La tarta de manzana es uno de esos postres caseros que siempre funcionan. Pero esta versión tiene una ventaja extra: no hace falta prender el horno. Se cocina completamente en sartén, queda húmeda por dentro y con las manzanas tiernas y caramelizadas.
Se puede comer tibia apenas sale del fuego, aunque queda todavía más tentadora acompañada con crema batida, helado de crema americana o una cucharada de dulce de leche.
Ingredientes
- 2 manzanas grandes
- 2 huevos
- 4 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 6 cucharadas de leche
- 6 cucharadas de aceite
- 8 cucharadas de harina leudante
- 1 cucharadita de canela
- 1 cucharada de manteca
- 2 cucharadas de azúcar extra para caramelizar las manzanas
Paso a paso
- Preparar las manzanas. Pelá las manzanas, retirales el centro y cortalas en rodajas finas.
- Caramelizarlas. Colocá la manteca y las 2 cucharadas de azúcar en una sartén antiadherente de unos 22 a 24 centímetros. Llevá a fuego bajo y acomodá encima las rodajas de manzana. Espolvoreá con un poquito de canela y cociná durante 4 o 5 minutos.
- Hacer la mezcla. En un bowl, batí ligeramente los huevos con las 4 cucharadas de azúcar y la esencia de vainilla.
- Agregá la leche y el aceite. Mezclá nuevamente.
- Incorporá la harina leudante de a poco hasta conseguir una preparación lisa y sin grumos.
- Volcar sobre las manzanas. Distribuí la mezcla sobre las manzanas caramelizadas tratando de cubrirlas por completo.
- Tapá la sartén y cociná a fuego bien bajo durante unos 20 a 25 minutos.
- Para comprobar que está lista, pinchá el centro con un palillo. Si sale seco, apagá el fuego.
- Dejá reposar 5 minutos y desmoldá con cuidado sobre un plato, dando vuelta la tarta para que las manzanas caramelizadas queden arriba.
Cómo servirla
Esta tarta es especialmente rica cuando todavía está tibia. Podés servir cada porción con una bocha de helado de crema, crema chantilly o simplemente espolvorearla con azúcar impalpable y un poquito más de canela.
Tips para que salga perfecta
Usá siempre fuego mínimo y una sartén con tapa para que la masa pueda cocinarse sin quemarse en la base. Si tu hornalla es muy fuerte, podés colocar un difusor debajo de la sartén.
Las manzanas verdes aportan un sabor ligeramente ácido que combina muy bien con el caramelo, mientras que las rojas dejan una tarta más dulce. También podés sumar nueces picadas, pasas de uva o unas gotas de limón a las manzanas.


