Hay edificios cuya historia puede leerse en sus paredes. En el Espacio 5 de Casa FOA 2026, Espacio de encuentro, esas huellas son el punto de partida del diseño. La propuesta nace del diálogo entre el pasado industrial del Palacio Molina, antigua sede de la fábrica Alpargatas, y una manera contemporánea de habitarlo.

Las grandes alturas, las estructuras metálicas, las vigas de época y los muros marcados por el tiempo conservan la monumentalidad de la arquitectura industrial de fines del siglo XIX. El proyecto incorpora esas cualidades y las convierte en parte de una atmósfera pensada para reunirse.
La arquitectura como una caja de memoria
El Palacio Molina se entiende aquí como una gran caja de memoria. Sus marcas, texturas y ruinas permanecen visibles y se convierten en materia de proyecto.

En sintonía con “Alquimia”, el concepto de Casa FOA 2026, el espacio explora la transformación a través de la convivencia entre lo existente y lo nuevo. La intervención permite apreciar el carácter del edificio mientras suma materiales, objetos y recursos que invitan a permanecer.
Filtros de madera para organizar sin cerrar
Los filtros verticales de madera organizan el gran vacío y delimitan sectores sin interrumpir las visuales. Su disposición permite conservar la percepción de amplitud y la continuidad del ambiente.

La madera introduce calidez dentro de la estructura industrial y establece un ritmo que acompaña el recorrido. Así, el espacio encuentra una escala más cercana para el encuentro sin perder la fuerza de su arquitectura.
Una pieza escultórica como lugar de reunión
En el centro de la propuesta, una pieza escultórica funciona como punto de reunión y concentra la vida del ambiente.
A su alrededor, el mármol, la madera, los reflejos y los textiles construyen un contraste con la crudeza del edificio original. El mobiliario de formas blandas suma suavidad al conjunto y acompaña la intención de crear un lugar cómodo para compartir.

La combinación pone en relación superficies y volúmenes diferentes: la presencia de la piedra, la calidez de la madera y la textura de los tejidos conviven con los muros y las estructuras de época.
Luz, neblina y fuego: una experiencia sensorial
La atmósfera también se construye a través de la luz, la neblina y el fuego. Estos recursos suman distintas capas a la percepción del espacio y se integran con las texturas de los materiales.
El resultado invita a recorrer con atención, detenerse y encontrarse con otros. La arquitectura industrial se convierte en el escenario de una experiencia contemporánea, donde la historia del lugar acompaña nuevas formas de habitar.
Ficha técnica: La dirección de obra contó con la participación de @s7interiorismo y @distintivaestudio, mientras que @pilarq___ realizó la documentación gráfica y @lolamastronardi fue la anfitriona del espacio. Colaboraron @monicamelhmshop, en mobiliario; @carot.carpintería, en biombos; @verodamonte.arq, en arquitectura de iluminación; @handelproducts, en tejuelas; @sbmarmoles, en marmolería; @ashwoodhogares, en chimenea; @EstudioBibianaValeiras, en textiles; @gransasso, en banquetas; y @manchados.art, en espejos. También participaron husconcep.urbandeding, en cortinas y bandejas; @aluminioturdeasrl, en vidrios; @wullichsa, en sonido; @fernando.deleo, en música; @eugenio_valentini, en fotografía; y @kbb_barcelona_buenosaires, en libros. Completaron las colaboraciones @hefe.art, con arte textil; @gerardowohlgemuth, con arte en hierro; @casa.giaco, con juegos de mesa; @vinotecacepatinta, con bebidas; @nealight_ar, con materiales eléctricos; y @purobistro, con habanos.

