmite naturalidad y frescura. Más allá de los colores, cada maquillaje comunica un estilo distinto.
El Latte Makeup suele asociarse con una imagen más elegante, minimalista y sofisticada. Combina muy bien con looks de inspiración quiet luxury, prendas sastreras y paletas neutras.
El Strawberry Makeup, en cambio, refleja una estética mucho más romántica y espontánea. Se relaciona con el universo girlhood, el maquillaje fresco y los acabados luminosos que dominan las redes sociales. Ambos buscan naturalidad, pero desde lugares completamente diferentes.

Si bien el Latte Makeup continúa siendo uno de los favoritos por su versatilidad, en los últimos meses el Strawberry Makeup empezó a ganar protagonismo. La razón tiene que ver con un cambio más amplio dentro del universo beauty.
Mirá También

After sunset makeup: la tendencia beauty inspirada en los colores del atardecer que conquista redes
Las tendencias actuales priorizan cada vez más una piel real, luminosa y saludable. Los rubores recuperaron protagonismo y el aspecto de "buena cara" pasó a ocupar un lugar central.
Por eso el Strawberry Makeup conecta especialmente con esta nueva búsqueda de frescura y naturalidad. Eso no significa que el Latte Makeup haya desaparecido. Simplemente evolucionó hacia versiones más ligeras y menos cargadas.
Cómo elegir el makeup que mejor va con vos
La elección depende tanto del estilo personal como del efecto que busques conseguir. Si preferís un maquillaje elegante, cálido y fácil de adaptar a distintas ocasiones, el Latte Makeup sigue siendo una apuesta segura.
En cambio, si te gustan las pieles luminosas, el rubor protagonista y una imagen más juvenil, el Strawberry Makeup probablemente sea tu mejor aliado. También es posible combinar elementos de ambos.
Mirá También

Sunburn blush: la tendencia beauty que genera debate en redes porque está inspirado en las quemaduras de sol
Muchas maquilladoras mezclan sombras cálidas inspiradas en el Latte Makeup con rubores rosados propios del Strawberry Makeup para conseguir un resultado equilibrado.
Lo interesante es que esta comparación refleja cómo cambió el maquillaje en los últimos años. Ya no se trata de cubrir el rostro o transformarlo por completo. Tanto el Latte Makeup como el Strawberry Makeup buscan resaltar la piel, aportar luminosidad y potenciar las facciones naturales.
Quizás por eso ambos siguen vigentes. Porque más allá de cuál domine hoy, los dos representan una nueva forma de entender la belleza: más fresca, más relajada y mucho más auténtica.


