Luli Trujillo habló de la situación de maltrato que vivió con el fiscal Terán: “No se nos puede pedir que con nuestra reacción ante la violencia demos el ejemplo”

El jueves pasado, la conductora y periodista de La Tarde x C5N fue agredida por el fiscal Santiago Terán durante una entrevista en vivo. Ella se defendió y su respuesta fue aplaudida y destacada en las redes sociales, mientras que la actitud del funcionario terminó siendo repudiada. A pocos días de haber pasado por la situación, Luli habla del momento tenso que vivió y destaca la necesidad de un cambio social.

Luli Trujillo se defendió con altura ftrente a la agresión en vivo del fiscal Santiago Terán. Foto: IG

Hace tan solo dos años que Luli Trujillo (30) conoce cómo es el trabajo en vivo, en un estudio y frente a una cámara de televisión: si bien tiene vasta experiencia como movilera -antes en Radio 10 y después en C5N-, arrancó como conductora en 2018 con Bien Temprano, programa que hacía de 4 a 6.30 con Rubén Suárez; y ahora desde el inicio de la pandemia, está el frente de La Tarde x C5N junto a Julián Guarino.

Su reacción en vivo frente al maltrato del fiscal Santiago Terán fue comparable a la de alguien con muchos años de experiencia al aire. No le tembló la voz ni el pulso. Ubicó al fiscal en su lugar cada vez que él la agredió. Su reacción fue reivindicada, en cambio, el fiscal se ganó el repudio social y un pedido de jury de enjuiciamiento.

“La verdad no sé cómo hice para mantener el control. Durante la entrevista la estaba pasando mal. Físicamente mi cuerpo sentía una electricidad, una adrenalina, una sensación que era muy fea, que tenía que ver con el miedo, con una situación totalmente desconcertante. Creo que no lo pensé demasiado en el momento e intenté ser profesional al aire“, nos cuenta Luli tres días después del episodio que vivió al aire durante la nota que le hacía a Terán.

“Saber que estaba contenida por un equipo muy grande de compañeros, que a través de la cucaracha me decían “esto está en tus manos… manejalo vos… si querés cortale la comunicación”. Lo mismo con Julián (Guarino) que se metía pero entendía que el ataque era hacía mí y que era yo la que tenía y podía defenderme. Así que no sé… Vuelvo a ver el video y no entiendo cómo no le corté el teléfono o cómo no me largué a llorar porque fue una situación horrible“.

“Era intentar ser profesional y al mismo tiempo dejar bien en claro mi postura y remarcar que lo que estaba ocurriendo en vivo y lo que planteaba Terán no estaba bien”.

Luli Trujillo

¿Alguna te había pasado vivir una situación así?

No, nunca me había ocurrido lo que pasó el otro día al aire. Sí, por supuesto una percibe siempre a lo largo de la vida, no solo en el trabajo, “micro machismos”, situaciones que por ser mujer que corrés con desventaja, te miran de otra manera, o te hacen comentarios que a un hombre no se los harían.

Pero nunca viví algo así. Fue una situación horrible. Imaginé que iba a ser una entrevista picante porque mi postura era muy distinta a la que el fiscal había expresado en FM Fuego en Neuquén y la de mi compañero, Julián, por lo cual podría haber una disidencia pero jamás me imaginé que se iba a sacar de esa manera y que me iba a tratar como lo hizo.

Luli conduce el programa La Tarde x C5N desde que comenzó la pandemia. Foto: IG

Con tu reacción diste un mensaje no sólo a las mujeres sino a la sociedad. ¿Sos consciente de la repercusión que tuvo tu experiencia en vivo?

Cuando todo ocurrió no era consciente de nada de lo que podía llegar a pasar. Era actuar y ya. Era intentar ser profesional y al mismo tiempo dejar bien en claro mi postura y remarcar que lo que estaba ocurriendo en vivo y lo que planteaba Terán no estaba bien.

Con el correr de las horas mi teléfono explotaba y fui viendo lo que pasaba en las redes sociales. Tuvo semejante repercusión porque fue una situación política, porque todo es político, más lo que tiene que ver con algo tan social. Y al mismo tiempo porque molesta ver a un fiscal espantosamente machista, patriarcal y retrógrado. A alguien puede llamarle la atención porque se ve en ese lugar de mujer maltratada, y a otra persona porque piensa “qué bueno que pudo responder así, yo no lo puedo hacer… Puede ser aplicable a muchos momentos de la vida de una mujer particularmente pero también tiene que ver con una sociedad que entiende que la justicia tiene resabios de este tipo de personas.

Quiero remarcar que hubo repercusiones porque un fiscal de la Nación, una persona que tiene que protegernos, tiene que defendernos, que debe darnos herramientas e incluso pedir juzgamiento hacia personas violentas, se transformó en un violento en un canal de noticias de alcance nacional y en vivo. Una impunidad absoluta.

Eso sorprendió a todos. Se puede hablar de justicia patriarcal, de sociedad machista, pero esto fue un ejemplo claro, concreto. Esta situación horrible sirve para aquel que le costaba bajar la teoría a la realidad, a la práctica.

