Cada vez más personas incorporan magnesio a su rutina diaria para mejorar el descanso, reducir el estrés, acompañar la energía cotidiana o aliviar molestias digestivas. Sin embargo, no todas las formulaciones son iguales y elegir la adecuada puede hacer una diferencia.
“La elección ideal depende siempre del contexto clínico, la alimentación, los síntomas y los hábitos de cada persona”, explicó la Lic. Luciana Paduano, especialista de laboratorio ENA.
Según detalló, el magnesio participa en más de 600 reacciones dentro del organismo y cumple un rol fundamental en funciones relacionadas con la energía, el sistema nervioso, la función muscular y el metabolismo.
Qué diferencia hay entre el citrato, el malato y el bisglicinato
Paduano explicó que el citrato y el óxido de magnesio suelen recomendarse cuando, además, se busca mejorar el tránsito intestinal.
“El óxido y el citrato de magnesio suelen recomendarse cuando además se busca mejorar el tránsito intestinal, ya que se absorben menos y por lo tanto tienen un leve efecto osmótico”, señaló.
En relación con el malato de magnesio, indicó que suele asociarse al metabolismo energético y que puede ser una alternativa útil para personas con fatiga o cansancio físico y mental.
“El malato de magnesio se asocia más al metabolismo energético y puede ser una buena alternativa en personas con fatiga, cansancio físico o mental y disminución del rendimiento cotidiano”, afirmó.
Sobre el bisglicinato, la especialista explicó que tiene muy buena absorción y suele utilizarse cuando el objetivo es mejorar el descanso o acompañar situaciones de estrés.
“El bisglicinato de magnesio, al estar ligado a glicina, tiene muy buena absorción y suele utilizarse en personas que buscan mejorar el descanso, disminuir la tensión muscular o acompañar situaciones de estrés y ansiedad”, detalló.
Las señales menos conocidas de falta de magnesio
Aunque muchas personas asocian el déficit de magnesio únicamente con los calambres, Paduano explicó que existen otros síntomas mucho más silenciosos.
“Muchas veces vemos personas con cansancio persistente, irritabilidad, trastornos del sueño, dificultad para concentrarse o sensación de agotamiento constante, sin encontrar una causa clara. En algunos casos, el magnesio puede estar involucrado”, sostuvo.
Además, mencionó otros signos menos evidentes como el bruxismo, la tensión muscular, las cefaleas frecuentes, las palpitaciones o la sensación de “mente acelerada”.
La especialista también remarcó que el estrés crónico, el descanso insuficiente y determinados hábitos actuales pueden aumentar la pérdida de magnesio y favorecer déficits subclínicos difíciles de detectar.
¿La alimentación alcanza para cubrir los requerimientos diarios?
“El magnesio está presente naturalmente en alimentos como vegetales de hoja verde, legumbres, semillas, frutos secos y cereales integrales. Sin embargo, en la práctica muchas personas no alcanzan los requerimientos diarios recomendados”, explicó Paduano.
Según indicó, hoy existen distintos factores que dificultan cubrir las necesidades únicamente a través de la alimentación. Entre ellos mencionó el alto consumo de ultraprocesados, el estrés sostenido y hábitos de vida cada vez más demandantes.
Por eso, señaló que la suplementación puede ser útil en determinados casos, especialmente cuando existen síntomas compatibles o requerimientos aumentados. De todos modos, aclaró que no reemplaza una buena alimentación ni hábitos saludables.
Cuál es el mejor horario para tomar magnesio
Consultada sobre el momento ideal para consumirlo, Paduano explicó que el horario puede variar según el objetivo buscado y el tipo de magnesio elegido.
“El bisglicinato de magnesio suele recomendarse por la noche, ya que puede favorecer la relajación y acompañar una mejor calidad de sueño”, indicó.
En cambio, explicó que el malato suele utilizarse durante el día, especialmente cuando el foco está puesto en la energía y el rendimiento físico o mental.
“El citrato, por su parte, suele tolerarse mejor junto con las comidas”, agregó.
Además, remarcó que la constancia es uno de los factores más importantes dentro de cualquier suplementación.
Quiénes deberían consultar antes de empezar a tomarlo
Paduano explicó que, en personas sanas y con función renal normal, el magnesio tiene un amplio margen de seguridad. Sin embargo, advirtió que el exceso puede generar diarrea, molestias digestivas, náuseas o descenso de la presión arterial.
También señaló que las personas con enfermedad renal, quienes toman determinados medicamentos o quienes tienen patologías crónicas deberían consultar previamente con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier suplementación.
“La suplementación debe ser siempre individualizada. No existe una única indicación universal: lo importante es evaluar cada caso, entender qué necesita esa persona y acompañar el proceso desde una mirada integral”, concluyó.


