Las calles de Recoleta se convirtieron en una gran galería a cielo abierto. El miércoles 28 de octubre, una nueva edición de La Noche del Diseño invitó a recorrer Distrito Arenales desde otra perspectiva: con vidrieras intervenidas, obras de arte, performances y encuentros que pusieron en diálogo el diseño contemporáneo con la identidad local.
Bajo el lema “Folklore y Fantasía”, la propuesta reunió a más de 90 locales en cuatro circuitos conceptuales —Hábitats, Sueños, Metamorfosis y Mística—, con experiencias pensadas para descubrir nuevas maneras de habitar, sentir y transformar los espacios.
San Lorenzo Design: el porcelanato como expresión creativa
Entre las propuestas de la noche, San Lorenzo Design presentó una activación que exploró las posibilidades expresivas del porcelanato y su vínculo con el arte y la arquitectura.

La marca apostó por un cubo intervenido con novedades de su colección, donde las vetas inspiradas en piedras naturales, los tonos neutros, las texturas y las formas curvas construyeron una estética orgánica y contemporánea.

El arte también tuvo su lugar en la propuesta de San Lorenzo Design a través de NET, la línea de blancos de Cerámica San Lorenzo. Bajo el concepto de “lienzo en blanco”, la marca resignificó el blanco como una superficie llena de posibilidades, un punto de partida para imaginar, crear y expresar.
Durante la activación, la artista visual e ilustradora Agustina Ramos intervino en vivo piezas de esta línea, transformando las cerámicas blancas en soportes creativos y explorando el encuentro entre arte, diseño y arquitectura y por otra parte la DJ Luisa Uriburu acompañó con música en vivo, mientras que la entrega de pequeñas flores aportó un gesto dulce y delicado para quienes se acercaron a descubrir el espacio.



Una forma de mostrar que los materiales pueden ir más allá de su función arquitectónica y convertirse en protagonistas de experiencias donde el diseño también se vive a través de los sentidos.

Estudio Serret: una experiencia para conectar con las emociones
Otra de las paradas destacadas fue Estudio Serret, ubicado en el pasaje Rue des Artisans. Allí, la diseñadora de interiores Juli Serret presentó Emoción Orgánica, una propuesta que invitó a explorar cómo los materiales, la iluminación, los aromas y las texturas influyen en nuestra manera de percibir y habitar los espacios.

La propuesta buscó destacar el impacto que tiene el diseño de interiores en nuestro bienestar y en la manera en que experimentamos los espacios. Mármoles, granitos, maderas, textiles y lanas convivieron con piezas artísticas, luminarias y objetos de diseño cuidadosamente seleccionados.

Un aspecto central fue la curaduría de Juli Serret, responsable de todas las obras exhibidas en el estudio, que dialogaron entre sí para construir un recorrido sensorial coherente. Entre ellas, se destacaron las piezas escultóricas de ónix y cuarzo blanco nacional de UGO Mármoles; la serie fotográfica GONGSHI, de Guido Chouela, y una obra de Agustina Chalupowicz que exploró el vínculo entre luz y materia.

La dimensión olfativa también tuvo su lugar con una fragancia exclusiva creada junto a Bureau des Sens, el laboratorio de perfumería del perfumista francés Enzo Barrau, con notas amaderadas, minerales y botánicas.

El diseño como experiencia compartida
Con once años de trayectoria, La Noche del Diseño reafirmó el valor de las alianzas entre marcas, artistas y profesionales creativos. Una celebración que transformó locales y vidrieras en escenarios de experimentación y demostró que el diseño no se limita a los objetos: también construye atmósferas, despierta emociones y genera nuevas formas de vincularnos con nuestro entorno.

