La voz que se escucha en el video es la de Virginia Martín, mamá de Alida. Habla por ella porque la enfermedad que padece le dificulta hablar y expresarse con fluidez. Con serenidad, pero también con una profunda emoción, cuenta que su hija obtuvo la aprobación para acceder a la eutanasia en noviembre de 2025, aunque decidió aplazar ese momento hasta intentar cumplir dos sueños que conserva desde hace años.
Una enfermedad incurable que cambió por completo su vida
Alida Azabal Martín tiene 25 años, vive en Rincón de la Victoria, en Málaga, y padece una enfermedad mitocondrial neurodegenerativa junto con el síndrome de Aicardi-Goutières, dos patologías genéticas que no tienen cura.
Con el paso de los años, su estado de salud se deterioró de forma progresiva. Según trascendió, convive con dolor crónico, problemas respiratorios, tetraparesia, desnutrición y una dependencia total para realizar las actividades básicas de la vida diaria. Además, recibe cuidados paliativos desde octubre de 2024.
Fue durante una de las visitas médicas a su domicilio cuando comenzó a contemplar la posibilidad de solicitar la eutanasia. "Ya no puedo más", llegó a expresar después de años de luchar contra el avance de la enfermedad.
Los dos sueños que quiere cumplir antes de despedirse
Aunque la eutanasia ya fue autorizada, Alida todavía no fijó una fecha. Antes quiere concretar dos experiencias que considera muy especiales.
Quiere cumplir el deseo de nadar con leones marinos. También quisiera visitar el Oceanogràfic de Valencia, uno de los acuarios más importantes de Europa.
Para ayudarla a cumplirlos, su familia lanzó una campaña solidaria en TikTok con el objetivo de juntar el dinero necesario para afrontar los gastos del viaje, el alojamiento y todo lo que implica el traslado de una persona con su estado de salud. El video se viralizó en los últimos días y conmovió a miles de personas.
Una lista con más de 50 deseos
Virginia contó que desde que Alida era chica fue anotando en una lista todos los sueños que quería cumplir. Algunos son tan sencillos como conocer lugares nuevos y otros incluyen encontrarse con personas a las que admira, entre ellas el actor Mario Casas.
Sin embargo, hoy la prioridad es otra: concretar esos dos viajes que su hija desea realizar antes de tomar una decisión definitiva sobre el final de su vida.
La madre también recordó que los médicos habían pronosticado años atrás que Alida difícilmente llegaría a los 20 años. Hoy tiene 25 y continúa aferrándose a pequeñas ilusiones que le permiten disfrutar cada momento junto a su familia.
"Es el mayor acto de amor por ella"
En el video difundido en redes sociales, Virginia reconoce que acompañar a su hija en esta decisión es el desafío más difícil que le tocó atravesar.
"Es lo peor que te puede pasar, el perder a un hijo, aunque digas que estás preparada, nunca lo vas a estar", expresó. Y agregó: "Es el mayor dolor que voy a sufrir, pero a la vez el mayor acto de amor por ella".
Mientras la campaña solidaria sigue sumando difusión, madre e hija esperan poder concretar esos dos sueños que, hoy, representan mucho más que un viaje: son las últimas experiencias que Alida quiere vivir antes de despedirse.

