El postre proteico del día: mousse de café y chocolate, cremosa y lista en 10 minutos - Revista Para Ti
 

El postre proteico del día: mousse de café y chocolate, cremosa y lista en 10 minutos

Con yogur griego, cacao y café, esta mousse proteica se prepara en pocos minutos y no necesita horno. Cremosa, intensa y muy fácil, es perfecta para dejar lista en la heladera y disfrutar después de la cena
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Hay combinaciones que funcionan especialmente bien a la hora del postre y café con chocolate es una de ellas.

Esta mousse proteica toma esos dos sabores intensos y los combina con yogur griego para conseguir una preparación fresca, cremosa y muy fácil.

No necesita horno, no lleva harina y se prepara prácticamente mezclando todos los ingredientes en un bowl.

Después solamente necesita un rato de heladera para tomar más cuerpo.

Es ideal para preparar por la tarde y tener lista después de la cena.

Ingredientes para preparar la mousse proteica

Para 4 porciones

  • 400 gramos de yogur griego natural.
  • 150 gramos de queso cottage o ricota suave.
  • 3 cucharadas de cacao amargo.
  • 1 cucharada de café instantáneo.
  • 2 cucharadas de agua caliente.
  • 2 cucharadas de miel o endulzante a gusto.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • 30 gramos de chocolate amargo, opcional.

Para terminar

  • Cacao amargo.
  • Chocolate rallado.
  • Almendras o nueces picadas.
  • Frutillas, opcional.

Cómo hacer mousse proteica de café y chocolate

Paso 1. Disolvé el café instantáneo en las dos cucharadas de agua caliente.

Paso 2. Dejalo enfriar durante algunos minutos.

Paso 3. Colocá el yogur griego y el queso cottage o la ricota en una procesadora.

Paso 4. Agregá el cacao amargo.

Paso 5. Incorporá el café.

Paso 6. Sumá la miel y la esencia de vainilla.

Paso 7. Procesá durante uno o dos minutos hasta conseguir una crema completamente lisa.

Paso 8. Probá la preparación y ajustá el dulzor si fuera necesario.

Paso 9. Distribuí la mousse en pequeños vasos o copas.

Paso 10. Llevá a la heladera durante al menos una hora.

Antes de servir, terminá con cacao o chocolate amargo rallado.

El secreto para que quede bien cremosa

La clave está en utilizar un yogur griego bien espeso.

El queso cottage también debe procesarse muy bien para que desaparezca su textura granulada.

Si utilizás ricota, elegí una variedad suave y cremosa.

La mezcla debe procesarse hasta que quede completamente homogénea y brillante.

Cómo lograr un sabor intenso a chocolate

El cacao amargo aporta profundidad sin necesidad de agregar demasiado chocolate.

Si querés potenciar todavía más el sabor, podés derretir aproximadamente 30 gramos de chocolate amargo e incorporarlo a la mezcla.

En ese caso, dejalo entibiar antes de agregarlo al yogur para evitar que se formen grumos.

Cómo hacerla todavía más proteica

Podés sumar:

  • Dos cucharadas de leche en polvo descremada.
  • Más queso cottage.
  • Yogur griego alto en proteínas.
  • Una cucharada de proteína en polvo sabor chocolate o vainilla, si habitualmente la consumís.

Si agregás proteína en polvo, puede ser necesario sumar una cucharada de leche para mantener la textura cremosa.

Una versión tipo tiramisú

Para darle un giro diferente, armá el postre en capas.

Colocá en el fondo de cada vaso:

  • Un poco de avena tostada.
  • Galletitas de avena desmenuzadas.
  • Bizcochuelo de avena cortado en cubos.

Humedecé ligeramente con café y cubrí con la mousse.

Repetí las capas y terminá con cacao amargo.

Así obtenés una versión rápida inspirada en el tiramisú.

Una versión sin café

Si preferís evitarlo, simplemente eliminá el café y aumentá ligeramente la cantidad de cacao.

También podés sumar:

  • Ralladura de naranja.
  • Canela.
  • Coco rallado.
  • Esencia de almendras.

La combinación de chocolate y naranja funciona especialmente bien.

Qué toppings se pueden agregar

Antes de servir podés sumar:

  • Chocolate amargo rallado.
  • Cacao.
  • Almendras.
  • Nueces.
  • Avellanas.
  • Coco rallado.
  • Frutillas.
  • Banana.

También podés agregar una pequeña cucharadita de mantequilla de maní para un contraste más intenso.

Se puede preparar con anticipación

Sí. De hecho, después de algunas horas en la heladera la mousse queda todavía más firme y los sabores se integran mejor.

Podés prepararla por la mañana o la tarde y conservarla tapada hasta después de la cena.

Cómo conservarla

Guardala en recipientes individuales cubiertos o dentro de un recipiente hermético.

Se conserva en la heladera durante aproximadamente tres días.

No es necesario congelarla.

Un postre fácil para este miércoles

Cremosa, chocolatosa y con el toque intenso del café, esta mousse proteica de café y chocolate es una alternativa perfecta para cuando aparecen las ganas de algo dulce.

No necesita horno, lleva pocos ingredientes y se prepara en apenas unos minutos.

Una propuesta ideal para este miércoles 7 de octubre: proteica, fácil, sin harina y con una combinación de café y chocolate que nunca falla.

 
   

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