El verde matcha pisa fuerte en el universo beauty y también llegó a las manicuras. Te mostramos cinco maneras de llevar este tono que combina con todo y suma un toque diferente a los looks de invierno.
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Con la llegada del frío, los tonos intensos vuelven a ganar protagonismo en las uñas. Pero este invierno hay un color que se despega de los clásicos y suma un aire fresco: el verde matcha. Inspirado en el famoso té japonés, este tono se instaló en el mundo beauty por su equilibrio entre lo natural y lo sofisticado.

Lejos de resultar estridente, el matcha aporta un toque de color elegante que funciona tanto en diseños minimalistas como en propuestas de nail art más elaboradas.
Uñas matcha lisas: el diseño más minimalista
Si preferís una manicura simple, el verde matcha en un acabado liso es una apuesta segura. Puede llevarse con terminación brillante para un efecto más pulido o mate si buscás un resultado contemporáneo.
Además, es un tono muy fácil de combinar con prendas en colores neutros, tierra, gris, blanco o negro, por lo que se adapta sin esfuerzo a los looks de invierno.
La manicura francesa se reinventa en verde
La clásica manicura francesa sigue evolucionando y el matcha es uno de los colores elegidos para darle una vuelta moderna.

La propuesta consiste en reemplazar la tradicional punta blanca por una línea fina en verde matcha sobre una base nude o rosa translúcido. El resultado mantiene la elegancia del diseño original, pero con un detalle actual y diferente.
Efecto mármol: una versión sofisticada
Para quienes disfrutan del nail art, el efecto mármol es una de las opciones más llamativas.
Se logra combinando el verde matcha con blanco y pequeños toques de un verde más oscuro para recrear las vetas características de esta piedra. El diseño aporta profundidad y un acabado elegante sin perder la esencia natural del color.

Flores o detalles dorados para un toque especial
El verde matcha también funciona como una excelente base para sumar pequeños detalles.
Las flores blancas o en tonos suaves potencian su inspiración natural y crean una manicura delicada, mientras que las líneas finas, hojas, puntos o figuras geométricas en dorado aportan un acabado más sofisticado y luminoso.

Son dos alternativas ideales para quienes buscan personalizar la manicura sin perder equilibrio ni recargar el diseño.

Original, elegante y fácil de combinar, el verde matcha demuestra que los tonos intensos no tienen por qué ser oscuros para convertirse en protagonistas del invierno. Ya sea en una versión minimalista o con detalles de nail art, esta tendencia ofrece una forma distinta de sumar color a las manos con un resultado moderno y sofisticado.

