Hay recetas que nunca pasan de moda. El arroz con leche es una de ellas. Con pocos ingredientes y una cocción lenta, se transforma en un postre cremoso que llena la casa de un aroma inconfundible y despierta recuerdos de la infancia.
El gran secreto de las abuelas era la paciencia: cocinarlo a fuego bajo y revolver con frecuencia para que el almidón del arroz le dé esa textura suave y aterciopelada.
La receta del arroz con leche que hacían nuestras abuelas
Ingredientes
- 1 litro de leche entera
- 150 g de arroz de grano corto
- 100 g de azúcar
- 1 rama de canela
- Cáscara de 1 limón (solo la parte amarilla)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
- Canela en polvo para servir
Paso a paso
- Colocá la leche en una olla junto con la rama de canela y la cáscara de limón.
- Cuando rompa el hervor, incorporá el arroz previamente enjuagado.
- Cociná a fuego muy bajo durante 35 a 45 minutos, revolviendo cada pocos minutos.
- Cuando el arroz esté bien tierno, agregá el azúcar y cociná 10 minutos más.
- Retirá la canela y la cáscara de limón.
- Sumá unas gotas de esencia de vainilla si querés un sabor más dulce y perfumado.
- Servilo tibio o frío con abundante canela espolvoreada.
El secreto de la abuela para que quede bien cremoso
No apures la cocción. El arroz debe cocinarse lentamente para liberar su almidón de forma natural. Otro truco es dejarlo reposar unos minutos antes de servirlo: al enfriarse toma una consistencia todavía más cremosa.
También podés darle un toque especial agregando pasas de uva, dulce de leche, ralladura de naranja o un puñado de almendras tostadas, aunque la versión tradicional sigue siendo la favorita de muchas familias.


