Paula Chaves volvió a demostrar que, muchas veces, menos es más. Para su participación en Otro día perdido, eligió un look de belleza donde el gran protagonista fue su pelo: un peinado effortless con ondas desarmadas y un semirecogido relajado que aportó movimiento y naturalidad.
Lejos de los peinados demasiado estructurados, este estilo busca realzar la textura del pelo con un acabado fresco y de apariencia espontánea. Una propuesta versátil que sigue siendo una de las favoritas de la temporada porque se adapta tanto a looks de día como de noche y acompaña la tendencia de una belleza cada vez más natural.
El peinado effortless de Paula Chaves, en detalle
El look de Paula Chaves combina dos tendencias en un mismo peinado: el efecto effortless y un semirecogido de inspiración relajada. La modelo llevó la parte posterior del pelo sujetada en una suerte de colita baja y muy suelta, mientras dejó libres los mechones delanteros y laterales, que caen con ondas suaves para enmarcar el rostro.

La raya al medio aporta equilibrio al conjunto y las ondas, amplias y poco marcadas, generan movimiento sin perder naturalidad. El semirecogido, lejos de verse tirante o prolijo en exceso, mantiene un acabado descontracturado que suma volumen y deja que la textura del pelo sea la verdadera protagonista. Las iluminaciones en tonos caramelo también resaltan las ondas y aportan dimensión, potenciando ese efecto de brillo natural tan característico del estilo.
Este tipo de peinado remite además a una estética que marcó una época. A comienzos de los 2000, las gemelas Olsen popularizaron los semirecogidos relajados, las ondas suaves y el pelo con apariencia "vivida", convirtiéndolos en una de sus señas de identidad cuando eran referentes absolutas de estilo. Con el regreso de las tendencias Y2K y el auge de los looks naturales, ese espíritu volvió a cobrar fuerza y hoy el effortless hair recupera esa misma filosofía: movimiento, textura y un acabado sofisticado que evita verse demasiado producido.
Cómo recrear este look
Para lograr un resultado similar, lo ideal es trabajar respetando la textura natural del pelo. Si se usan herramientas de calor, conviene crear (o modelar si las tenés naturalmente) ondas amplias alternando la dirección de algunos mechones y dejar las puntas apenas más rectas para evitar un acabado demasiado armado.
Una vez creadas las ondas, separalas con los dedos para aflojarlas y conservar un movimiento natural. Después, recogé únicamente la parte posterior del pelo en una cola baja y floja, sin tensar la raíz, dejando sueltos los mechones que enmarcan el rostro. El toque final puede ser un spray texturizador liviano que aporte definición y ayude a mantener ese acabado relajado, flexible y con movimiento.
Si querés profundizar en esta tendencia, podés leer la nota de Para Ti sobre el peinado effortless, donde repasamos su origen, las claves para recrearlo y cómo las gemelas Olsen ayudaron a convertirlo en un clásico que hoy vuelve con fuerza.


