Las zapatillas chatitas y de perfil fino se imponen como la gran tendencia para la primavera verano. Diseños delicados en satén, gamuza y tonos metalizados reemplazan a las suelas gruesas en los looks urbanos.
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Hace rato que las zapatillas dejaron de ser un calzado exclusivo para ir al gimnasio o salir a caminar. Instaladísimas en nuestro día a día, se convirtieron en las aliadas indiscutidas para resolver desde un conjunto de trabajo hasta una salida de fin de semana, adaptándose todo el tiempo a los cambios de estilo.

Durante los últimos años, los modelos enormes y pesados —las famosas zapatillas chunky de suela gigante— adueñaron del street style. Sin embargo, la propuesta para esta última parte de 2026 cambia la jugada por completo: la moda se vuelve hacia diseños mucho más chatos, livianos y de perfil bajo, una tendencia que ya pisó fuerte en el hemisferio norte y desembarca con todo por acá.

El regreso de los modelos chatos y al ras del suelo
La nueva propuesta del calzado urbano busca sacarle peso al pie. Inspiradas en la estética de las zapatillas de danza o en las típicas zapatillas estilo derby o jazz, estas piezas se destacan por tener una suela muy fina que va casi pegada al piso, logrando una imagen delicada y elegante.

Este cambio hacia formas más refinadas permite que la zapatilla ocupe el lugar de un calzado de vestir tradicional. Por eso, acompañan impecablemente tanto a un traje sastre liviano de lino como a vestidos fluidos o faldas lánguidas de verano.
Tonos neutros y tierra: los básicos que van con todo
A la hora de elegir colores, las opciones en arena, beige, camel y toda la paleta de neutros se convierten en las más fáciles de adoptar. Un par de zapatillas neutras es la solución perfecta para armar conjuntos en dos minutos, porque combina literalmente con cualquier prenda del placard.

Que sean sencillas no significa que pasen desapercibidas: la gracia de estas zapatillas está en la prolijidad del diseño y en lo lindo que se ve el pie sin llevar una estructura gigante puesta.

Satén y gamuza: texturas que transforman el look
Uno de los puntos más interesantes de esta tendencia es cómo los materiales cambian por completo la estética de la zapatilla. Por un lado, las versiones más clásicas pero confeccionadas en satén aportan un brillo sutil que levanta cualquier conjunto de un toque, sumando ese aire sofisticado ideal para un evento de tarde o una comida.

Por otro lado, la gamuza cobra protagonismo en colores profundos y vibrantes como el bordó, el azul zafiro o el verde esmeralda. Son detalles de textura que le dan mucha personalidad al calzado sin necesidad de sumarle plataforma ni apliques estridentes.

Detalles a puro color, animal print y el toque metalizado
Para las que prefieren que los pies sean el centro de atención del look, la tendencia también trae alternativas con mucha actitud. Los rojos intensos y las estampadas en animal print se trasladan a estas siluetas finitas, logrando un equilibrio genial entre lo discreto de la forma y la fuerza del estampado.

Además, los acabados metalizados vuelven a pedir pista para la temporada de calor. Las opciones en plata o dorado le aportan una inyección de luz inmediata al conjunto, dejando en claro que una zapatilla chata puede ser igual de vistosa y arreglada que un par de tacos.

La evolución de la zapatilla hacia modelos más livianos y al ras del suelo demuestra que la comodidad no se negocia, pero que ahora se lleva de una forma mucho más sutil, sobria y liviana.


