Si tenés ganas de preparar algo dulce para la merienda pero buscás una alternativa diferente, este cheesecake de arándanos es una excelente opción. Tiene una textura suave y cremosa, un sabor frutal y una base con avena, coco y pasta de maní que aporta un toque delicioso.
Ingredientes
Para el relleno
- 1 taza de arándanos
- 2 cucharadas de miel
- 200 g de yogur natural
- 150 g de queso crema
- 1 huevo
- 1 cucharada de fécula de maíz
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para la base
- 4 cucharadas de avena instantánea
- 4 cucharadas de coco rallado
- Un chorrito de leche
- 1 cucharada de pasta de maní

Preparación
Paso 1: Precalentá el horno a 200 °C. En un bowl, mezclá la avena instantánea con el coco rallado y la pasta de maní.
Paso 2: Agregá un chorrito de leche y mezclá con las manos hasta obtener una preparación con textura de arenado.
Paso 3: Cubrí una budinera con papel manteca y distribuí la preparación de avena en la base, presionando suavemente para formar una capa pareja. Llevá al horno durante 5 a 7 minutos, hasta que esté ligeramente dorada. Retirá y reservá.
Paso 4: Colocá los arándanos en una sartén y cocinalos a fuego medio. Aplastalos con una cuchara para que liberen su jugo y agregá la miel para endulzar.
Paso 5: Pasá los arándanos cocidos a un bowl. Incorporá el yogur natural, el queso crema, el huevo, la fécula de maíz y la esencia de vainilla.
Paso 6: Mezclá todos los ingredientes hasta obtener una preparación cremosa y homogénea. Volcala sobre la base de avena y coco.
Paso 7: Bajá la temperatura del horno a 160 °C y cociná el cheesecake durante aproximadamente 35 minutos.
Paso 8: Una vez transcurrido el tiempo de cocción, retiralo del horno y dejalo enfriar a temperatura ambiente.
Paso 9: Llevá el cheesecake a la heladera y dejalo reposar durante al menos 5 horas. Este paso es fundamental para que el relleno tome cuerpo y alcance una textura firme y cremosa.


