Hay desayunos y meriendas que parecen sacados de una cafetería, pero que son mucho más fáciles de preparar de lo que imaginamos. Y estos pancakes de banana con frutillas y miel son el mejor ejemplo.
Esponjosos por dentro, ligeramente dorados por fuera y con el dulzor natural de la fruta, tienen todo para convertirse en una de esas recetas que vas a querer repetir. Lo mejor es que se preparan en apenas 15 minutos, no necesitás batidora y llevan ingredientes sencillos y económicos.
La banana madura aporta humedad y dulzor a la masa, mientras que las frutillas frescas suman color y un toque ácido que combina perfectamente con la miel.
Una receta ideal para compartir en familia, preparar un desayuno especial o darte un gusto durante el fin de semana.
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Ingredientes para preparar pancakes de banana y frutillas
Para 6 a 8 pancakes pequeños (2 porciones)
- 1 banana madura
- 1 huevo
- ½ taza de leche (125 ml)
- ¾ taza de harina leudante (aproximadamente 90 g)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharadita de azúcar (opcional)
- 1 pizca de canela (opcional)
- Un poquito de aceite o manteca para la sartén
Para acompañar:
- 6 a 8 frutillas frescas
- 1 banana extra
- 2 cucharadas de miel
- Un poquito de canela (opcional)
Cómo hacer pancakes de banana y frutillas: paso a paso
Paso 1. Pisá la banana. Pelá la banana madura, colocala en un bowl y aplastala con un tenedor hasta formar un puré. No hace falta que quede completamente liso.
Paso 2. Incorporá los ingredientes líquidos. Agregá el huevo, la leche y la esencia de vainilla. Mezclá bien hasta integrar.
Paso 3. Sumá la harina. Incorporá la harina leudante y, si querés, el azúcar y la canela. Mezclá suavemente hasta obtener una preparación espesa y homogénea. Evitá batir demasiado para que los pancakes queden tiernos.
Paso 4. Calentá la sartén. Colocá una sartén antiadherente a fuego medio-bajo y agregá apenas unas gotas de aceite o un poquito de manteca.
Paso 5. Cociná los pancakes. Verté pequeñas porciones de masa con un cucharón. Cociná durante 2 minutos aproximadamente, hasta que aparezcan burbujitas en la superficie y los bordes comiencen a afirmarse.
Paso 6. Dalos vuelta. Con ayuda de una espátula, giralos cuidadosamente y cociná entre 1 y 2 minutos más, hasta que estén dorados y cocidos en el centro.
Paso 7. Prepará la fruta. Lavá las frutillas, retirales las hojas y cortalas en mitades o cuartos. Cortá la banana extra en rodajas.
Paso 8. Armá el plato. Apilá los pancakes, distribuí las frutillas y las rodajas de banana por encima y terminá con un hilo de miel.
¡Listos para disfrutar!
Los secretos para que los pancakes queden bien esponjosos
Aunque es una receta muy sencilla, hay algunos trucos que hacen la diferencia.
- Usá una banana bien madura: cuanto más madura esté, más dulce y húmeda quedará la preparación.
- No batas demasiado la masa: mezclar en exceso puede hacer que los pancakes pierdan suavidad.
- Cocinalos a fuego medio-bajo: así se doran por fuera sin quedar crudos en el centro.
- No los aplastes con la espátula: dejalos crecer durante la cocción para conservar su textura esponjosa.
- Servilos recién hechos: quedan mucho más ricos cuando están tibios y la miel se desliza sobre la superficie.
Cómo hacer una versión más saludable de estos pancakes
Si buscás incorporar algunos cambios, podés reemplazar parte de la harina leudante por harina integral, teniendo en cuenta que la textura puede quedar un poco más compacta.
También podés omitir el azúcar, ya que la banana madura aporta dulzor natural, y utilizar yogur natural como acompañamiento para sumar proteínas.
Otra alternativa es agregar una cucharada de avena fina a la mezcla, ajustando con un poquito de leche si queda demasiado espesa.
Las frutillas, por su parte, aportan fibra y vitamina C, mientras que la banana suma potasio y carbohidratos.
Para una versión con menos azúcares añadidos, podés prescindir de la miel y aprovechar el sabor dulce de las frutas.
Una merienda casera que parece de cafetería
Estos pancakes son perfectos para esos días en los que querés preparar algo rico sin pasar demasiado tiempo en la cocina. También podés acompañarlos con yogur, frutos secos picados o una cucharadita de mantequilla de maní.
Y si te sobran, guardalos en un recipiente hermético en la heladera por hasta dos días y calentá las porciones antes de servir.
Con apenas unos ingredientes y 15 minutos, podés transformar una banana madura en una merienda deliciosa, esponjosa y llena de color.

