El pan integral casero tiene una ventaja difícil de igualar: además de ser más saludable, llena la cocina de un aroma irresistible. Esta versión queda esponjosa, suave y liviana, perfecta para quienes buscan una alternativa rica y nutritiva para todos los días.
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Ingredientes
- 600 gramos de harina integral
- 450 ml de leche tibia
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 7 gramos de levadura seca en polvo

Preparación
Paso 1: Colocá la leche tibia en un recipiente amplio. Agregá el azúcar y la levadura seca. Mezclá suavemente y dejá reposar durante 5 minutos para activar la levadura.
Paso 2: Incorporá el aceite de oliva y comenzá a agregar la harina integral de a poco. Sumá la sal y mezclá hasta formar una masa homogénea.
Paso 3: Volcá la preparación sobre una superficie limpia y amasá durante aproximadamente 10 minutos, hasta obtener una masa lisa y elástica.
Paso 4: Formá un bollo, colocálo en un recipiente ligeramente aceitado y cubrilo con un repasador limpio. Dejá reposar durante 25 minutos en un lugar cálido.
Paso 5: Una vez transcurrido el primer levado, desgasificá la masa presionándola suavemente con las manos.
Paso 6: Dale forma de pan y colocá la masa dentro de un molde previamente enmantecado o aceitado.
Paso 7: Cubrí nuevamente y dejá descansar durante 40 minutos, o hasta que la masa duplique su volumen.
Paso 8: Precalentá el horno a 180 °C. Llevá el pan al horno y cocinalo durante aproximadamente 20 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y al golpear la base suene hueco.

