Los chipas son un clásico irresistible, pero esta versión con ricota es perfecta si buscás una alternativa más suave y esponjosa. Además de ser muy fácil de preparar, lleva pocos ingredientes y no requiere amasados complicados. En apenas unos minutos vas a tener unos bocados dorados por fuera, tiernos por dentro y con todo el sabor del queso.
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Ingredientes
- 3 cucharadas de ricota magra
- 3 cucharadas de queso en hebras
- 3 cucharadas de fécula de mandioca
- ½ cucharada de polvo de hornear
- Una pizca de sal

Preparación
Paso 1: Precalentá el horno a 180 °C y prepará una placa para horno, apenas enmantecada o cubierta con papel manteca.
Paso 2: Colocá la ricota en un bowl y mezclala con el queso en hebras hasta integrar ambos ingredientes.
Paso 3: Incorporá la fécula de mandioca, el polvo de hornear y la pizca de sal. Mezclá con una cuchara o espátula hasta obtener una masa homogénea y fácil de manipular.
Paso 4: Con las manos apenas humedecidas, formá pequeñas bolitas del mismo tamaño para lograr una cocción pareja.
Paso 5: Distribuí los chipás sobre la placa, dejando un pequeño espacio entre cada uno.
Paso 6: Llevá al horno durante aproximadamente 10 minutos o hasta que comiencen a dorarse levemente en la base y la superficie.
Paso 7: Retiralos del horno y dejalos reposar un par de minutos antes de servirlos. Lo ideal es disfrutarlos tibios para apreciar su textura suave y el queso fundido.

