Las puertas del Palacio Alsina se abrieron este jueves para recibir a los invitados de la cuarta edición de la fiesta +GENTE. Desde la llegada de las primeras figuras, la moda ocupó un lugar central: hubo looks personales, apuestas de autor y distintas maneras de interpretar una noche atravesada por la diversidad.


Flor de la V, Olivia Wald y Lucía Maidana estuvieron entre las protagonistas de una convocatoria que reunió a referentes del espectáculo y a personalidades vinculadas con el colectivo LGBTQI+.

Una noche para celebrar la libertad de ser
“El odio no está invitado” y “Ser distintos nos hace +GENTE” fueron algunas de las frases que marcaron el espíritu del encuentro.

La celebración volvió a poner en primer plano la importancia de construir una sociedad más inclusiva, en la que cada persona pueda vivir y expresarse con libertad.

La consigna también apareció reflejada en la moda. Lejos de responder a un único código, los invitados eligieron looks con identidad propia y convirtieron la llegada al evento en una verdadera vidriera de estilos.

Flor de la V, Olivia Wald y Lucía Maidana, entre las invitadas
La lista reunió a figuras de distintas generaciones y ámbitos. Además de Flor de la V, Olivia Wald y Lucía Maidana, estuvieron Dante Ortega, Luz Gaggi, Costa, Aníbal Pachano, Eva Bargiela, Sofía “Jujuy” Giménez, Nacho Castañares y Lizardo Ponce.


También participaron Flor Otero y Germán Tripel, Gustavo Pucheta y Fabián Paz, Benito Fernández, Julio Abisu, Payuca, Enzo Aguilar y Mariana Genesio Peña, entre otros invitados.

Cada uno llegó con su propia interpretación del evento. Así, la moda acompañó el mensaje de la noche sin ocupar su lugar: fue una herramienta para mostrarse, jugar y celebrar la singularidad.

La moda como parte de una celebración colectiva
En +GENTE, los looks no aparecieron únicamente como parte de una alfombra roja. También funcionaron como una extensión del clima de libertad que proponía la convocatoria.

Siluetas, colores, accesorios y elecciones personales construyeron una vidriera diversa, sin una fórmula única. La idea no era vestirse de la misma manera, sino todo lo contrario: mostrar que el estilo también puede ser una forma de afirmar quiénes somos.

La noche avanzó bajo otra de sus consignas: “Nos queremos vivxs y bailando”. Una frase que resumió el tono festivo, pero también el compromiso detrás del encuentro.


Una semana atravesada por el orgullo
La cuarta edición se realizó en una semana especialmente significativa. En la Argentina, además de la conmemoración internacional de junio, la Marcha del Orgullo de la Ciudad de Buenos Aires se celebra tradicionalmente durante el primer sábado de noviembre.


Este año, la convocatoria está programada para el 7 de noviembre. En ese contexto, la fiesta se sumó a una conversación que trasciende una noche y vuelve a poner en agenda la visibilidad, el respeto y el derecho a vivir sin discriminación.

Entre música, baile y moda, los invitados hicieron propia una consigna clara: +GENTE, menos odio.

