Cuando bajan las temperaturas, no hay nada mejor que una comida casera, abundante y llena de sabor. El pastel de pollo y calabaza es una de esas recetas simples que reconfortan desde el primer bocado: cremoso, suave y con ingredientes fáciles de conseguir.
Ingredientes
- 1 calabaza grande
- 1 pechuga de pollo
- 1 cebolla
- ½ morrón rojo
- 1 diente de ajo
- Sal, pimienta, nuez moscada y pimentón a gusto
- Queso cremoso a gusto

Preparación
Paso 1: Cocinar la calabaza
Pelá la calabaza, cortala en cubos y llevala a una sartén amplia con un chorrito de aceite. Cocinala a fuego medio hasta que esté bien tierna. Mientras se cocina, condimentá con sal, pimienta y nuez moscada. Una vez lista, pisala hasta formar un puré suave y cremoso. Reservá.
Paso 2: Preparar el relleno de pollo
Cortá la pechuga en cubitos pequeños o desmenuzala previamente cocida, según prefieras. En una sartén aparte, colocá un poco de aceite y salteá la cebolla, el morrón rojo y el ajo bien picados.
Cuando las verduras estén tiernas, agregá el pollo y condimentá con sal y pimentón. Cociná durante unos minutos hasta que todo quede bien integrado y dorado.
Paso 3: Armar el pastel
En una fuente apta para horno colocá una base del puré de calabaza. Luego agregá el relleno de pollo y distribuí queso cremoso por encima. Cubrí con otra capa de puré y sumá un poco más de queso si querés un gratinado más intenso.
Paso 4: Llevar al horno
Llevá el pastel a horno precalentado hasta que el queso esté bien derretido y la superficie ligeramente dorada. Servilo caliente para disfrutar toda su textura cremosa.
Tips y variaciones para potenciar la receta
- Para una versión más completa, podés agregar choclo, espinaca salteada o un toque de ciboulette fresca al relleno.
- Para una textura más liviana, podés mezclar la calabaza con un poco de papa o batata. Y si te gustan los sabores intensos, una pizca de ají molido o curry puede transformar completamente el plato.


