Bajo los cielos del mundo: El Bruderkuss, el beso más famoso del Muro de Berlín – Revista Para Ti
 

Bajo los cielos del mundo: El Bruderkuss, el beso más famoso del Muro de Berlín

Considero que planificar un viaje es el escenario posible donde voy sentando las bases –expectativas, curiosidades, anhelos- de lo que finalmente constituirá el descubrimiento de un nuevo camino. Así, al recrear las emociones que quedaron grabadas en mi memoria, concluyo cada uno de mis paseos mirando el firmamento, agradeciendo la oportunidad de haber conocido un nuevo destino y llevar de la mano al lector por los mismos caminos que he recorrido bajo los cielos del mundo.
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El invierno llegó a Berlín; a esa ciudad que supo estar dividida por un muro, mudo testigo que marcó la vida de la capital alemana con la separación de centenares de familias durante décadas.

Muro de Berlin que separaba la ciudad en dos. 
La noche del 9 de noviembre de 1989 los alemanes cruzaron el muro mientras otros lo rompían a martillazos.
Los alemanes derribaron el muro en 1989.

Aún subsistía la nieve de la noche anterior en las veredas cuando esa mañana muy temprano fuimos a buscar bicicletas para ir hasta la zona de los grafitis del Muro de Berlín, hasta la Topología del Terror y a uno de los pasos fronterizos más nombrados: el Check Point Charlie.

Buscando las bicicletas por la mañana. 

Quisimos conocer la East Side Gallery, sector largo y emblemático del viejo muro de Berlín que todavía permanece en pie. Ese espacio a orillas del rio Spree es considerado la mayor galería al aire libre donde distintos artistas del mundo diseñaron todo tipo de grafitis referidos a los años de la Guerra Fría y al cambio producido tras la caída del muro. 

Extension del muro en la WestEast Side Gallery.

Comenzamos el recorrido desde la estación Ostbahnhof, allí se encuentra uno de los grafitis más populares: el “beso fraterno” o Bruderkuss, que no fue una invención de artista sino un beso real entre Leónidas Brezhnev, presidente de la URSS, y el presidente de la Alemania Oriental Comunista, Erich Honecker, durante la celebración de la República Democrática Alemana en 1979. Luego, el beso fue representado e inmortalizado en el Muro por el artista Dmitri Vrúbel, quien tituló su obra: "Dios mío, ayúdame a sobrevivir a este amor mortal". 

Después de haber sufrido vandalismo, el muro tuvo que volver a pintarse.

Los dirigentes soviéticos tenían la costumbre de darse cálidos abrazos y besos entre camaradas para demostrar la fraternidad socialista, también lo hacían cuando cerraban pactos y encuentros con otros líderes mundiales. Brézhnev, secretario general de la URSS, saludaba con un gran abrazo seguido de tres besos: uno en la mejilla izquierda, otro en la derecha y finalmente en los labios como signo de celebración entre amigos; el acto era conocido como beso fraternal. Se trataba de seguir el protocolo de saludo de dos líderes socialistas.

Esta antigua tradición rusa no a todos agradaba, de manera que varios mandatarios del mundo buscaron la forma de evitar esa bienvenida. Fidel Castro, por ejemplo, fue uno de ellos. En cierta ocasión, bajó de un avión en el aeropuerto de Moscú con un habano en la boca para malograr la generosa hospitalidad rusa. 

Parte del muro donde funcionaban las detenciones de la Gestapo.

Otro sector del Muro muy visitado es la Topografía del Terror, solar que ocupara la Gestapo (policía secreta del Estado). Tuve la oportunidad de conocerla en diferentes épocas de su construcción. En la primera, el solar era solamente una exhibición al aire libre expuesta a las inclemencias del tiempo; en la segunda, la Topografía ya estaba dentro de un edificio cúbico de metal y cristal.

Nueva exposición de la Topografía del terror dentro del cubículo de hierro y cristal.

Resguardados del frío como nosotros, visitaban este centro varios grupos de estudiantes con sus profesores. Algunos utilizaban las computadoras y carpetas para obtener información, mientras otros grupos recorrían las salas de exposición que explican lo sucedido a lo largo de cinco capítulos en paneles con material fotográfico: la llegada al poder de los nazis; la creación de las instituciones del terror (las SS y la policía); el terror, la persecución y el exterminio en el territorio del Reich; las SS y la Oficina de seguridad del Reich en los territorios ocupados y el final de la guerra, incluyendo la posguerra.

En el recinto exterior los paneles informativos son de cristal, para permitir contemplar las excavaciones situadas en la parte posterior.
Exteriores de la Topografía del terror.

Muy cerca de allí se evidencia que la construcción del muro fue para evitar la huida masiva de la población. Dado que muchas personas debían ir a trabajar a la parte occidental, tenían que cruzar el muro desde la parte oriental; para ello, existían varios puestos de control que regulaban la circulación de esos ciudadanos. El más conocido de esos pasos fue el Check Point Charlie controlado por los norteamericanos.

Check Point Charlie.
Sector de cruce controlado por los americanos.

Nos fuimos de esos oscuros cielos del mundo, recordando la historia, la mirada aterrorizada de los prisioneros de la Gestapo expuestos en las fotos del museo, los besos fraternos entre líderes socialistas y las bromas que circulaban en esa época, respecto al mismo. Un dato de color se dio en momentos en que Leonid Brézhnev miraba el avión de un gobernante extranjero que acababa de partir, expresando "Como político es horrible… pero, ¡hay que ver cómo besa!". 

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