La versión sobre la explosión del celular comenzó a desmoronarse cuando los bomberos no encontraron el teléfono ni elementos de carga y detectaron indicios compatibles con un líquido combustible.
Lo que inicialmente había sido presentado como un trágico accidente vial dio un giro inesperado casi dos meses después. La Justicia de Córdoba detuvo a Gerardo Luis Gasparutti, de 43 años, y lo imputó por el delito de homicidio calificado por el vínculo por la muerte de su esposa, María Lucila Pagani, de 47.
La decisión fue tomada por la Fiscalía de Instrucción del Distrito 4, Turno 4, a cargo de Liliana Copello, después de que diferentes medidas probatorias contradijeran la primera explicación ofrecida por el acusado: que el incendio del vehículo se había iniciado por la explosión de un teléfono celular que su esposa estaba utilizando mientras se cargaba.
La noche en la que se incendió el auto en Villa Allende
El hecho ocurrió el 14 de junio de 2026, alrededor de las 21, en una zona rural de Villa Allende, Córdoba. Gasparutti y Pagani viajaban en un Renault Sandero blanco por la ruta E-53 cuando, a la altura del kilómetro 8, el vehículo terminó incendiado sobre la banquina oeste, cerca de un canal hídrico y una boca de alcantarilla.
Cuando la Policía llegó al lugar, encontró el automóvil con importantes daños provocados por el fuego, principalmente en el habitáculo. Gasparutti estaba fuera del vehículo, mientras que su esposa, que viajaba en el asiento del acompañante, presentaba quemaduras de extrema gravedad.
Pagani fue trasladada al Instituto del Quemado de Córdoba, donde permaneció internada en estado crítico. Según la información conocida durante la investigación, había sufrido lesiones en más del 65% de su cuerpo. Murió tres días después, el 17 de junio.
La explicación sobre el celular que no coincidía con las pruebas
Durante las primeras actuaciones, Gasparutti sostuvo que su esposa estaba utilizando un teléfono conectado a un cargador cuando se produjo una explosión que habría iniciado las llamas. Esa versión hizo que el caso fuera investigado inicialmente como un posible accidente.
Sin embargo, las tareas realizadas por personal especializado de Bomberos comenzaron a mostrar inconsistencias. Dentro del habitáculo no se habría encontrado otro teléfono celular, un cable ni una fuente de carga que respaldaran la explicación ofrecida por el conductor.
Los investigadores también habrían percibido un olor compatible con la presencia de algún líquido combustible. Fuentes vinculadas al expediente señalaron, además, que el fuego se habría concentrado especialmente en el sector del acompañante, una circunstancia considerada impropia de un incendio accidental.
A partir de estos elementos, la fiscalía ordenó nuevas medidas para reconstruir la mecánica del incendio y establecer cómo se produjo la muerte de Pagani. El avance de esas pruebas derivó finalmente en la detención del marido.
La hipótesis de un crimen encubierto como accidente
La fiscalía sostiene en esta instancia que la muerte de María Lucila Pagani no habría sido consecuencia de una explosión accidental, sino de una acción deliberada que habría intentado presentarse como un siniestro vial. Esa hipótesis deberá ser respaldada durante el proceso judicial y todavía no existe una condena contra el acusado.
Gasparutti quedó detenido e imputado por homicidio calificado por el vínculo, mientras continúan las pericias, la recepción de testimonios y el análisis de los movimientos realizados antes y después del incendio.
Quién era María Lucila Pagani
María Lucila Pagani tenía 47 años y había desarrollado una extensa trayectoria académica y administrativa. Era licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires y contaba con formación de posgrado en gestión cultural, comunicación y cultura contemporánea.
Trabajaba en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba. Cumplía funciones en la Prosecretaría de Relaciones Internacionales y en la Secretaría de Asuntos Estudiantiles, y también integraba la Comisión Interclaustros de Derechos Humanos de esa institución.
Tras conocerse su fallecimiento, la facultad expresó públicamente su dolor y destacó su compromiso con la comunidad universitaria.
Quién es el hombre detenido por la muerte de su esposa
Gerardo Luis Gasparutti tiene 43 años y se desempeñaba en el ámbito académico y de la industria alimentaria. Hasta su detención era director de las carreras de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad Siglo 21, donde también dictaba materias vinculadas con bromatología, higiene y seguridad alimentaria.
La causa continúa bajo investigación y será la Justicia la que deberá determinar su responsabilidad. Por el momento, la acusación se encuentra en etapa de instrucción y el imputado conserva el principio de inocencia hasta que exista una sentencia firme.

