Paula Chaves pasó por el programa Otro día perdido, el ciclo que conduce Mario Pergolini por El Trece, y sorprendió con una confesión tan inesperada como íntima. En medio de una charla sobre su vida personal y familiar, reveló que conservó la placenta de su hija Filipa durante cuatro años en el freezer con la intención de llevar adelante un proyecto muy especial.
Mirá También

Paula Chaves tiene el ítem infalible para seguir usando faldas y vestidos durante el invierno
Con el humor que la caracteriza, la modelo recordó cómo fue convivir con esa decisión. “La guardé cuatro años en el freezer. Cada vez que venía alguien a casa le decía: ‘Ojo que lo de arriba es la placenta, no es un churrasco’”, contó entre risas.
El motivo por el que Paula Chaves decidió guardar la placenta de Filipa
La conductora explicó que todo ocurrió inmediatamente después del nacimiento de Filipa, su segunda hija junto a Pedro Alfonso, nacida en julio de 2020.

Mientras sostenía a la bebé en brazos, el equipo médico le preguntó a su esposo qué debían hacer con la placenta. Ante la duda de Pedro, fue Paula quien intervino.
Paula Chaves: "Guardé la placenta durante cuatro años en el freezer. Cuando venía gente a casa, les advertíamos que no era un churrasco".#OtroDíaPerdido pic.twitter.com/AObd97ydCX
— OTRO DÍA PERDIDO (@otrodiaperdidok) July 2, 2026
“Yo estaba pujando a Filipa. Sale, me la ponen en brazos y después sale la placenta. Le preguntan a Pedro: ‘¿Qué hacemos con la placenta?’”, recordó.
Sin dudarlo, pidió que no la descartaran. “Pedí que no la tiren. Pedro me preguntó para qué la quería y le respondí: ‘Después te explico, pero guardala’”, relató.
Finalmente, la trasladaron en una heladerita hasta su casa y la conservaron en una bolsa hermética dentro del freezer.
El proyecto especial que nunca pudo concretar
Durante la entrevista, Paula también reveló que parte de la placenta fue utilizada para elaborar cápsulas disecadas, una práctica que algunas mujeres eligen realizar luego del parto.
Sin embargo, el resto tenía otro destino. “Mi idea era plantarla. Quería plantar un árbol”, explicó. Ese proyecto, sin embargo, nunca llegó a concretarse.
La historia tuvo un desenlace inesperado. Durante una limpieza del freezer, la placenta fue descartada sin que Paula lo supiera. “Lo que lloré”, confesó al recordar el momento.
Según contó, cuando notó que ya no estaba, la persona que trabajaba en su casa le explicó que la había tirado pensando que ya no tenía utilidad.
“La había contratado transitoriamente, yo estaba desbordada. Yo siempre repetía: ‘Ojo que lo que está ahí es la placenta’”, recordó.
Aunque hoy revive la anécdota con humor, reconoció que en aquel momento sintió mucha tristeza por no haber podido cumplir el plan que había imaginado desde el nacimiento de su hija menor.
Con su característico estilo espontáneo, Paula volvió a abrir una ventana a su intimidad y compartió una experiencia muy personal que sorprendió tanto a Pergolini como al resto de los presentes en el estudio.

