Desde que a fines de julio contó públicamente que había sido diagnosticada con cáncer de mama con metástasis, Caro Trippar decidió mostrar buena parte del proceso que atraviesa. A través de sus redes sociales y de su serie de YouTube Viernes de Cáncer, la influencer comparte sus consultas médicas, estudios, dudas y también el impacto emocional que tuvo la noticia en su vida.
En la cuarta entrega de la serie, titulada “Tu cáncer no tiene cura”, Caro habló sobre uno de los momentos más difíciles que atravesó desde que recibió el diagnóstico: la necesidad de saber cuánto tiempo podía quedarle de vida.
“Salgo del consultorio, estoy con Sebas afuera y me quiebro. Me cae todo y empiezo: ‘Me voy a morir, me voy a morir, Sebas, me voy a morir’”, relató, en referencia a su pareja.
Según explicó, el impacto estuvo relacionado con la información que acababa de recibir de su médico. “Me está diciendo que no se puede curar, que tengo un hijo, que esto... Me va a pasar lo mismo que a mi abuelo”, contó entre lágrimas.

Los estudios que se realizó después del diagnóstico
Trippar relató que luego se sometió a distintos estudios para determinar el alcance de la enfermedad. Entre ellos, mencionó una biopsia ósea y una resonancia.
“Me terminé haciendo una biopsia de huesos, me durmieron, me metieron en un tomógrafo, me sacaron. Salió positivo, tengo en los huesos”, explicó.
También contó que uno de los resultados le había dado una buena noticia: no encontraron compromiso en el hígado. Sin embargo, según explicó la propia influencer, su médico le aclaró que ese resultado no modificaba el diagnóstico que ya había recibido.
“Me hice una resonancia; al final, en el hígado no tengo nada. Gracias a Dios, una buena. Pero no cambia mi diagnóstico”, relató.

La pregunta que empezó a perseguirla
Después de la consulta, Caro contó que la incertidumbre la llevó a buscar información por su cuenta. En lugar de recurrir a las redes sociales, comenzó a buscar datos sobre el cáncer de estadio cuatro.
“Ya en el camino estaba buscando ‘cáncer estadio cuatro’”, contó.
En ese momento se encontró con testimonios de personas que hablaban de haber vivido cinco o diez años después del diagnóstico. Esa información, lejos de tranquilizarla, aumentó su angustia.
“¿De cuántos años estamos hablando? ¿Me quedan dos años? ¿Me quedan diez? ¿Me quedan veinte? ¿Esto se puede curar?”, se preguntó.
La influencer explicó que sentía que había salido de la consulta con muchas incertidumbres y que necesitaba encontrar una respuesta concreta.
Caro Trippar consultó a una inteligencia artificial por su expectativa de vida
En medio de esa desesperación, Caro tomó una decisión que posteriormente reconoció que no recomienda: cargó sus estudios médicos en una inteligencia artificial y le pidió una estimación sobre su pronóstico.
“Entré a la inteligencia artificial y le tiré todos mis estudios, desde el primero: análisis de sangre, biopsia, FISH, resonancias, tomografías. Todo, todo, todo. Le puse el tratamiento y las pastillas que me dieron”, relató.
Después hizo la pregunta que, según contó, su médico no había querido responderle de esa manera: “Si respondo bien al tratamiento, ¿cuántos años de vida me quedan?”.

Según el relato de Trippar, la herramienta le respondió con una estimación de entre tres y cinco años ante una buena respuesta al tratamiento y hasta diez años ante una respuesta “excelente”.
Ese resultado la afectó profundamente.
“Entonces leo eso”, recordó.
Es importante aclarar que esa respuesta de una inteligencia artificial no constituye un pronóstico médico ni permite determinar cuánto tiempo vivirá una persona. La expectativa de vida en un cáncer metastásico depende de múltiples factores individuales, del tipo y características del tumor, de la respuesta al tratamiento y de la evolución de la enfermedad, entre otros elementos que deben ser evaluados por el equipo médico tratante.
La propia Caro también reconoció posteriormente que no había sido una buena decisión recurrir a la inteligencia artificial de esa manera. “No hagan eso, chicos, no hagan eso”, advirtió a sus seguidores.
“Estoy luchando por vivir cinco años, diez años con toda la furia”
La angustia que le provocó aquella respuesta también atravesó un momento familiar. Según contó, ese día era el cumpleaños de Sebas, su pareja.
“Él me preguntó si quería cancelar el cumpleaños, pero le dije que no, que no íbamos a cancelar nada. Ya teníamos todo organizado, venía toda su familia. Le hice una torta”, relató.
Después, le mostró los resultados y le contó lo que había leído.
“Ahora estoy luchando por vivir cinco años, diez años con toda la furia. ¿No voy a llegar a los doce años de Milo?”, expresó Caro, en referencia a su hijo.
La escena muestra hasta qué punto el diagnóstico había cambiado su manera de pensar el futuro. “Yo decía: ‘Me voy a morir, no puede ser. De repente vamos a envejecer juntos, de repente me quedan diez años’”, contó.

Su pareja intentó tranquilizarla y le respondió que todo iba a estar bien. Sin embargo, ella explicó que en ese momento no lograba pensar de esa manera porque estaba atravesada por el miedo y por la información que había encontrado en internet.
El diagnóstico que Caro Trippar decidió contar públicamente
La influencer había revelado su diagnóstico en julio, después de atravesar un proceso en el que inicialmente había relacionado algunos síntomas con la mastitis que había tenido mientras amamantaba.
Con el avance de los estudios llegó al diagnóstico de cáncer de mama con metástasis. Desde entonces, decidió documentar su tratamiento y compartir con sus seguidores tanto las instancias médicas como las emociones que atraviesa.
En cada entrega de Viernes de Cáncer, Caro busca poner en palabras una experiencia que, según contó, todavía está intentando procesar.
Esta vez, lo hizo desde uno de sus mayores miedos: la incertidumbre sobre el futuro y el deseo de poder seguir estando junto a su hijo y a las personas que ama.