Y también se habló mucho de mi reacción, muchos dijeron que estuve a la altura, o qué bien que había respondido. Y quiero destacar esto: no hay reacciones buenas o malas en una situación de violencia porque sino es nuevamente caerle a la mujer con la responsabilidad de dar el ejemplo: “¿Te pegó?… Pero ¡cómo no te fuiste!”; “¿te gritó? ¡Cómo no le gritaste vos más fuerte!”. No se nos puede pedir eso, que además de padecer la situación, reaccionemos y seamos un ejemplo con nuestra respuesta.

“Hay que destacar que el punto está en lo mal que actuó el fiscal y no en la reacción que yo tuve”.

Luli trujillo

Quiero que esto quede claro: si yo pude reaccionar como lo hice, fue porque tenía muy claro lo que quería decir y entiendo que lo que quería decir el fiscal desde mi punto de vista no estaba bien. También es cierto que tuve muchas herramientas a mi lado: mis compañeros, mi lugar de trabajo, el poder de cortar la comunicación… Todo eso me permitió estar estable, aunque mi cuerpo temblaba, aunque yo tenía miedo, aunque tenía un calor interno que no era normal… Una situación que yo nunca había vivido en mi vida con una cámara adelante. Mi reacción fue ésa porque tenía un contexto y herramientas para hacerlo, pero si no lo hubiera hecho de esa manera también estaba bien.

Hay que destacar que el punto está en lo mal que actuó el fiscal y no en la reacción que yo tuve.

¿Qué sentiste cuando volviste a la redacción y te aplaudieron de pie?

Además de sentirme acompañada por mis compañeros del aire y los que estaban en el control (que son los que te hablan por la cucaracha), sabía que atrás estaba toda la redacción, porque la apuesta nuestra del noticiero es con la redacción de fondo. Uno se da cuenta cuando están todos muy pendientes de lo que pasa al aire y yo en un momento giré la mirada y los vi a todos como diciendo “estamos todos acá con vos”.

Si algo que valoro mucho del trabajo es el equipo, somos compañeros, nos cuidamos entre nosotros. Y ese aplauso que fue espontáneo, hizo que sintiera miedo a quebrarme. Me reí un poco con ellos y me fui a cargar agua al dispenser. La distancia por la pandemia no permite los abrazos… Iba sola caminando por el pasillo, intentando comprender lo que había ocurrido. A nivel corporal no fue gratuita la situación.

¿Recibiste alguna disculpa de parte del fiscal, algún intento por comunicarse con vos?

No. Cero. Ningún tipo de comunicación. El fiscal general de la provincia de Neuquén, José Gerez inició un pedido de jury de enjuiciamiento para sacarlo del cargo. Es la medida judicial, la herramienta que tiene a mano que la está utilizando y me parece correcto que lo haya hecho. Ahora hay que ver qué decide ese jury. En paralelo, el fiscal Terán se pidió una licencia psicológica al día siguiente, por lo cual no está yendo a trabajar y en abril del 2021 se jubila. Si los tiempos no son veloces, el fiscal se jubilaría y aquí nada ha pasado, más allá de que es un hombre que quedó en boca de todo el mundo. Por ahora esta todo en manos de un jury de enjuiciamiento que tiene dos pedidos, el del fiscal Gerez y el del diputado provincial del Frente de Todos, Mariano Mansilla. Ellos tendrán que evaluar cómo continúa la situación.

¿Qué mensaje le darías a las mujeres que son maltratadas?

Creo que no estoy en condiciones de darles consejo. Para eso existen las ayudas psicológicas, los grupos de profesionales que entienden en la materia, incluso abogadas y abogados con perspectiva de género que te pueden guiar en cómo actuar. No puedo ser consejera, más allá de una amiga o alguna charla que tenga en privado. Son temas muy serios que tienen que tratarse con la seriedad que se merecen.

¿Qué creés que hace falta para cambiar la realidad con respecto a la violencia de género?

Entender en primer lugar que es un problema de la sociedad. No es una cuestión de hombres o de mujeres, de gente grande, de gente joven, de una clase social, o de otra de un partido político o de otro. Es la estructura social patriarcal en la cual nos criamos. Siempre digo que no nací feminista: fui entendiendo las desigualdades y los privilegios que una tiene. Porque dentro de las desigualdades también hay privilegios.

Fui privilegiada en el sentido que yo tenía mucho poder sobre la situación: yo podía cortar la comunicación con el fiscal si hubiera querido, yo tenía compañeros que podían intervenir, yo estaba en mi lugar de trabajo, yo tenía una cámara prendida que hacía que todo el país me pudiera ver. Eso es un privilegio en comparación al de una mujer sentada, sola, frente a un hombre en un despacho y que se encuentra frente a esta situación.

Ante las desigualdades existentes, hay privilegios. Ser consciente de esas desigualdades y privilegios es entender que hay que ir hacia una sociedad distinta. Y esto no nos cabe solo a nosotras, sino que les cabe a los hombres también. Tampoco se combate con un arma en la casa, sino con educación, con políticas públicas, con leyes y con dinero destinado a este tipo de cuestiones.

Mirá el video:

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