Por qué nadar es la mejor actividad física – Revista Para Ti
 

Por qué nadar es la mejor actividad física

La natación es el deporte que nos motiva, nos interpela y nos desafía a dar lo mejor de nosotros. Cumplir sueños en el agua para muchos es el cable a tierra que nos permite seguir avanzando en nuestras rutinas diarias. Laura Carluccio, profesora de educación física, ex maratonista, triatlonista e ironman, nos habla de esta disciplina tan completa. 
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La natación es el deporte más recomendado por médicos y también por psicólogos. No sólo hace bien en el aspecto físico sino que proporciona un gran bienestar. Nos relaja y además nos lleva a retrotraernos a nuestros orígenes: nos desarrollamos en el vientre materno en un ambiente acuoso.

"El agua nos aliviana el cuerpo físico, mental y espiritual, para afrontar las tareas cotidianas y la misma vida personal. La natación es una actividad deportiva que puede o no ser competitiva, en la cual el ser humano  se desplaza en el agua de diferentes maneras, usando todas las partes de su cuerpo. Se la conoce como la mejor actividad física porque impacta positivamente en el desarrollo y desempeño de todos los grupos musculares", le explica a Para Ti Laura Carluccio, profesora de educación física, radicada actualmente en Entre Ríos.

De hecho, los orígenes de la natación se remontan a 2000 años A.C aproximadamente. Muchas civilizaciones antiguas le dieron a este deporte gran importancia en sus actividades sociales. Incluso, griegos y romanos le otorgaron un poder divino al agua: la mitología está repleta de historias narradas en los mares, comenzando por Poseidón y Neptuno.

Beneficios de la natación

La profesora Carluccio enumera los beneficios que ofrece esta disciplina y destaca: "Mejora la condición cardiorespiratoria, el trabajo de  fuerza, resistencia , y flexibilidad como principales capacidades físicas". Además, agrega que "estimula la coordinación, el ritmo y la agilidad del cuerpo humano. Potencia la salud mental y emocional; es un excelente ejercicio aeróbico para la pérdida de tejido adiposo".

Asegura que "es una actividad que permite mantenerse en forma, obtener mucha elasticidad y soltura en el andar diario".

"Es importante subrayar que ayuda a los niños a desarrollar sus capacidades motrices y adquirir hábitos de supervivencia para afrontar los miedos, emoción que nos limita en muchos aspectos de nuestro desarrollo emocional", aclara Carluccio. Y explica: "Durante muchos años enseñé en una cadena de gimnasios de CABA, y de aquella experiencia enriquecedora, puedo afirmar que la natación es altamente beneficiosa a cualquier edad y es imprescindible practicarla para perder los miedos cuando existen barreras que nos bloquean".

En el caso de los niños, "es uno de los medios que más disfrutan por la recreación, y mejora el desarrollo motriz, los problemas de respiración, peso y/o trastornos de la columna vertebral", enfatiza.

Laura finaliza: "Personalmente, como ex competidora de triatlón, mi relación con la natación fue mi forma predilecta a la hora de ejercitarme. En mi infancia tuve condiciones naturales para este deporte pero de grande pude sostener la práctica de este ejercicio por 20 años donde he sentido que mi cuerpo cambiaba, mejoraba, adquiría buena forma y la sensación personal de sentir siempre mucha relajación y elasticidad con muy poco dolor y molestias físicas. Es por este motivo que recomiendo la práctica de este deporte ya que evita lesiones musculares y evita riesgos de daños en el esqueleto.

"A la hora de realizar este deporte con fines competitivos, destaco que es un deporte individual que requiere mucho esfuerzo y compromiso personal. Puede ocurrir que con el paso del tiempo aparezca el desgano, la desmotivación y el cansancio. Sin embargo, todo se compensa con los logros de saber que hemos puesto lo mejor de nosotros mismos en las horas de práctica para sentirnos felices y satisfechos. La carreras y las competencias me dieron la posibilidad de conocer gente y hacer amigos y en este aspecto es el mejor recuerdo que tengo como profesora y practicante de este deporte", expresa Carluccio.

Y recuerda una anécdota que vivió hace un tiempo: "Esta situación me marcó mucho internamente. Hace muchos años, participé en una carrera de natación, aguas abiertas en la laguna de Chascomús, provincia de Buenos Aires. Al cabo de 10 minutos del inicio de la carrera, se levantó una gran tormenta. El nado se convirtió en una especie de supervivencia con tantas olas y la agitación de la aguas. Sentí la falta de aire y el no poder avanzar. Pero entrenar tantos años me dio la suficiente confianza para poder tomar fuerzas y afrontar aquel momento para poder llegar al final del recorrido. Lo más insólito fue que habiendo barquitos que rescataban a los nadadores, yo llegué sola y en buen estado físico y mental".

Dónde vamos a nadar

Actualmente, por los beneficios ultra conocidos de la natación, existen varios clubes y natatorios para todos los interesados en animarse al gran desafío al que nos convoca el agua. En CABA, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cuenta con piletas casi gratuitas para su uso donde únicamente se abona un pase muy accesible para el mantenimiento de las instalaciones. Vale aclarar que la pandemia modificó usos y costumbres de estos lugares así que lo mejor es consultar en el natatorio más cercano a su domicilio.

Asimismo, existen diversas cadenas de gimnasios que poseen piletas semi-olímpicas (25 mts de largo), y vestuarios con todas las comodidades para seguir con la rutina diaria.

Fuente: Asesoró Laura Carluccio, Profesora Nacional de Educación Física del Instituto Romero Brest. Actual docente en escuelas medias, de Colón, Provincia de Entre Ríos. Ex maratonista, triatlonista e ironman.

Más información en parati.com.ar

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