Si buscás una cena rica, fácil y liviana, este pastel de atún y zucchini sin masa es una opción que vale la pena tener a mano. Se prepara con pocos ingredientes, se cocina al horno y combina el sabor del atún con la textura suave del zucchini y una cubierta dorada de queso.
Además, al no llevar masa, resulta una alternativa más liviana a las tartas tradicionales y permite aprovechar verduras de una manera diferente. Es ideal para acompañar con una ensalada fresca y también se puede preparar con anticipación.
Ingredientes
- 2 zucchinis grandes
- 2 latas de atún al natural, bien escurridas
- 2 huevos
- 100 g de queso crema
- 100 g de queso cremoso o mozzarella
- 2 cucharadas de queso rallado
- 1 cebolla chica
- 1 diente de ajo
- 2 cucharadas de avena instantánea
- Sal y pimienta, a gusto
- Nuez moscada, a gusto
- 1 cucharadita de orégano
- Un poco de aceite para la fuente

Paso a paso
- Preparar los zucchini. Lavarlos y rallarlos con la parte gruesa del rallador. Colocarlos en un colador, agregarles una pizca de sal y dejarlos reposar durante unos 10 minutos. Después, presionarlos muy bien con las manos o con un repasador limpio para eliminar todo el líquido posible. Este paso es clave para que el pastel no quede aguado.
- Saltear la cebolla. Picar la cebolla y el ajo y cocinarlos en una sartén con un poquito de aceite hasta que la cebolla quede transparente.
- Armar el relleno. En un bowl grande colocar los zucchini bien escurridos, el atún desmenuzado, los huevos, el queso crema, la avena, la cebolla y el ajo. Condimentar con sal, pimienta, nuez moscada y orégano. Mezclar hasta integrar todos los ingredientes.
- Pasar a una fuente. Aceitar ligeramente una fuente para horno y volcar allí la preparación. Distribuirla de manera pareja y cubrir con el queso cremoso o mozzarella cortado en pequeños trozos.
- Agregar el toque gratinado. Espolvorear por encima el queso rallado para conseguir una superficie dorada y crocante.
- Cocinar. Llevar a un horno precalentado a 190 °C durante aproximadamente 30 a 35 minutos, hasta que el pastel esté firme y la superficie quede bien gratinada.
- Dejar reposar. Retirar del horno y esperar unos 10 minutos antes de cortar. De esta manera, el pastel termina de tomar consistencia y es más fácil servirlo.
Un truco para que quede bien firme
El secreto de esta receta está en escurrir muy bien los zucchini. Esta verdura libera bastante agua durante la cocción y, si se incorpora con demasiado líquido, el pastel puede quedar blando. También ayuda la avena, que absorbe parte de la humedad y aporta estructura sin necesidad de utilizar harina ni una masa.
Variantes para probar
Podés reemplazar parte del zucchini por berenjena previamente cocida y bien escurrida, sumar espinaca picada al relleno o agregar unas cucharadas de choclo para darle un toque más dulce.
Si querés una versión todavía más sabrosa, también podés incorporar unas cucharadas de queso rallado directamente a la mezcla y dejar el resto para gratinar.
El resultado es un pastel húmedo y sabroso por dentro, con una superficie dorada y mucho más fácil de preparar que una tarta tradicional.

